La inspiración de las Escrituras 3

lucas12

tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra,

Lucas 1:2

Los Profetas del Antiguo Testamento

Pedro da énfasis a la grandeza de nuestra salvación desde el punto de vista los profetas del Antiguo Testamento.

1 Pedro 1:10
Acerca de esta salvación [la salvación en la que hemos entrado ahora], los profetas que profetizaron de la gracia que vendría a vosotros, diligentemente inquirieron e indagaron,

Los profetas del Antiguo Testamento demostraron qué tanto ellos valuaban nuestra salvación al diligentemente inquirir acerca de ésta.

Ciertamente, los profetas del Antiguo Testamento, así como todos los creyentes de los tiempos antes de la venida de Cristo, fueron salvados de la misma manera que todos los creyentes de los tiempos después de la venida de Cristo — por la gracia de Dios por medio de la fe. Pero la fe de los profetas del Antiguo Testamento veía hacia el futuro,
hacia lo que para ellos era la futura venida del Mesías y Su futura obra por ellos. En contraste, nuestra fe ahora ve hacia el pasado, hacia la venida del Mesías y Su obra redentora que Él ya completó. Nosotros tenemos la ventaja de poder leer documentos proféticos e históricos acerca de la venida de Cristo y Su muerte por nosotros en la cruz
del Calvario. Los profetas del Antiguo Testamento solamente tenían documentos proféticos para examinar y comprender la obra de salvación por Cristo.

Lo que nos demuestra esta declaración, que los profetas del Antiguo Testamento “diligentemente inquirieron” acerca de nuestra salvación es el hecho que ellos no necesariamente comprendieron todo lo que tenía que ser revelado. Vemos un buen ejemplo de esto en Daniel 9:1-3.

Daniel 9:1-3
1 En el año primero de Darío, hijo de Asuero, descendiente de los medos, que fue constituido rey sobre el reino de los caldeos, 2 en el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra del SEÑOR que fue revelada al profeta Jeremías, debían cumplirse las desolaciones de Jerusalén: setenta años. 3 Volví mi rostro a Dios el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza.

Antes de su estudio del profeta Jeremías, Daniel no sabia acerca del plazo de tiempo de la cautividad en Babilonia. Los profetas no necesariamente comprendían todo lo que había sido revelado, aún cuando fueron ellos por medio de quienes Dios dio la revelación. Encontramos un ejemplo de esto también en Daniel, 7:15-16.

Daniel 7:15-16
15 A mí, Daniel, se me angustió por dentro el espíritu, y las visiones de mi mente seguían turbándome. 16 Me acerqué a uno de los que estaban allí de pie y le pedí que me dijera la verdad acerca de todo esto. Y me respondió, dándome a conocer la interpretación de estas cosas:

Ciertamente, los profetas fueron dados revelación especial de Dios, pero esta posición de privilegio no les quitó la necesidad de ser estudiantes de la Palabra. Si esto fue verdad acerca de los profetas, cuanto más acerca de nosotros. Así como los profetas “diligentemente inquirieron,” así también deberíamos hacerlo nosotros.

En particular, Pedro nos dice que los profetas del Antiguo Testamento “diligentemente inquirieron” sobre la salvación. Aparentemente, de todas las cosas que habían sido reveladas en la Palabra de Dios, fue el tema de nuestra salvación que les dio mayor intriga. Y así debería haber sido, y ser.

Si no tenemos un buen entendimiento de este tema — de nuestra salvación — no vamos a poder funcionar como creyentes. Es por medio de un claro entendimiento de la obra del Señor en salvarnos que nos mueve y nos habilita para poder vivir por Él y para Él de una manera triunfadora.

Es nuestro entendimiento de la misericordia de Dios en nuestra salvación que nos lleva a presentar nuestros cuerpos como sacrificios vivientes (Romanos 12:1).

Romanos 12:1
Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.

Es muy útil que una de las primeras cosas que les ayudemos a nuevos creyentes a comprender y apreciar es lo que Dios ha hecho, y sacrificado, por ellos.

Los profetas tuvieron una buena idea acerca de qué era en lo que nosotros entraríamos en nuestra salvación, pero anhelaron saber más acerca de esto. Su anhelo no fue un sentimiento pasivo, sino que con diligencia inquirieron, o sea, estudiaron la Palabra. Efectivamente, ellos “diligentemente inquirieron e indagaron.” Estos dos términos,
“inquirieron” e “indagaron,” Pedro los usa para describir el esfuerzo que los profetas pusieron en su estudio de la Palabra. Los profetas no estudiaron la Palabra con casualidad, sino que con diligencia. Ellos no comprendieron más por coincidencia, sino porque estudiaron para aprender.

En el versículo 11 encontramos qué es lo que más perplejo a los profetas del Antiguo Testamento acerca de nuestra salvación.

1 Pedro 1:11
procurando saber qué persona o tiempo indicaba el Espíritu de Cristo dentro de ellos, al predecir los sufrimientos de Cristo y las glorias que seguirían.

1 Pedro 1:11 (NVI)
Querían descubrir a qué tiempo y a cuáles circunstancias se refería el Espíritu de *Cristo, que estaba en ellos, cuando testificó de antemano acerca de los sufrimientos de Cristo y de la gloria que vendría después de éstos.

Pe÷trou a ÷ 1:11★
e˙reunw◊nteß ei˙ß ti÷na h· poi√on kairo\n e˙dh/lou to\ e˙n aujtoi√ß Pneuvma Cristouv,
promarturo/menon ta» ei˙ß Cristo\n paqh/mata, kai« ta»ß meta» tauvta do/xaß.

