Devocional 22/12/2018

devocional

+ Lectura y Audio de la Biblia:
El texto bíblico de hoy: Eclesiastes cap 4 al 12
Eclesiastés capítulo 04
Eclesiastés capítulo 05
Eclesiastés capítulo 06
Eclesiastés capítulo 07
Eclesiastés capítulo 08
Eclesiastés capítulo 09
Eclesiastés capítulo 10
Eclesiastés capítulo 11
Eclesiastés capítulo 12

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Y el capítulo 1 de Cantares
Cantares capítulo 01

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+ Banco de cheques de la fe
El banco de cheques de la fe 2011 de C. H. Spurgeon
22 de Diciembre

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” Salmo 46: 1.
Una ayuda que no es pronta cuando la necesitamos, es de poco valor. El ancla que se deja en casa no es útil para el marinero en la hora de tormenta; el dinero que el deudor solía tener, no tiene ningún valor cuando hay una demanda judicial en su contra. Muy pocos auxilios terrenales podrían ser llamados “prontos”: usualmente están lejos cuando se les busca, se pueden utilizar con dificultad, y se alejan todavía más una vez usados. Pero en cuanto al Señor nuestro Dios, Él está disponible cuando le buscamos, disponible cuando le necesitamos, y disponible cuando ya hemos gozado de Su ayuda.
Está más que “disponible”, Él está muy disponible. Más disponible de lo que puede estar el amigo más cercano, pues Él está en nosotros en nuestra tribulación; más disponible de lo que estamos nosotros para nosotros mismos, pues algunas veces carecemos de presencia de ánimo. Él está siempre disponible, eficazmente disponible, simpáticamente disponible, completamente disponible. Él está disponible ahora si esta es una estación sombría.
Descansemos en Él. Él es nuestro amparo, ocultémonos en Él; Él es nuestra fortaleza, guarnezcámonos con Él; Él es nuestro auxilio, apoyémonos en Él; Él es nuestra pronta ayuda, reposemos en Él ahora. No debemos preocuparnos ni un momento, ni debemos temer ni un instante. “Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob.”
+ Programa de formación Bíblica
9- Oratoria
Oratoria es el arte de hablar en público con elegancia para persuadir, convencer, educar o informar a un auditorio. Se dan principios básicos de la comunicación, la pedagogía y la homilética para presentar discursos, conferencias, seminarios y sermones.

18. 9. PREPARANDO EL MENSAJE

¿Cómo comienza uno a preparar un mensaje?  ¿De dónde viene el mensaje?  Estas son preguntas importantes, y a la vez difíciles de contestar, porque hay muchos métodos que se pueden usar para el inicio de un mensaje.  Casi cada predicador tiene su propio sistema de preparar mensajes y el estudiante debe desarrollar su propio método.

    En esta lección veremos algunas ideas y sugerencias que pueden ayudar al predicador en preparar sus mensajes.

  1. Tenga un objetivo.  Cada mensaje debe tener un propósito.  Sin una meta, el predicador no puede empezar la preparación de un mensaje.  Conocer bien las necesidades de su congregación le ayudará al predicador en establecer el objetivo de su mensaje.
  2. Busque una porción bíblica que corresponda al objetivo que quiere lograr.  La Biblia es una fuente inagotable de recursos para mensajes que hablen a las necesidades de los hombres.
  3. Tenga un corazón abierto a la dirección del Espíritu Santo.  Este es el factor más importante en la preparación de un mensaje.  El Espíritu Santo nos ayuda a descubrir las verdades eternas de la Biblia y nos enseña cómo aplicarlas a las vidas de nuestros oyentes.

  1. PREPARANDO EL MENSAJE (CONCLUSIÓN)

    En esta lección estaremos viendo otras sugerencias para la preparación de mensajes.

  1. LA ORACIÓN

    Debemos recordar que somos representantes de Dios ante el pueblo.  Ellos esperan oír un mensaje de Dios.  No podemos presentar este mensaje sin la unción del Espíritu Santo, y solamente por la oración podemos tener esa unción.

  1. EL ESTUDIO

    Juntamente con la oración viene el estudio.  Las dos cosas se completan entre sí.  El que sólo ora y no estudia no podrá presentar un mensaje claro y entendible, y el que sólo estudia y no ora dará un mensaje vacío y sin poder.

  1. EL BOSQUEJO

    Para recordar los pensamientos y para poder presentar el mensaje en forma más fácil de entender, es necesario hacer un bosquejo.  El bosquejo es como el esqueleto del mensaje.  Será responsabilidad del predicador revestirlo con la “carne” que dará alimento espiritual a sus oyentes.

