Devocional 22/03/2018

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+ Lectura y Audio de la Biblia:
El texto bíblico de hoy: Isaías cap 11 al 20
Isaías capítulo 11
Isaías capítulo 12
Isaías capítulo 13
Isaías capítulo 14
Isaías capítulo 15
Isaías capítulo 16
Isaías capítulo 17
Isaías capítulo 18
Isaías capítulo 19
Isaías capítulo 20

Puede leer el texto pulsando aquí
+ Banco de cheques de la fe
El banco de cheques de la fe 2011 de C. H. Spurgeon
22 de Marzo

“Da gracia a los humildes.” Santiago 4: 6.
Los corazones humildes buscan la gracia, y, por tanto, la obtienen. Los corazones humildes se someten a las dulces influencias de la gracia, y, así, la gracia es prodigada sobre ellos más y más abundantemente. Los corazones humildes permanecen en los valles donde fluyen los arroyos de la gracia, y, así, beben de ellos. Los corazones humildes están agradecidos por la gracia y dan al Señor la gloria de ello, y, por esto, es consistente con Su honor que Él les proporcione gracia.
Vamos, querido lector, ocupa un lugar humilde. Sé pequeño en tu propia estimación, para que el Señor haga mucho de ti. Tal vez irrumpa el suspiro: “me temo que no soy humilde”. Tal vez este sea el lenguaje de la verdadera humildad.
Algunos están orgullosos de ser humildes, y este es uno de los peores tipos de orgullo. Nosotros somos criaturas necesitadas, desvalidas, indignas, merecedoras del infierno, y si no somos humildes, deberíamos serlo. Hemos de humillarnos por causa de nuestros pecados contra la humildad, y entonces el Señor nos dará a probar Su favor. La gracia nos hace humildes y la gracia encuentra una oportunidad en esta humildad para derramar mayor gracia. Hemos de descender para que podamos ascender. Hemos de ser pobres en espíritu para que Dios nos haga ricos. Seamos humildes para que no necesitemos ser humillados, para que seamos exaltados por la gracia de Dios.
+ Programa de formación Bíblica
2- Teología Sistemática
En la Teología Sistemática en su segunda etapa de la lección 27 a la 52, tendremos el estudio de las doctrinas bíblicas de la salvacion: expíación, sustitución, redención, reconciliación, propiciación, justificación, elección, predestinación, regeneración, conversión, arrepentimiento, la adopción y la unión mística del creyente con Cristo. Incluye el estudio de las doctrinas acerca de la iglesia: sus miembros, propósito, comisión, culto, organización y ordenanzas. Incluye el estudio de las profecías de la Biblia: principalmente las no cumplidas todavía como el arrebatamiento de la iglesia, la Tribulación, la segunda venida de Jesucristo, el reino milenial, los juicios finales y el estado eterno.

38. La Iglesia: Su Culto En La Oración y La Acción De Gracias por Lewis Sperry Chafer

Como vimos en Romanos 12:1-2 y Hebreos 13:15-16, el cristiano, como sacerdote creyente, está ocupado con cuatro sacrificios:

1) El sacrificio de su cuerpo.

Ro. 12:1-2 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

2) El sacrificio de alabanza.

He. 13:15 15 Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.

3) El sacrificio de buenas obras.

He. 13:16 16 Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.

4) El sacrificio de la mayordomía o de la acción de dar presentada en la expresión «de la ayuda mutua no os olvidéisDios se agrada de tales sacrificios» (He. 13:16). Hemos considerado ya el sacrificio de las buenas obras y la mayordomía de las posesiones temporales en el capítulo anterior, de modo que ahora consideraremos la obra del creyente sacerdote en la oración y la alabanza a Dios que forman la parte esencial de la adoración.

