La inspiración de las Escrituras 10

juan1035

Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada)

Juan 10:35

+ 1. La escritura no puede ser quebrantada
Hasta ahora hemos visto que el martillo de Dios (Jeremías 23:29), la «palabra profética más segura» de la Escritura (2 Pedro 1:19), tiene su origen en Dios y no en el hombre (2 Pedro 1:21), porque es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16). Y porque la Escritura es inspirada por Dios, tiene ciertas perfecciones o características, una de ellas es la infalibilidad.

La infalibilidad de la Escritura ha sido un campo de batalla entre conservadores y liberales durante los últimos 150 años. Las controversias han causado estragos en las iglesias, misiones, seminarios teológicos y sociedades religiosas, a menudo trayendo la interrupción y división. Un gran número de libros, folletos y sermones se han generado por el debate de la infalibilidad e incluso algunos juicios por herejía. Hoy en día la mayoría de las iglesias instituidas y profesores cristianos ni siquiera lo ven como un tema digno de consideración. La evolución y la alta crítica, -ellos creen-, han hecho imposible para el hombre moderno confesar la infalibilidad de la Escritura. Ellos dicen que, “todo el mundo sabe que hay errores en la Biblia. Y de todos modos, si usted cree o no que la Biblia es infalible, esto no hace ninguna diferencia real para la vida cristiana.” Así pues, infalibilidad es a la vez -para ellos- un suicidio intelectual y espiritualmente innecesaria.

Pero éstas son sólo las palabras resbaladizas de los comprometedores de la verdad que han sido conformados al mundo. Jesús no creía que la inerrancia era un suicidio intelectual, porque Él lo insistió en un debate teológico con líderes religiosos judíos. Jesús tampoco creía que era espiritualmente innecesaria, porque Él lo utilizó en defensa de su afirmación de la Deidad. Estas son las palabras del Hijo de Dios encarnado en cuanto al tema: «la Escritura no puede ser quebrantada» (Juan 10:35).

Cristo había estado enseñando que Él era el Hijo de Dios (Juan 10:36): «Yo y el Padre somos uno» (Juan 10:30). Los Judíos le entendían correctamente que Él reclamaba Deidad (Juan 10:33) por lo que estaban a punto de apedrearlo (Juan 10:31). Jesús uso dos argumentos en contra de ellos; En primer lugar, señaló que sus buenas obras sostienen Su reclamo (Juan 10:32). En segundo lugar, Él razonó en base a las Escrituras del Antiguo Testamento. Él cita el Salmo 82:6: «¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije: Vosotros sois dioses?” (Juan 10:34). Luego identifica a los que son reconocidos como «dioses», «los llamó dioses a aquellos a quienes la palabra de Dios vino» (Juan 10:35). Por último, Él hace una deducción de las Escrituras: «Si a aquellos, a quienes vino la palabra de Dios, los llamó dioses, y la Escritura no puede ser quebrantada ¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Blasfemas”, porque dije: “Yo soy el Hijo de Dios”? “ (Juan 10:35-36). Tenga en cuenta el eje de todo el argumento: «la Escritura no puede ser quebrantada» (Juan 10:35).

Pregunto: ¿Usted cita todas las declaraciones de las Escrituras con absoluta confianza? Aquellos que niegan la infalibilidad no pueden, porque ellos no creen que la Escritura no puede ser quebrantada. Este es la forma de cómo Cristo ejerce el martillo de Dios, por lo tanto éste debería ser el nuestro también.

+ 2. La escritura no puede ser quebrantada
La última vez, escuchamos citar a Jesús en el Salmo 82:6: “Yo dije: Vosotros sois dioses” y luego añadir que “la Escritura no puede ser quebrantada” (Juan 10:34-35). Así, de acuerdo con el Hijo de Dios, la declaración del Antiguo Testamento: “Vosotros sois dioses,” no se puede desechar, desunir, anular, alterar, eliminar o soltar y poner a un lado o privar de su autoridad Escritural. Tan cierto como que Dios “no puede mentir” (Tito 1:2) y el hombre “no puede ver el reino de Dios”, excepto si él naciere de nuevo (Juan 3:3), por lo tanto del mismo modo es absoluta y totalmente imposible para esta declaración en el Salmo 82:6 ser invalidada: ¡No se puede quebrar!. ¿Y por qué no puede ser quebrantada? Debido a que es la Escritura: “la Escritura no puede ser quebrantada” (Juan 10:35).

