La cuenta atrás

isaias507

Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.

Isaías 50:7

Jehová ayuda a quienes confían en Él

Así dijo Jehová: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre.

Isaías 50:2 ¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed.

Isaías 50:3 Visto de oscuridad los cielos, y hago como cilicio su cubierta.

Isaías 50:4 Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

Isaías 50:5 Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.

Isaías 50:6 Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.

Isaías 50:7 Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.

Introducción

Ningún libro del Antiguo Testamento, con la posible excepción de los Salmos, habla con tanto poder y propiedad a la iglesia contemporánea como Isaías. Isaías ha sido llamado el «profeta mesiánico» y «el profeta evangélico». Profetizó para todas las épocas al predecir tanto la primera como la Segunda Venida de Cristo. Su nombre significa «salvación», una salvación que alcanza no sólo a sus contemporáneos, sino a todos los pueblos y naciones en los siglos por venir. Esta salvación proviene de un Redentor que ha pagado por los pecados de los hombres; se trata siempre de una salvación vicaria obtenida por gracia.

El libro de Isaías sin duda alguna un verdadero manjar del antiguo testamento mencionado por muchos escritores como una obra maestra o como un resumen de toda la biblia, por tener 66 capítulos al igual que la biblia tiene igual número de libro, y su parecido pues los primeros libros de la biblia al igual que los primero capitulo de Isaías hablan del juicio de Dios y las iniquidades de Jerusalén y los últimos capitulo la salvación por medio de un redentor que padecería por nuestras rebeliones y haría la reconciliación del pueblo para, con su Dios.

Y el capítulo 50 del libro de Isaías ofrece una ilustración hermosa que expone el amor de Dios y la fidelidad de Dios para con su pueblo olvidando así las infidelidades de su pueblo, y haciéndole entender a su pueblo que aunque ellos lo han abandonado el nunca lo deja sino que espera con brazos misericordioso que ellos se vuelvan a él y solo eso el requiere para que se pongan a cuenta.

En este capítulo Dios está explicando a Israel que los juicios emitidos y decretados en contra de ellos no son precisamente, porque Dios se place en castigarlos sino porque ellos mismos los provocaron, venciéndose a sí mismo al pecado y alas abominaciones en contra de su Dios y creador.

En el verso 1 el señor comienza este relato de una manera directa diciendo que es el mismo que está emitiendo este comunicado atreves de su ungido el profeta Isaías, y les comienza haciéndole una pregunta directa y sin rodeo que es la siguiente: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre…? mis queridos hermanos aquí Judá es la madre, los judíos son los hijos y Dios es el esposo y padre de los judíos. Y Dios desafía a su pueblo y le establece esta pregunta negando que él jamás ha dado carta de divorcio a su madre, pues como saben en el antiguo testamento cuando usted tomaba una mujer por esposa si se hallaba en ella cualquier cosa indecente se le daba una carta de repudio o divorcio y se echaba fuera de la casa (Deuteronomio 24:1), pero el señor aquí le dice prácticamente que él jamás ha negado su derecho como esposo y como padre que y que él jamás vendería a sus hijos como se solía hacer en la antigüedad (Éxodo 21:7; 2 Reyes 4:1; ), pues Dios le dice que ellos mismo se vendieron cuando por cuenta propia decidieron apartarse de él y en vez de buscar la ayuda de Dios hicieron alianzas extranjera para que ellos los defendieran de otras naciones cuando se estaba en guerra.

En otras palabras Dios le quiso decir, muéstrame la carta de divorcio que le di a tu madre, muéstrame también a quienes yo te vendí, es decir Dios le dice que no fue por capricho de el de por qué él había abandonado sus derecho como esposo, sino mas bien porque ellos mismo, Dios le recalca que él jamás daría carta de divorcio a su madre sino mas bien que la despidió por un tiempo debido a sus faltas (véase cap. 52: 3).

Mis hermanos Dios jamás negara su derecho como nuestro padre, nosotros somos para el innegociables el solo espera que te retractes de tus malos caminos que te vuelvas a él y el promete sanarte no solo a ti sino a toda tu tierra (2 crónicas 7:14).

En el verso dos Dios continua acá cuestionando a su pueblo con el fin de que ellos mismo puedan responderse de quien avía dejado a quien, Dios le dice que cuando el vino no hayo a nadie, haciendo mención a que el vino a ellos pero no estaban, al igual que Cristo, le vino a los suyos mas los suyos no le recibieron (Juan 1:11).

Luego Dios le hace otra pregunta a su amado pueblo y le dice que si brazo se ha acortado para redimir sus pecados.