En la edad presente la adoración no es cuestión de forma o circunstancias, sino en las palabras de Cristo a la samaritana: «Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren» (Jn. 4:24). En consecuencia, la adoración no está confinada a servicios sagrados en grandes catedrales; es la adoración del corazón del cristiano al expresar la alabanza y la intercesión ante su Padre Celestial en el nombre de Cristo. La oración y la alabanza son los principales elementos de la adoración y son actos de comunión directa de los hombres con Dios. El estudio de la doctrina de la oración y la alabanza en el Antiguo y el Nuevo Testamentos muestra que hay una revelación progresiva y un privilegio creciente.

A. La oración antes de la primera venida de cristo.

Aunque la oración personal y privada ha sido una práctica de los hombres piadosos a través de todas las edades, es evidente que la oración, en lo principal, era ofrecida por el patriarca en favor de su casa y, en el período que se extiende desde Moisés hasta Cristo, era ofrecida por los sacerdotes y gobernantes en favor de su pueblo.

Job 1:5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

A través de todos los siglos comprendidos en este período la base de la oración consistía en invocar los pactos de Jehová.

1R. 8:22-26 22 Luego se puso Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo, 23 dijo: Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia a tus siervos, los que andan delante de ti con todo su corazón; 24que has cumplido a tu siervo David mi padre lo que le prometiste; lo dijiste con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como sucede en este día. 25 Ahora, pues, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No te faltará varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden mi camino y anden delante de mí como tú has andado delante de mí. 26 Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase la palabra que dijiste a tu siervo David mi padre.

Neh. 9:32 32 Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte, temible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenido en poco delante de ti todo el sufrimiento que ha alcanzado a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día.

Dn. 9:4 Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;

Y su santo carácter.

Gn. 18:25 25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?

Ex. 32:11-14 12¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. 13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. 14Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.

Y debía ser después de derramar la sangre del sacrificio.

He. 9:7 pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo;

B. La oración en la expectación del reino.

La pretensión mesiánica de Cristo y el reinado de su parte fue rechazado por la nación de Israel; pero durante los primeros días de su predicación, y cuando el reino era ofrecido a Israel, enseñó a sus discípulos a orar por el reino que se iba a establecer en la tierra.

La conocida oración el Padrenuestro aparece en Mateo 6:9-13 e incluye la petición «venga tu reino» (Mt. 6:10). Esta oración tiene primariamente en vista la realización del reinado sobre la tierra en el milenio cuando Cristo reine como supremo soberano sobre la tierra. La doxología contenida en Mateo 6:13 concluye: «porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén».

Mt. 6:9-13 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Esta doxología no se encuentra en muchos manuscritos antiguos del Evangelio de Mateo y se omite en el relato paralelo de Lucas 11:2-4. Muchos creen que fue añadida por los copistas de las Escrituras como una forma adecuada de concluir la oración. Sea que haya formado parte de Mateo originalmente o no, es un hecho que hace una afirmación correcta respecto de la doctrina del reino futuro.

Debido a que el Padrenuestro incluye además otros asuntos adecuados para todas las edades y circunstancias, tales corno la adoración del Padre, la petición del pan cotidiano y la liberación de la tentación, a menudo se ha tomado como una oración modelo. Sin embargo, es dudoso que ésa hay sido la intención de Cristo. La verdadera oración del Señor se encuentra en Juan 17, donde nuestro Señor intercedió por su iglesia en pleno reconocimiento del propósito de Dios para su iglesia en la era actual.

Algunos han sostenido que el Padrenuestro se usa impropiamente en esta era, y, sin embargo, por sus muchas características que le hacen apto para todo tiempo, y su sencillez se ha hecho muy querido para muchos creyentes; aún más no es impropio que los que viven actualmente anhelen con oración la venida del reino milenial. Sin embargo, debe entenderse claramente que este reino no vendrá por esfuerzo humano antes de la segunda venida de Cristo, como algunos han enseñado, sino que espera el glorioso regreso de Cristo, que por su poder establecerá su reino sobre la tierra.

C. La oración de cristo.

En Juan 17 se presenta la verdadera oración del Señor revela una libertad hasta lo sumo en la comunión entre Padre y el Hijo. En este capítulo Cristo ejerce su oficio de Sumo Sacerdote, y el tema de su oración es la necesidad de los creyentes sobre la tierra en la edad futura que vendría después de Pentecostés.