Si esta Escritura no puede ser quebrantada, entonces ninguna Escritura puede serlo. ¿Razones?; (1) Salmo 82: 6: “Yo dije: Vosotros sois dioses” es de alguna manera una porción oscura de la Biblia. No se encuentra en el Decálogo o en una profecía mesiánica o en un salmo popular. Si no hubiese sido citado por Jesús en Juan 10, le habríamos prestado poca o ninguna atención. Sin embargo, si este versículo oscuro no puede ser quebrantado, es por seguro que ningún otro versículo puede serlo. (2) Las palabras, “Yo dije: Vosotros sois dioses,” se encuentran en sentido poético, diseñado para ser cantado como himno. Alguien podría argumentar: “¿Pero usted puede basar su argumento en una canción escrita por Asaf en versículos líricos candentes?” Sí, podemos, porque el Hijo de Dios lo hizo en Juan 10 y Él dijo que la Escritura no puede ser quebrantada. Si el material poético no puede ser quebrantado, por supuesto que tampoco el material didáctico explícito puede ser quebrantado. (3) Alguien podría decir que la declaración: “Vosotros sois dioses,” es una hipérbole, una exageración. Es cierto que los jueces en Israel no eran dioses en el sentido de que poseían atributos divinos o iban a ser adorados (cf. Salmo 82: 1-8.). Más bien fueron llamados dioses en el sentido de que Dios les dio el cargo de jueces para ejercer su juicio justo de acuerdo con el estándar de su Palabra (Juan 10:35). Así pues, estas palabras: “Vosotros sois dioses,” cuando se es explicado correctamente, tiene vincularmente fuerza inquebrantable. Así, otras declaraciones bíblicas, -especialmente aquellas con un lenguaje claro y literal-, son también inquebrantables. (4) Si el Salmo 82:6 había sido leído: “Vosotros sois los jueces”, y no “Vosotros sois dioses,” no habría servido en el argumento de Cristo. Cristo aquí nos está enseñando la inspiración plenaria, es decir, que Dios inspiró cada palabra de la Escritura. Esto es necesario en la Escritura para ser inerrante, sin ningún error. Si tan solo una palabra de la Escritura no fue exhalada por Dios, entonces podría ser quebrantada. Y si una sola palabra de la Escritura puede ser alterada o anulada, ¿Cuánto más versículos o capítulos o libros?

Así que no sólo el Salmo 82:6 o Juan 10:35, pero todas las Escrituras son inquebrantables e infalibles. ¿Por qué? Debido a que toda la Escritura es inspirada por Dios, y la Palabra inspirada de Dios es verdadera y omnipotente. Esta es la confesión de la verdadera la fe salvadora.

+ 3. La escritura no puede ser quebrantada
La última vez que consideramos el hecho de que la frase: “Yo dije: Vosotros sois dioses” (Salmo 82:6) es una hipérbole poética de una porción oscura del Antiguo Testamento. Si esta declaración “no puede ser quebrantada” (Juan 10:34-35), entonces seguramente ninguna Escritura puede serlo.

Sin embargo, existe por ahí un argumento en contra de esta interpretación. Este argumento es hecho aún por algunos líderes evangélicos, el cual quiere anular el testimonio de la infalibilidad de la Escritura de las palabras de Cristo en Juan 10:34-35. Ellos dicen que cuando Jesús dijo, “la Escritura no puede ser quebrantada” (Juan 10:35), estaba haciendo un argumento ad hominem. Es decir, ellos insinúan que Cristo no creyó personalmente en la infalibilidad de la Escritura o por lo menos que Él no lo estaba afirmando aquí. En lugar, dicen que Cristo sabía que sus oponentes judíos eran quienes creían en la infalibilidad de la Escritura (mientras Él mismo no lo creía) y Él la utilizó en contra de ellos.

Esta interpretación falla por dos razones principales. En primer lugar, vemos que Jesús no estaba de acuerdo con los judíos y sus líderes religiosos y Él se los hacia saber claramente y constantemente. Él no eludió las cuestiones o las dejó pasar. Cristo habló claramente en contra de su comprensión errada de la ley moral de Dios (Mateo 5). Se opuso a su visión de divorcio y segundas nupcias (Mateo 19). Rechazó sus opiniones terrenales del Mesías (Juan 6). En contra de los saduceos afirmó la resurrección corporal de los muertos; y en contra de los fariseos, Él explicó que el Cristo era el hijo de David y el Señor de David (Mateo 22). Sin miedo, Él les dijo a los judíos incrédulos que no eran hijos de Abraham sino hijos del diablo (Juan 8). Por lo tanto, si los judíos estaban equivocados en creer en la inerrancia del Antiguo Testamento, acaso, ¿Cristo no los hubiera corregido?