  1. EL TEMA DEL MENSAJE
  1. Es de mucha importancia tener un tema que uno conoce bien.  El predicador que procura predicar sobre un tema que él mismo no entiende tendrá un fracaso.
  2. Se debe escoger un tema que la congregación entenderá.  Siempre debemos procurar predicar al nivel de nuestros oyentes, usando palabras que ellos entienden, y sobre un tema que ellos podrán apreciar.
  3. El tema debe ser de valor espiritual.  Se puede desarrollar otros temas interesantes como de la historia, la ciencia u otros asuntos.  Pero eso no es predicar a Cristo ni la Biblia.  Debemos predicar sobre las cosas que edifiquen a nuestros oyentes en su vida espiritual, tal como las grandes doctrinas y la aplicación práctica de éstas a la vida diaria.
  4. El tema debe coincidir con el blanco u objetivo del mensaje.  No debemos predicar sólo por predicar.  Toda predicación debe tener como fin conmover a los oyentes y estimularles a alguna acción espiritual.
  5. No escoja un tema que no esté de acuerdo con su propia experiencia.  Si uno no está viviendo santamente, no debe predicar de la santidad.  No se puede predicar de la victoria completa si uno mismo vive en derrota.
  6. El tema debe ser apropiado al tiempo, al lugar y a los oyentes.  No es apropiado predicar mensaje evangelístico a un grupo de creyentes, ni es aconsejable predicar sobre el crecimiento en la vida cristiana a un auditorio de inconversos.

  1. LAS VENTAJAS DE TENER UN TEXTO

    El texto es la porción o parte de la Palabra de Dios en que se basa el mensaje.  Hay varias ventajas de tener un texto.

  1. Guarda al predicador cerca de la Biblia.  No hay mucho peligro de olvidar o despreciar la palabra si se acostumbra explicar pasajes o porciones de ella con cuidado.
  2. Ayuda al predicador a evitar que su mente se distraiga y que vague por otros rumbos.  El predicador debe seguir el hilo del texto y preguntarse si no está divagando.
  3. Despierta interés en la congregación.  Si se escoge bien el texto sirve de estímulo a los oyentes.
  4. Gana la confianza de la congregación.  Los oyentes saben que el predicador va a proclamar la Palabra de Dios y no sus propias opiniones.
  5. Da autoridad y valor al predicador en proclamar su mensaje.  Ya sabe que “así dice Jehová” no tiene por qué temer.  A la vez, el pueblo está deseoso de oír un mensaje con autoridad divina.

  1. CÓMO ESCOGER TEXTOS

    En esta lección queremos dar algunas indicaciones sobre el texto y cómo escogerlo.

  1. Busque la dirección del Espíritu Santo.  Si vivimos continuamente bajo la influencia y el poder del Espíritu Santo no será difícil obtener esta dirección.
  2. Lea la Biblia con constancia.  La Biblia es la mina del predicador.  Cuando algún pensamiento, ilustración o argumento le impresiona, debe apuntarlo en un cuaderno.  A veces al leer las Escrituras, un cierto texto o pasaje le llama la atención y aun un bosquejo se presenta.  Hay que apuntar tales pensamientos y algún día le servirán.
  3. Esté al tanto de las necesidades de su congregación; sus necesidades físicas, mentales, morales y espirituales.  El predicador que toma en cuenta las necesidades de su congregación les ayudará con sus mensajes.
  4. Lea otros libros buenos.  Hay que leerlos, no para copiar, sino para recibir inspiración.  Estos libros sirven como tónico para la mente y el corazón.  El estudio de las biografías de grandes predicadores, misioneros y reformadores es una grande inspiración al predicador.

  1. PRECAUCIONES ACERCA DE ESCOGER UN TEXTO

    Hay ciertas precauciones que el predicador debe tomar al escoger el texto para su mensaje.

  1. No debe escoger texto demasiado difíciles.  Hay algunos textos que son oscuros, profundos y difíciles de interpretar.  El predicador no debe meterse a las aguas profundas si no está seguro que sabe nadar bien.  Es preferible usar textos que son claros y entendibles.
  2. Se debe evitar la controversia.  No es aconsejable usar el púlpito para la polémica.  Nunca debemos usarlo como un fuerte de donde atacar a los enemigos.  Debe evitar usar textos controvertibles, porque será fácil caer en el error de estar predicando nuestras propias opiniones.
  3. Hay que tener cuidado si se usa textos del libro de Job, Cantares o Eclesiastés.  Se debe considerar el objeto del libro y el carácter de la persona que habla.
  4. Nunca debe usarse como texto una parte de un pasaje que solo expresa una parte de la verdad.  Ejemplo: “No hay Dios”, Salmo 14:1  “Todo hombre es mentiroso”, Salmo 116:11

  1. INTERPRETANDO EL TEXTO

    Queremos ahora considerar algunas reglas para la interpretación correcta del texto.

