La precisión de la Escritura

 isaias531

 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?

Isaías 53:1

INTRODUCCIÓN:

JESUCRISTO como hombre vivió 33 años, y en los últimos 3 años y medio hizo muchas cosa buenas y muchos milagros, sanó a los enfermos, dio vista a los ciegos, levantó paralíticos y resucitó muertos, pero con su muerte en la cruz consiguió muchos más beneficios para la humanidad los cuales hoy si ponemos nuestra fe en Él los podremos disfrutar. Este texto que leímos es la más conocida profecía de la crucifixión en la Biblia, y tanto Mateo (Mateo 8:17) como Pedro (1 Pedro 2:24) la citan. Ocho siglos antes de Cristo, Isaías se refirió de una forma increíblemente certera a los hechos de la crucifixión; pero más importante aún, habló del propósito de la cruz.

1. TRAER SANIDAD:

Cristo cargó algo más que nuestros pecados en su sufrimiento y muerte. La paga del pecado es muerte, pero Cristo no tenía que sufrir como lo hizo para expiar nuestras culpas. Este capítulo nos habla del porqué de su sufrimiento: sufrió para llevar nuestros dolores y enfermedades, y para ofrecernos paz y sanidad.

A. SANIDAD FÍSICA: Isaías 53 claramente enseña que la sanidad corporal está incluida en la obra expiatoria, el sufrimiento y la cruz de Cristo. Las palabras hebreas para «dolores» y «enfermedades» (v. 4) se refieren específicamente a la aflicción física. Esto se verifica en el hecho de que Mat 8:17 dice que este texto de Isaías se cumple ejemplarmente en los actos de sanidad que efectuó Jesús. Pero luego cuando moría en la cruz estaba cargando su enfermedad y mi enfermedad (Isaías 53:5b). por esto hoy cada que un enfermo pone su fe en Jesucristo y es sanado, vuelve a cumplirse la profecía de Isaías el profeta.

B. SANIDAD DEL ALMA: Estas palabras aluden a enfermedades, tanto espirituales como físicas. Existen muchas personas que no están enfermas del cuerpo, pero tienen grandes heridas en el ALMA. Esposas abandonadas, hijos rechazados, padres despreciados. JESUSA en la cruz consiguió sanidad para su alma herida. Jesús sintió ese dolor del alma (V. 3) despreciado (V. 7).

2. DAR LIBERTAD DEL PECADO:

La causa de su sacrificio fueron nuestros pecados, cuando dice: “NUESTROS PECADOS” el pronombre es enfático: sufrió por los pecados y enfermedades de la humanidad. Isaías 53:6 nos enseña que:

A. TODOS HEMOS PECADO: “todos nosotros nos descarriamos como ovejas…” el pecado que cada uno hemos cometido, daño nuestras vidas y nos desvió del camino hacia Dios.

B. EL PECADO NOS APARTO DE DIOS: “cada cual se aparto por su camino…” aunque tenga religión, cada vez que el hombre peca, se aparta mas de Dios.

C. JESÚS CARGO NUESTROS PECADOS: “Jesús cargó en Él el pecado de todos nosotros…” (Vr 8 y 9) “Aunque nunca hizo maldad” quiere decir que Cristo era inocente y esto podría verse como una gran injusticia. La muerte de Cristo en la cruz constituyo una infinita ofrenda, la única que podía expiar los pecados de la humanidad. JESUCRISTO nunca pecó, pero por amor en la cruz tomo nuestro lugar, y cargo sus pecados y mis pecados como si Él los hubiera cometido. Al cargar sobre si las iniquidades de la humanidad, Cristo logro restaurar ante Dios a todos aquellos que creen en Él y en su obra en la cruz (Romanos 5:1).

3. DARNOS PAZ: (V. 5) “… el castigo de nuestra paz fue sobre Él,…”.

A. NOS AMISTO CON DIOS: Para que un delincuente quede en PAZ con el gobierno, por los delitos cometidos, debe antes RECIBIR un CASTIGO. Para que usted vuelva a estar en PAZ con DIOS, JESUCRISTO recibió el castigo que usted merece por sus pecados.

B. NOS CONSIGUIÓ LA PAZ DE DIOS: La falta de paz interior es consecuencia del PECADO. Nadie que sea culpable ante Dios, puede disfrutar la paz de Dios. Hoy Dios nos ofrece su perdón, cuando el lo perdona a usted, lo confirma llenando de paz su corazón.

4. VIDA ETERNA: (V. 10) “vivirá por largos días” se trata de una obvia referencia a la resurrección de Cristo.

El hecho más certero del poder de JESÚS y que realmente es el hijo de Dios… Fue su resurrección si Cristo no hubiera resucitado toda su obra hubiera sido en vano pero su resurrección nos dio una esperanza que si el pudo resucitar un día también nosotros resucitaremos juntamente con Él esto quiere decir que el nos ofrece VIDA ETERNA… que si morimos con nuestra fe puesta en Cristo un día resucitaremos y estaremos con Él por la Eternidad.

CONCLUSIÓN:

Ciertamente, la expiación de nuestros pecados constituye nuestra mayor necesidad, pero Dios, al enviar a su Hijo a sufrir y morir, proveyó más que una forma de escapar al juicio: Dispuso el inmediato comienzo de una vida abundante.

John MacArthur – “La Precisión de las Escrituras”

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