Mientras estuvo sobre la tierra antes de su muerte, Cristo pasó largo tiempo en oración.

Mt. 14:23 23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

Aun toda la noche.

Lc. 6:12 12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.

Y es probable que la forma de su oración fuera la misma comunión familiar con Su Padre que se encuentra en Juan 17. La oración de Cristo no parece depender de las promesas o pactos, sino más bien descansa en su propia persona y en la obra sacerdotal del sacrificio. La oración d Cristo, especialmente en Juan 17, es, en consecuencia, un revelación de la obra intercesora de Cristo a la diestra de Dios Padre y que prosigue a través de toda la dispensación actual.

Jn. 17:1-20 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; 2 como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. 5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. 7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; 8 porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. 9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, 10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. 12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. 13 Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. 14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. 18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. 26 Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

D. La oración bajo la relación de la gracia.

La oración no es igual a través de todas las edades, sino que, como todas las demás responsabilidades humanas, se adapta a las diversas dispensaciones. Con el gran avance de la revelación proporcionada por el Nuevo Testamento, la oración adquiere el nuevo estado de oración en el nombre de Cristo en la revelación plena de su sacrificio sobre la cruz.

Entre los siete rasgos sobresalientes de la vida del creyente bajo la gracia con Cristo mencionados en el aposento alto y en Getsemaní (Jn. 13:1 – 17:26) se incluye la oración.

La enseñanza de Cristo sobre el tema vital de la oración se da en tres pasajes.

Jn. 14:12-14 12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. 13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Jn. 15:7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Jn. 16:23-24 23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. 24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Según esta palabra de Cristo, la posibilidad presente de la oración bajo la gracia se eleva por sobre las limitaciones terrenales en la esfera de las relaciones infinitas que obtiene en la nueva creación. Esta forma de oración puede considerarse bajo cuatro aspectos.

1. La función de la oración incluye no solamente la alabanza sino la presentación de las necesidades del creyente en la presencia del Señor, y la intercesión por los demás. El racionalismo enseña que la oración es irrazonable porque un Dios omnisciente sabría mejor que el hombre que ora aquello que éste necesita. Sin embargo, Dios, en su soberanía, ordenó la oración como el medio para el cumplimiento de su voluntad en el mundo y ha instruido a los que creen en El para que presenten sus peticiones. La importancia de la oración se revela en Juan 14:13-14, donde Cristo prometió hacer todo lo que le pidiésemos en su nombre.

Jn. 14:13-14 13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Consecuentemente, Dios ha elevado la importancia de la oración al punto de que en gran parte Dios ha condicionado su acción a la oración fiel del creyente.

Esta responsabilidad es cosa establecida. Ya no es cuestión de racionalidad; es cuestión de ajuste. Es probable que no podamos comprender todo lo que hay detrás de ello, pero sabemos que en el ministerio de la oración el hijo de Dios es introducido en una asociación vital con la obra de Dios en una manera que de otro modo no podría participar. Por cuanto el cristiano puede participar en la gloria que sigue, se le da la oportunidad de participar en el logro de ella. Esta responsabilidad en asociación no es extendida al creyente como una concesión especial; es la función normal de una persona por la cual ha sido derramada la sangre expiatoria, y que ha sido vitalmente unido con Cristo en la nueva creación.

He. 10:19-20 19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,

No es irracional que una persona que en parte viva de Cristo tenga parte en su servicio en su gloria.

Ef. 5:30 30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

Cabe destacar que, en conexión con el anuncio del nuevo oficio de la oración como una sociedad en la ejecución del plan, es que Cristo afirmó: «las obras que yo hago, él la hará también, y aun mayores las hará» (Jn. 14:12), frase que es inmediatamente seguida por la segura afirmación de que solo El emprende la tarea de responder a este ministerio de oración. Tan vital es esta unión del esfuerzo entre la oración y lo que Dios obrará en su respuesta que se dice que el creyente es el que hace las obras mayores.