  1. Hay que averiguar si el lenguaje del texto es literal o figurativo.  Vea Juan 2:19, 21, 22.  En este pasaje las palabras “templo” y “cuerpo” se referían literalmente al cuerpo físico de Cristo.  Vea Mateo 26:26.  En este pasaje la palabra “cuerpo” se usa no en forma literal sino figurativa.  Las palabras “lavando” y “lavar” son usadas literalmente.  En la historia de Naamán (2°. Reyes 5) se usa en el sentido literal, mientras en 1a. Corintios 6:11 la palabra “lavados” se usa figurativamente.
    Siempre debemos tomar la Biblia en sentido literal a menos que el contexto, los pasajes paralelos o el mismo texto muestren que el lenguaje es figurativo.  Creemos que la Biblia dice lo que quiere decir.  Averiguar lo que la Biblia dice requiere estudio esmerado.
  2. Hay que averiguar el sentido de las palabras dado por lo diferentes escritores de la Biblia.  Todos no dan el mismo sentido a la misma palabra.
    Ejemplo:  La palabra “fe” –en Gálatas 1:23; 1a. Timoteo 3:9; 4:1 y Hechos 24:24 quiere decir el Evangelio de lo cual fe en Cristo es la gran doctrina.  En Hechos 17:31 y Hebreos 11:1 quiere decir prueba o evidencia.
  3. Hay que considerar las circunstancias del escritor y de las personas a quienes fue escrito.  ¿Bajo que condiciones fueron escritas las palabras?  ¿Qué era el carácter del pueblo a quien fue escrito?
  4. Ejemplo:  En 1a. Corintios 3:1-3, Pablo se dirige a la situación que existía en la Iglesia de Corinto.  No podemos aplicar estos versículos universalmente a todas las iglesias ni a todas las personas en este tiempo.  Por cierto se aplican a ciertos casos hoy, pero reconocemos que también hay iglesias espirituales.
  5. Hay que considerar la enseñanza de toda la Escritura en conjunto.  Ningún texto debe ser interpretado aparte de lo que toda la Biblia enseña.  Se entiende mejor la Escritura comparándola consigo misma.  Los hombres piadosos de todas las edades han sentido la necesidad de leer reverentemente la palabra de Dios comparando Escritura con Escritura.
    Ejemplo:  Si en base de Romanos 5:1-11 uno enseña que la justificación por la fe nos libra de la necesidad de la santidad, no es bien interpretado, porque contradice las otras enseñanzas de la Biblia, tales como 1a. Tesalonicenses 4:3 y Hebreos 12:14.
  6. Un conocimiento de las costumbres del pueblo a quien la Biblia fue escrita es una gran ayuda en interpretarla correctamente.  Ejemplo:  En Juan 13:14 Jesús dijo a sus discípulos, “vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros”.  Para entender este versículo tenemos que saber algo de las circunstancias y de la cultura de los judíos.  Los judíos siempre mandaban a sus siervos a lavar los pies de sus huéspedes.  Era trabajo de mozo.  Jesús lo hizo y mandó a sus discípulos que lo hicieran.  Aquí la interpretación importante es la lección de humildad y servicio.

  1. LAS FUENTES DE INTERPRETACIÓN DEL TEXTO

    Existen fuentes de interpretación que pueden ayudar al predicador en la preparación de su mensaje.  En esta lección vamos a ver algunas de éstas.

  1. El contexto del pasaje:  El contexto, es, sencillamente, lo que va con el texto; lo que viene antes y lo sigue después.  Por eso es muy importante estudiar todo el pasaje para ver en que circunstancias se dijo las palabras del texto, y que es su verdadero sentido.
  2. El uso de pasajes paralelos.  Se debe usar diligencia en comparar textos paralelos, pasajes en que el asunto es el mismo, equivalente o semejante.  Compárense Marcos 8:36 con Lucas 9:25 y Mateo 21:1-11 con Marcos 11:1-11.  Muchas veces descubrimos nuevos detalles en el relato al leer la misma historia en los diferentes evangelios.
  3. El texto mismo.  Hay que averiguar exactamente lo que quiere decir la Biblia en el texto.  Para esto hay que leer cuidadosamente varias veces, observando la puntuación, las tildes, etc.
  4. Otros libros de estudios tales como los medios disponibles para la buena interpretación del texto, pero no olvidemos que la Biblia misma es su mejor comentario

+ Meditación semanal
Esta semana tenemos la serie: “Jornada con Jesús”
¿POR QUÉ NO HUBO LUGAR EN EL MESÓN? | Dr. David Jeremiah. Predicaciones, estudios bíblicos.


+ Música cristiana:
Esta semana podrás escuchar la música de Annette Moreno
Un Angel Llora
Jardin de rosas
Guardian de mi corazon
Angel Guardian Corazón Lunatico El Amor Que Me Das No es dificil
Bajate De La Canoa Cicatrices Amarte es lo mas sublime
Pulsa aquí para escuchar la lista completa

+ El libro de la semana:
Esta semana puedes dispone de un libro cristiano de:
Diversos autores – La práctica de la presencia de Dios
Puede descarga el libro pulsando en la imagen
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+ La película de la semana:
Durante esta semana tendremos:
LOS PRIMEROS FRUTOS ( FILM )

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