En segundo lugar sabemos que Jesús no dijo: “la Escritura no puede ser quebrantada” simplemente como un argumento ad hominem ya que Él siempre manejó las Escrituras como la Palabra de Dios inquebrantable; “Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña[a] ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla.” (Mateo 5:18). Su confesión de la Escritura siempre fue “tu palabra es verdad” (Juan 17:17) –absolutamente, toda ella–. En el desierto, Él triunfó sobre el diablo con las Escrituras como su autoridad final, la cual es inatacable; “Escrito está,” (Mateo 4:4,7,10). Por lo tanto, ¿Cómo pudo haber dicho estas cosas si Él creía que la Biblia contiene errores? ¿Cómo pudo haber dicho estas cosas si Él no creía que la Palabra de Dios era infalible?

Santos de Dios, tenemos un maravilloso regalo de nuestro Padre: ¡La Escritura inquebrantable!. Usted puede confiar en ella y sus propias proclamaciones para salvación. Usted puede descansar en ella y sus promesas para su esperanza final más allá de la tumba. ¡Coloque su plena confianza en la Santa Biblia y en el Salvador glorioso quien se presenta en ellas!

+ 4. La escritura no puede ser quebrantada
Juan 10:35 nos enseña el origen de la doctrina de la infalibilidad de la Escritura. Esta doctrina no comenzó en los últimos 100 o 150 años con los teólogos de Princeton, como Charles Hodge o BB Warfield entre otros. Tanto Luteranos, Reformadores y teólogos Anglicanos han estado enseñando durante siglos esta doctrina. ¿Cómo podrías encuadrar la declaración de la Confesión de Westminster (1647) sobre la “total perfección” de la Escritura (1.5) con errores en la Biblia?. La Confesión Belga (1561) tampoco permite errores en la Escritura ya “que su doctrina es perfectísima y completa en todas sus formas” (4, 5, 7). También con facilidad podrían ser producidas frases citadas a partir de Lutero, Agustín (354-430) y muchos, muchos otros en relación a la infalibilidad de la Escritura. Esto es simplemente la doctrina de los apóstoles y los profetas. Pero nuestro texto enseña que Cristo mismo enseñó esta doctrina: “la Escritura no puede ser quebrantada” (Juan 10:35). Incluso sabemos la hora y lugar de la proclamación de Cristo: un invierno en la fiesta de la dedicación en Jerusalén (Juan 10:22).

Así, la doctrina de la infalibilidad no se basa simplemente en inferencias tales como las siguientes. La Biblia es la Palabra de Dios; Dios es totalmente cierto; por lo tanto, Su Palabra es totalmente verdadera y libre de error. La Biblia es inspirada por Dios; El aliento de Dios es perfecto; Por lo tanto, la Biblia es perfecta y no contiene errores. La Biblia fue escrita por el Espíritu Santo; el Espíritu Santo no se equivoca; por lo tanto, no hay errores en la Biblia. La Infalibilidad de la Escritura es impartida por declaración directa de Cristo: “la Escritura no puede ser quebrantada.”

Infalibilidad entonces no es meramente una construcción filosófica (“fundamentalismo”), como algunos eruditos supuestamente evangélicos (por ejemplo, Stanley Grenz) dicen. No es una filosofía sino una doctrina teológica, enseñada por el Hijo de Dios: “la Escritura no puede ser quebrantada.”

Esto significa que la doctrina de la infalibilidad descansa exactamente sobre la misma base que todas las demás doctrinas bíblicas, como la expiación por sangre y la gracia soberana. La base de todas las doctrinas es; la enseñanza de la Escritura, y la Biblia dice, “la Escritura no puede ser quebrantada.”

La doctrina de la infalibilidad es fundamental para todas las demás doctrinas cristianas. ¿Cómo probar que Jesús es Dios? Usted cita la Biblia. Pero si la Biblia no es del todo confiable, ¿cómo sabe que lo que usted ha citado, no es un error? Y si la enseñanza de la infalibilidad de la Escritura (Juan 10:35) es falsa, ¿por qué confiar en su enseñanza sobre el cielo y el infierno?

Por lo tanto, aquellos que rechazan la infalibilidad bíblica son culpables de herejía. Aquellos que no pueden decir “la Escritura no puede ser quebrantada” contradice el testimonio de la iglesia, los credos y del Señor Jesucristo mismo. Además a este punto quienes rechazan la infalibilidad de la Escritura, ¡Son menos ortodoxos que los mismos fariseos y judíos de la época de Jesús quienes recibieron esta doctrina!. Así, el oponerse a la infalibilidad de la Escritura es rechazar el claro testimonio de la Escritura, es caminar contra el Espíritu y llamar a Cristo un mentiroso.
Rev. Angus Stewart

Tomado de Convenant Reformed News
Título en inglés: Unbreakable Scripture


 

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La Inspiración de las Escrituras #10 Pastor Juan Radhamés Fernández 2016

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