2. El privilegio de orar en el nombre del Señor Jesús que bajo la gracia se extiende a todo hijo de Dios, da a la oración una característica que la eleva a un grado infinito que la eleva por sobre toda otra forma de oración que haya existido en el pasado o exista en el futuro. Asimismo, la forma presente de la oración supera todos los privilegios precedentes; porque cuando Cristo dijo: «Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre» (Jn. 16:24), y así desechó toda otra base de oración que había existido.

Podemos estar seguros de que el nombre del Señor Jesús cristo atrae la atención del Padre y que el Padre no solo oír cuando se usa ese nombre, sino que se sentirá inclinado hacer lo que se le pida por amor de su amado Hijo. El nombre de Cristo es equivalente a la persona de Cristo, y el nombre no se da a los creyentes para ser usado como un conjuro. La oración en el nombre de Cristo comprende el reconocimiento de si como una parte viva de Cristo en la nueva creación y, por lo tanto, limita los temas de oración a aquellos proyectos que están en línea directa con los propósitos y la gloria de Cristo. Es hacer una oración que Cristo podría pronunciar. Puesto que orar en el nombre de Cristo es como poner la firma de Cristo a nuestra petición, es razonable que la oración tenga esa limitación.

Habiendo señalado que a veces la pobreza espiritual si debe al hecho de que nosotros no pedimos, Santiago sigue diciendo que «pedís y no recibís, porque pedís mal, gastar en vuestros deleites» (Stg, 4:2-3). Así la oración puede llegar a ser, o una atracción para obtener las cosas del yo, o una forma de lograr las cosas de Cristo. El creyente, habiendo sido salvado del yo y estando vitalmente unido con Cristo, ya no está preocupado del yo.

2Co. 5:17-18 17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 18Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;

Col. 3:3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Esto no es decir que se abandonan los mejores intereses de creyente; es afirmar qué ahora se consideran estos intereses como que pertenecen a la nueva esfera en que Cristo es en todo en todos. Estando en Cristo, es normal que nosotros oremos en su nombre y es anormal orar solo por los deseos de yo que nada tienen que ver con la gloria de Cristo.

Puesto que la oración solo es posible sobre la base de la sangre derramada y en virtud de la unión vital del creyente con Cristo, la oración de los inconversos no puede ser aceptada por Dios.

3. El alcance de la oración bajo la gracia se afirma en la frase “todo lo que“, pero no sin que haya limitaciones razonables. Es todo lo que pidiereis en mi nombre, según e propósito y la gloria de Cristo. Antes que sea posible ofrece: la verdadera oración, el corazón debe conformarse a la mente de Cristo. “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecéis en vosotros, pedid todo lo que queréis” (Jn. 15:7), esto es verdadero; porque bajo este ajuste de corazón el hijo de Dios pedirá solamente las cosas que están dentro de la esfera de la voluntad de Dios.

Bajo la gracia, hay perfecta libertad de acción para aquel en quien Dios está obrando así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Fil. 2:13 13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Asimismo, hay una libertad de petición ilimitada para el que ora dentro de la voluntad de Dios. Al creyente que está lleno del Espíritu Santo se le dice «De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos>> (Ro. 8:26-27). La perspectiva de la oración bajo la gracia no es estrecha; es tan infinita como los intereses eternos de aquel en cuyo nombre tenemos el privilegio de orar.

4. Todo creyente fiel debiera prestar cuidadosa atención a la práctica de la oración. Es altamente importante que los creyentes observen un horario regular de oración. Debieran evitar todo uso irreverente de la oración o las repeticiones inútiles que caracterizan al mundo pagano, y debieran seguir el orden divino prescrito para la oración bajo la gracia. Esto se afirma en las siguientes palabras: «En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto as digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre os lo dará» (Jn. 16:23), y la oración será hecha en el Espíritu.

Jud. 1:20 20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,

Este orden no ha sido impuesto en forma arbitraria. Sin embargo, dirigir la oración a Cristo es abandonar su mediación orando a El, en lugar de orar por medio de El, sacrificando, por lo tanto, el rasgo más vital de la oración baja la gracia: la oración en su nombre. Dirigir la oración al Espíritu de Dios es orar al Espíritu, en lugar de orar por él, y ello implica que hasta ese punto estamos dependiendo de nuestra propia suficiencia.