Traducción Literal:
Buscando por qué o por qué tipo de tiempo el Espíritu de Cristo en ellos hizo claro el predecir los sufrimientos por Cristo y las glorias después de estos.

La traducción de la Nueva Versión Internacional es la mejor. En realidad no hay referencia necesaria a persona, y sí es el tiempo al que Pedro le está dando el enfoque. Es decir, fue el tiempo, el saber cuando era que el Mesías vendría lo que más perplejo a los profetas del Antiguo Testamento.

Que los profetas querían saber más acerca de los tiempos y las circunstancias asociadas con profecías es algo de lo que vemos ejemplos en el Antiguo Testamento. En Daniel 12:4-9 vemos que es el “cuándo” del cumplimiento que es desconocido al profeta y es este “cuándo” que él trataba de encontrar.

Daniel 12:4-9
4 Pero tú, Daniel, guarda en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y el conocimiento aumentará. 5 Entonces yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos estaban de pie, uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río. 6 Y uno de ellos dijo al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: ¿Para cuándo será el fin de estas maravillas? 7 Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se termine la destrucción del poder del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas. 8 Yo oí, pero no pude entender. Entonces dije: Señor mío, ¿cuál será el resultado de estas cosas? 9 Y él respondió: Anda, Daniel, porque estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.

También encontramos ejemplos del interés de saber el “cuándo” de los cumplimientos de profecías en el Nuevo Testamento (Mateo 24:3; Hechos 1:6).

Mateo 24:3
Y estando Él sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo?

Hechos 1:6
Entonces los que estaban reunidos, le preguntaban, diciendo: Señor, ¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel?

Los profetas del Antiguo Testamento que fueron guiados por el Espíritu Santo a escribir las profecías acerca del sufrimiento de Cristo y acerca de las glorias que seguirían también fueron provocados en su espíritu a desear saber cuándo era que todo esto llegaría a pasar. Fueron provocados a que buscaran la respuesta a esta su pregunta
diligentemente porque ellos consideraban que ese tiempo sería un nuevo principio.
Ellos veían ese tiempo como un glorioso periodo en las vidas de los justos. Ese fue un tiempo que en sus mentes ellos valuaban mucho.

Los sufrimientos y las glorias de Cristo que los profetas predijeron también pudieron haber sido puntos de confusión y de reflexión profética. Pero el texto no nos dice esto explícitamente. No obstante, se ve razonable dada la confusión que existía en ese tiempo acerca de la encarnación de Cristo.

Los “sufrimientos” de los que Pedro habla incluyen todas las experiencias dolorosas que le acontecieron a Jesucristo durante Su ministerio mesiánico y que fueron predichas por los profetas del Antiguo Testamento (por ejemplo: Salmos 22; 69:7; 109:25; Isaías 50:6; 53; Miqueas 5:1; Zacarías 11:12-24; 13:6-7).

Salmos 69:7
Pues por amor de ti he sufrido vituperio; la ignominia ha cubierto mi rostro.

Salmos 109:25
Me he convertido también en objeto de oprobio para ellos; cuando me ven, menean la cabeza.

Isaías 50:6
Di mis espaldas a los que me herían, y mis mejillas a los que me arrancaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y esputos.

Miqueas 5:1
Agrúpate ahora en tropas, hija de guerreros; han puesto sitio contra nosotros. Con una vara herirán en la mejilla al juez de Israel.

Zacarías 11:12-14
12 Y les dije: Si os parece bien, dadme mi paga; y si no, dejadla. Y pesaron como mi salario treinta piezas de plata. 13 Entonces el SEÑOR me dijo: Arrójalo al alfarero (ese magnífico precio con que me valoraron). Tomé pues, las treinta piezas de plata y las arrojé al alfarero en la casa del SEÑOR. 14 Y quebré mi segundo cayado, Unión, para romper la hermandad entre Judá e Israel.

Zacarías 13:6-7
6 Y alguien le dirá: “¿Qué son esas heridas en tu cuerpo?” Y él responderá: “Son aquéllas con que fui herido en casa de mis amigos.”
7 Despierta, espada, contra mi pastor, y contra el hombre compañero mío—declara el SEÑOR de los ejércitos. Hiere al pastor y se dispersarán las ovejas, y volveré mi mano contra los pequeños.

Que Pedro usa el plural, “las glorias,” indica que estas corresponden a los muchos sufrimientos. El uso del tenso plural sugiere los varios pasos en la glorificación del Mesías: Su resurrección, Su ascensión, y la reanudación de Su gloria en el trono del Padre.

Un problema que muchos ciertamente han de haber notado al ver las profecías del Antiguo Testamento acerca de los sufrimientos y las glorias del Mesías era el de relacionar ambos de estos aspectos a una misma persona.

A pesar de su diligente indagación, los profetas del Antiguo Testamento no tuvieron mucho éxito en su búsqueda por cuándo el Mesías vendría. Obviamente, su ministerio tenía limites o restricciones. Es por eso que el versículo 12 dice “A ellos les fue revelado que no se servían a sí mismos, sino a vosotros.” Las profecías no eran para ellos sino
para nosotros.

Conclusión
Estos profetas anhelaron complacerse a ellos mismos con el conocimiento sobre nuestra salvación por medio de Cristo. Pero ésta es para que nosotros la disfrutemos.


La Inspiración de la Escrituras #3 – Pastor Juan Radhamés Fernández

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