El ciego de nacimiento

juan91

Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.

Juan 9:1

La curación del ciego de nacimiento (bosquejo) – Juan 9:1-41

Intro.

¿Ha pensado sobre cómo sería ser ciego de nacimiento? Este hombre nunca había visto la cara de sus padres o hermanos, su casa, una flor, o un coche. Un día Jesús le encontró así. Vamos a ver lo que sucedió.

I. La causa de su ceguera. 9:1-4

A. Los discípulos pensaban que era por causa del pecado.

1) A menudo el sufrimiento es por causa del pecado.
2) El pecado siempre produce sufrimiento.

a) Al que peca
b) A otros también. Padres, hermanos, vecinos.

3) El sufrimiento entró al mundo por causa del pecado.

B. El sufrimiento no es siempre por causa del pecado.

1) Es para que las obras de Dios se manifiesten.

a) Dios quiere que la gente sepa su poder y amor.
b) Dios puede mostrar su poder y amor en medio del sufrimiento.

2) Yo he conocido personas postradas en cama quienes tuvieron el corazón lleno de gozo y amor para con Dios.

II. La curación de su ceguera. 9:6-7

A. Era por medio de la fe.

1) Cristo hizo lodo y untó sus ojos con el lodo.
2) Después dijo, ve y lávate en el estanque de Siloé.
3) El hombre tuvo fe.

a) No en el lodo.
b) No en las aguas del estanque.
c) Él tuvo fe en Jesús. Cristo le dio una oportunidad a mostrar su fe.

1. Él se fue al estanque en obediencia.
2. Él conoció muy poco de Jesús pero, no obstante, él hizo lo que le dijo.
* Nota. Es importante estudiar la Biblia para conocer a Jesús mejor, pero no es necesario conocer mucho de El para ser salvo.

B. ¡Qué mundo tan nuevo fue revelado al ciego cuando volvió viendo!

1) ¡Con qué interés y admiración debe ser de haber visto las montañas alrededor de Jerusalén, el cielo azul, el sol, los árboles, etc!
2) Él vio por primera vez las caras de sus amigos y parientes.

C. Es algo así para la persona que acepta a Jesús como su Salvador.

1) Es un cambio de la vista.

a) Él descubre que es mucho más fácil entender las cosas espirituales.
b) Él empieza a ver las cosas del punto de vista de Dios.
c) I Cor. 2:14-16. Tenemos la mente de Cristo.

III. Las consecuencias de su curación. 9:8-41

A. Los vecinos discutieron.

1) Dijeron, ¿No es este el que se sentaba y mendigaba?

a) Algunos dijeron que sí.
b) Otros dijeron que no puede ser pero es solamente parecido a él.
c) Ellos no aceptaron su testimonio de lo que sucedió.

2) Le llevaron ante los fariseos, pensando que ellos pudieron decidir el asunto.

B. Su altercación con los fariseos.

1) Desde que era el día de reposo cuando Jesús le sanó, los fariseos empezaron a preguntarle sobre quien era que le sanó. Ellos pensaban que era pecado sanar en el día de reposo.
2) El que era ciego no sabía quién era el hombre que lo había sanado. Es muy probable que los judíos sospechaban que había sido Jesús.
3) Ellos no mostraron ningún gozo en el hecho de que un ciego de nacimiento había sido recibido la vista.
4) Ellos le interrogaron sobre el que le había sanado.

a) ¿Cómo lo había hecho?
b) ¿Qué dices tu de aquel que te abrió tus ojos?

5) Ellos menospreciaron a Jesús.

a) Ese hombre no procede de Dios porque no guarda el sábado.
b) Tiene que ser un pecador.

6) Ellos dudaron su testimonio que había sido ciego.

a) Llamaron a sus padres para preguntarles. 9:18-23
b) Ellos tuvieron miedo de los judíos, entonces no quisieron confesar quien había sanado a su hijo.
c) Todavía hay mucha gente que tienen miedo de su iglesia. Lo que debemos tener es amor para con Dios en vez de temor de una iglesia.
C. La salvación que Cristo ofrece tiene sus consecuencias también.

1) A veces algunos dicen, “Ahora usted piensa que es mejor que los demás”. No debe ser la verdad.
2) Puede ser que algunos se burlarán cuando lee la Biblia u ora.
3) Algunos tratarán de hacer que usted use malas palabras o diga una mentira.

IV. Su mejor conocimiento de Jesús.

A. Jesús le buscó.

1) A menudo Jesús nos busca. No es que él no sabe donde estamos. Es que él quiere que le ofrezcamos amor y fe.

B. Él hizo dos cosas que cada cristiano verdadero debe hacer.

1) Él le creyó.
2) Él le adoró.

Concl.

Un día este pobre ciego conoció a Jesús y era bendecido ricamente por conocerle. Ustedes también serán bendecidos ricamente por conocer a Jesús como su Salvador. ¿Le conoce?.


11. El ciego de nacimiento – David Jeremiah

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