Entonces podría concluirse que, bajo la gracia, la oración debe ser dirigida al Padre en el nombre del Hijo y en el poder del Espíritu Santo.

E. La oración de acción de gracias.

La verdadera acción de gracias es la expresión voluntaria de una gratitud de corazón por los beneficios recibidos. Su efectividad depende de la sinceridad, así coma su intensidad depende del valor que se le dé a las beneficios recibidos.

2Co. 9:11 11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.

La acción de gracias es algo completamente personal. Hay obligaciones que nos corresponden a nosotros y que podrían asumirlas otras personas, pero nadie puede ofrecer palabras de acción de gracias en lugar nuestro.

Lv. 22:29 29 Y cuando ofreciereis sacrificio de acción de gracias a Jehová, lo sacrificaréis de manera que sea aceptable.

La acción de gracias no es de ningún modo un pago por el beneficio recibido; más bien es reconocer con gratitud el hecho de que el que ha recibido el beneficio está endeudado con el dador. Puesto que no hay pago que pueda hacerse a Dios por sus beneficios incontables e inmensurables, a través de las Escrituras se sostiene la obligación de ser agradecidos a Dios, y toda acción de gracias está estrechamente relacionado con la adoración y la alabanza.

Bajo el antiguo orden las relaciones espirituales de Dios se expresaban de una manera material. Entre éstas se hizo provisión para la ofrenda, sacrificio a acción de gracias.

Lv. 7:12, 13, 15 12 Si se ofreciere en acción de gracias, ofrecerá por sacrificio de acción de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite. 13 Con tortas de pan leudo presentará su ofrenda en el sacrificio de acciones de gracias de paz. 15 Y la carne del sacrificio de paz en acción de gracias se comerá en el día que fuere ofrecida; no dejarán de ella nada para otro día.

Sal. 107:22 22    Ofrezcan sacrificios de alabanza,

          Y publiquen sus obras con júbilo.

 

Sal. 116:17      Alabad a Jehová, naciones todas;

Pueblos todos, alabadle.

            2           Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia,

Y la fidelidad de Jehová es para siempre.

      Aleluya.

En forma similar, en esta era es un privilegio del creyente hacer ofrendas y sacrificios de acción de gracias a Dios. Sin embargo, si mientras se ofrece la donación de acción de gracias el motivo incluye un pensamiento de compensación, se destruye el valor esencial de la acción de gracias.

El tema de la oración se menciona muchas veces en el Antiguo Testamento y frecuentemente en los Salmos. En el Antiguo Testamento se da dirección explicita para las ofrendas de acción de gracias, y la alabanza y la acción de gracias fueron especialmente enfatizadas en el avivamiento que hubo bajo la dirección de Nehemías.

Lv. 7:12-15 12 Si se ofreciere en acción de gracias, ofrecerá por sacrificio de acción de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite. 13 Con tortas de pan leudo presentará su ofrenda en el sacrificio de acciones de gracias de paz. 14 Y de toda la ofrenda presentará una parte por ofrenda elevada a Jehová, y será del sacerdote que rociare la sangre de los sacrificios de paz. 15 Y la carne del sacrificio de paz en acción de gracias se comerá en el día que fuere ofrecida; no dejarán de ella nada para otro día. 