El brazo cortado en el oriente era una figura simbólica de debilidad, puesto que Dios le dice a su pueblo que su brazo está extendido cada vez más fuerte para redimirlos del pecado así que el solo espera que ellos estén cuando él lo requiera que se vuelvan a él y dependan de él, en fin hermanos no importa donde tú crees que Dios te tiene por tus pecados, el te dice que su brazo está extendido con toda potestad y poder para pelear por ti y para que entiendas que el a ti jamás te ha dejado al contrario siempre está ahí para cuando tu digas heme aquí señor soy tu hijo te reconozco como mi único y sufriente salvador perdona mis rebeliones y mantenme en el redil de tu gracia.

Sigue el contenido de este verso el señor mismo puntualizándoles hasta dónde puede llegar su poder y de lo él puede hacer por esto él dice en el mismo verso dos (He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed.). Dentro del contexto Dios le está diciendo a su pueblo que él es soberano que puede convertir la prosperidad de sus enemigos en adversidad y que él lo hizo y puede hacerlo de nuevo lo hizo cuando su pueblo estaba en Egipto y lo hará con su pueblo cada vez que ellos lo requieran siempre y cuando aprendamos a confiar en él pues es el mismo ayer, hoy y por los siglos (hebreos 13:8).

El verso 4 es muy interesante veamos que dice:

Isaías 50:4 Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

Aquí Dios presenta El Mesías, como “el siervo de Jehová” (cap. 42:1), declara que el oficio que le ha sido asignado es el de alentar a los exhaustos expatriados de Israel “con palabras en sazón”, adecuadas a su situación; y que cualquier sufrimiento que esto le pueda acarrear no le retraerá de hacerlo (vv. 5, 6), pues él sabe que su causa ha de triunfar a la postre.

Dios ya estaba prometiendo a su pueblo la redención por aquel que venía hacer el representante de Dios en la tierra, y que este no vendría hablar con conocimiento humano sino con toda sabiduría de lo alto.

En los siguientes versos Dios está diciendo a su pueblo que presten los oídos a el que escuchen su voz y no sean rebelde, que sean tal como hijo Jesús que se negó a sí mismo y puso la causa de la salvación antes que el dolor u cualquier otra cosa.

Mis hermanos e ahí al señor tu Dios el está en el mismo lugar, el sigue con su brazo de poder extendido y dispuesto a pelear por ti y a estar contigo, el jamás te dejara no importa lo que hagas o hayas hechos el vino precisamente a buscar lo que para otros no sirven, el vino a comprarte pero a precio de su propia sangre, tu eres valeroso para Dios, el está en su trono esperando que te vuelvas a él para el actuar en tu vida y cumplir el propicito para tu vida .

Así que Dios te ama tanto que dio a su único hijo a los heridores para que recibieras los azotes que tu y yo merecíamos el demostró el amor a su máxima expresión y la noticia buena es que aun ese amor sigue ferviente, tanto así que el cielo se regocija y hace fiesta cuando una alma extraviada decide entregarse al señor.

Es hora de que puedas entender que Dios está ahí para ayudarte, no te avergüence, pues pon tu rostro en un pedestal que Dios jamás negociara con sus hijos, el jamás negara el compromiso que tiene contigo, si se que fuimos infieles, pero él no es como nosotros, el no mira como te miran los demás, el es Dios el que te creo y por cuanto fuiste creado por él, el jamás abandonara su creación porque es su obra maestra, porque somos su semejanzas, es hora de lazar el rostro de proclamar las misericordias del señor de cantar con júbilo que el señor tiene el poder de librarnos y de perdonarnos, pues su misericordia es inagotable.

Conclusión

Dios prometió pelear por Israel, pero este se vendió al pecado causándose sus propios problemas. “¿Se ha acortado mi mano?” significa: “¿No tengo yo poder para ayudarlos?” Israel se olvidó de Dios y confió en la ayuda de otras naciones. Dios no rechazó a Israel, sino que Israel lo rechazó a Él.

Si andamos con nuestra luz y rechazamos la de Dios, nos volvemos autosuficientes y el resultado es tormento. Cuando depositamos nuestra confianza en la inteligencia, apariencia o los logros en lugar de Dios, nos arriesgamos a sufrir en gran manera cuando estos puntos fuertes desaparezcan.

“No importa lo lejos que creas estar de Dios estas apena a una oración de arrepentimiento de corazón para que te alcance”

Charles Spurgeon – Dentro de 2 Días se Celebra La Pascua

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