Neh. 12:24-40 24 Los principales de los levitas: Hasabías, Serebías, Jesúa hijo de Cadmiel, y sus hermanos delante de ellos, para alabar y dar gracias, conforme al estatuto de David varón de Dios, guardando su turno. 25 Matanías, Bacbuquías, Obadías, Mesulam, Talmón y Acub, guardas, eran porteros para la guardia a las entradas de las puertas. 26Estos fueron en los días de Joiacim hijo de Jesúa, hijo de Josadac, y en los días del gobernador Nehemías y del sacerdote Esdras, escriba. 27 Para la dedicación del muro de Jerusalén, buscaron a los levitas de todos sus lugares para traerlos a Jerusalén, para hacer la dedicación y la fiesta con alabanzas y con cánticos, con címbalos, salterios y cítaras. 28 Y fueron reunidos los hijos de los cantores, así de la región alrededor de Jerusalén como de las aldeas de los netofatitas; 29 y de la casa de Gilgal, y de los campos de Geba y de Azmavet; porque los cantores se habían edificado aldeas alrededor de Jerusalén. 30 Y se purificaron los sacerdotes y los levitas; y purificaron al pueblo, y las puertas, y el muro. 31 Hice luego subir a los príncipes de Judá sobre el muro, y puse dos coros grandes que fueron en procesión; el uno a la derecha, sobre el muro, hacia la puerta del Muladar. 32 E iba tras de ellos Osaías con la mitad de los príncipes de Judá, 33 y Azarías, Esdras, Mesulam, 34 Judá y Benjamín, Semaías y Jeremías. 35 Y de los hijos de los sacerdotes iban con trompetas Zacarías hijo de Jonatán, hijo de Semaías, hijo de Matanías, hijo de Micaías, hijo de Zacur, hijo de Asaf; 36 y sus hermanos Semaías, Azarael, Milalai, Gilalai, Maai, Natanael, Judá y Hanani, con los instrumentos musicales de David varón de Dios; y el escriba Esdras delante de ellos. 37 Y a la puerta de la Fuente , en frente de ellos, subieron por las gradas de la ciudad de David, por la subida del muro, desde la casa de David hasta la puerta de las Aguas, al oriente. 38 El segundo coro iba del lado opuesto, y yo en pos de él, con la mitad del pueblo sobre el muro, desde la torre de los Hornos hasta el muro ancho; 39 y desde la puerta de Efraín hasta la puerta Vieja y a la puerta del Pescado, y la torre de Hananeel, y la torre de Hamea, hasta la puerta de las Ovejas; y se detuvieron en la puerta de la Cárcel. 40 Llegaron luego los dos coros a la casa de Dios; y yo, y la mitad de los oficiales conmigo,

Del mismo modo, el mensaje profético del Antiguo Testamento anuncia las acciones de gracias como uno de los rasgos especiales de la adoración en el reino venidero.

Is. 51:3  Ciertamente consolará Jehová a Sión; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto.

Jer. 30:19 19 Y saldrá de ellos acción de gracias, y voz de nación que está en regocijo, y los multiplicaré, y no serán disminuidos; los multiplicaré, y no serán menoscabados.

Del mismo modo, hay incesantes acciones de gracia en los cielos.

Ap. 4:9 Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos,

Ap. 7:12 diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Ap. 11:17 17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.

Una característica importante de la acción de gracias en el Antiguo Testamento es la apreciación de la persona de Dios sin consideración de los beneficios recibidos de El.

Sal. 30:4 4         Cantad a Jehová, vosotros sus santos,

      Y celebrad la memoria de su santidad.

 

Sal. 95:2 2         Lleguemos ante su presencia con alabanza;

      Aclamémosle con cánticos.

Sal. 97:12 12      Alegraos, justos, en Jehová,

      Y alabad la memoria de su santidad.

Sal. 100:1-5 1    Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.

            2           Servid a Jehová con alegría;

Venid ante su presencia con regocijo.

            3           Reconoced que Jehová es Dios;

El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;

Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

            4           Entrad por sus puertas con acción de gracias,

Por sus atrios con alabanza;

Alabadle, bendecid su nombre.

            5           Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,

     Y su verdad por todas las generaciones.

Sal. 119:62       62          A medianoche me levanto para alabarte

      Por tus justos juicios.

Aunque ha sido constantemente descuidado, el tema de la acción de gracias es importantísimo y ese tipo de alabanza es razonable y adecuado. Bueno es alabarte, oh Jehová.

Sal. 92:1 1         Bueno es alabarte, oh Jehová,

Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo;

En el Nuevo Testamento el tema de la acción de gracias se menciona unas cuarenta y cinco veces, y esta forma de alabanza se ofrece por las bendiciones temporales y por las espirituales. La infaltable práctica de Cristo de dar gracias por los alimentos debiera ser un ejemplo efectivo para todos los creyentes.

Mt. 15:36 36 Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud.

Mt. 26:27 26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

Mr. 8:6 Entonces mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusieron delante de la multitud.

Mr. 14:23 23 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos.

Lc. 22:17, 19 17 Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; 19 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.

Jn. 6:23 23 Pero otras barcas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Señor.

1Co. 11:24 24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

El apóstol Pablo también fue fiel en este sentido.

Hch. 27:35 35 Y habiendo dicho esto, tomó el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos, y partiéndolo, comenzó a comer.

Ro. 14:6 El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.

1Ti. 4:3-4 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. 4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; 5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

La acción de gracias de parte del apóstol Pablo es digna de atención. El usa la frase «Gracias a Dios» en relación con Cristo el «don inefable»

2Co. 9:15 15¡Gracias a Dios por su don inefable!

Tocante a la victoria obtenida sobre el sepulcro y que fue asegurada par medio de la resurrección.

1Co. 15:57 57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Y en conexión con el triunfo presente que es nuestro por medio de Cristo.

2Co. 2:14 14 Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.

Su acción de gracias a Dios por los creyentes.

1Ts. 1:2 Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones,

1Ts. 3:9 Por lo cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro Dios,

Por Tito en particular.

2Co. 8:16 16 Pero gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma solicitud por vosotros

su exhortación en el sentido de que se den acciones de gracias por todos los hombres son igualmente lecciones objetivas para todos los hijos de Dios.

1Ti. 2:1 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;

Cabe destacar dos importantes características de la acción de gracias según el Nuevo Testamento.

1. La acción de gracias debe ser incesante. Par cuanto la adorable persona de Dios no cambia y sus beneficios nunca cesan, y puesto que la abundante gracia de Dios redundará para gloria de Dios par la acción de gracias de muchos, es razonable que las acciones de gracias sean dadas a El sin cesar.

2Co. 4:15 15 Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.

De esta forma de alabanza leemos:

«Ofrezcamos siempre a Dios, por media de El, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre» (He. 13:15).

Compárese con:

Ef. 1:16 16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,

Ef. 5:20 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Col. 1:3 Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo

Col. 4:2 Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;

Esta característica de la acción de gracias también se enfatiza en el Antiguo Testamento.

Sal. 30:12 12      Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.

     Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

 

Sal. 79:13 13        Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado,

Te alabaremos para siempre;

     De generación en generación cantaremos tus alabanzas.

 

Sal. 107:22       22          Ofrezcan sacrificios de alabanza,

     Y publiquen sus obras con júbilo.

Sal. 116:17 17    Te ofreceré sacrificio de alabanza,

     E invocaré el nombre de Jehová.

2. Las acciones de gracias deben ser ofrecidas por todo como se dice en Efesios 5:20: «Dando siempre gracias par todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.» Un mandamiento similar se encuentra en 1 Tesalonicenses 5:18: «Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotras en Cristo Jesús»

Confrontar con:

Fil. 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Col. 2:7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

Col. 3:17 17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Hay mucha distancia entre dar gracias siempre por todo y el dar gracias algunas veces y por algunas cosas. Sin embargo, habiendo aceptado que a los que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien, es correcto que se dé gracias a Dios por todas las cosas. Esta alabanza, que honra a Dios, puede ser ofrecida solamente par los que son salvos y que están llenos del Espíritu.

Ef. 5:18-20 18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Daniel dio gracias a Dios enfrente de la sentencia de muerte.

Dn. 6:10 10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.

Y Jonás dio gracias a Dios desde el vientre del gran pez y desde las profundidades del mar.

 Jon. 2:9 9         Más yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios;

Pagaré lo que prometí.

      La salvación es de Jehová.

El abundante pecado de la ingratitud hacia Dios se ha ilustrado por uno de los sucesos registrado en la vida de Jesús. Cristo limpió a diez leprosos, pero solamente uno volvió para dar gracias, y éste era samaritano.

Lc. 17:11-19 11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! 14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. 15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. 17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 18¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? 19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

Aquí debemos notar que la ingratitud es un pecado, y se incluye coma uno de las pecados de los últimos días.

2Ti. 3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,

Es probable que haya sincera gratitud de parte de muchos inconversos que tratan de ser agradecidos a Dios por los beneficios temporales; pero fallan lamentablemente al no apreciar el don de su Hijo, lo que los convierte en personas muy ingratas ante la vista de Dios.

En los Estados Unidos se estableció un día llamado de Acción de Gracias. Fue establecido por creyentes y para los creyentes reconociendo que el pecador que rechaza a Cristo no puede ofrecer una acción de gracias aceptable a Dios.

PREGUNTAS

1. ¿Cuáles son los cuatro sacrificios del creyente sacerdote?

2. ¿Qué importancia atribuye usted al hecho de que la alabanza sea uno de los cuatro sacrificios?

3. ¿En qué forma se relaciona la adoración a la forma y las circunstancias?

4. ¿Cuál era la característica de la oración antes de la primera venida de Cristo?

5. ¿Cuál era el propósito de la oración del Señor conocida coma el Padrenuestro que aparece en Mateo 6:9-13?

6. ¿En qué sentido es apropiado que oremos par la venida del Reino?

7. ¿Por qué debiera considerarse Juan 17 coma la verdadera oración del Señor?

8. ¿Qué aprendemos de las Escrituras acerca de la vida de oración de Cristo, y cómo indica Juan 17 la forma de sus peticiones?

9. ¿Por qué en la presente dispensación de gracia la función de la oración incluye la intercesión a pesar de la omnisciencia de Dios?

10. ¿Qué seguridad tiene el creyente de que Dios se hará cargo de responder a sus peticiones?

11. ¿Qué quiere decir orar en el nombre del Señor Jesucristo, y coma nos da seguridad este hecho?

12. ¿Cuáles son los dos peligros gemelos señalados par Santiago en relación a la oración?

13. ¿Cuál es la perspectiva ilimitada de la oración baja la gracia?

14. ¿Cómo está relacionado el Espíritu con nuestras oraciones?

15. ¿Cuáles son los peligros de no tener periodos regulares de oración, par una parte, y de las repeticiones inútiles, por la otra?

17.¿Por qué la acción de gracias a Dios es una cosa muy personal?

18. ¿En qué sentido es la acción de gracias un sacrificio?

19. ¿Cómo se relaciona con Dios la acción de gracias en contraste con sus obras?

20. ¿Cuáles san algunas ilustraciones notables de acción de gracias en el Nuevo Testamento?

21. ¿Cuáles son dos características importantes de la acción de gracias que se destacan en el Nuevo Testamento?

22. ¿Por qué es un pecado no expresar las acciones de gracias?

23. ¿Por qué solamente los creyentes pueden ofrecer acciones de gracias que tengan verdadero valor?

+ Meditación semanal

Esta semana la meditación es del tema: “La santidad en personas diarias”.
“LA POSIBILIDAD DE SER SANTOS Y COMPLACER A DIOS” | Pastor Miguel Núñez. Predicas, estudios bíblicos


+ Música cristiana:
Esta semana podrás escuchar la música de Generación de Jesús
America sera para Cristo
Padre Nuestro
La Mañana Gloriosa
Yo Se Que Cristo Vendrá
Cristo es la Respuesta
Mi Dios Es Real
El Sacrificio
EL Rey Ya Viene
El Remedio De Dios
Pulsa aquí para escuchar la lista completa

+ El libro de la semana:
Esta semana puedes dispone de un libro cristiano de:
Andrew Murray – En Busca de la Vida Victoriosa<(b>
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La Vida Victoriosa
+ La película de la semana:
Durante esta semana tendremos:
EXTRAORDINARIO (PELICULA CRISTIANA COMPLETA EN ESPANOL)

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