La suficiencia de la Escritura

lasuficiencia

… me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

Judas 1:3

Una actitud que a menudo prevalece en el mundo religioso, y muchas veces dentro de nosotros mismos es la indiferencia doctrinal. “he oído decir muchas veces que si enseñan en una denominación esto y aquello, ¿qué importa?” La verdadera pregunta debería ser “¿Importa realmente cómo Dios quiere que nosotros consideremos la cuestión de la doctrina y práctica de la verdad?” Para responder a esta pregunta y para establecer lo que nuestro pensamiento debe ser en relación con la doctrina, consideraremos en este estudio el versículo del libro de Judas 3:
“Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.”

Es evidente que la inspiración de Judas tenía la intención de escribir un tratado a estos hermanos acerca de la “común salvación” pero a causa de la presencia de falsos maestros, escribió esta breve epístola exhortándoles a contender por la fe (véase el versículo cuatro).

“Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.”

La común salvación señalada es la salvación que es común a todos y que está disponible para todos, tanto Judíos y gentiles, hombres y mujeres, (Juan 3: 16; Efesios 2: 16, 17; Gálatas. 3: 28). Sin embargo, la corrupción doctrinal puede hacer que uno pierda la salvación (Gálatas 5: 1-4, Col. 2: 7-9). Por lo tanto, la necesidad de contender por la fe es una prioridad. Pasemos a examinar con más cuidado el lenguaje utilizado por Judas para determinar el significado exacto y las lecciones que podemos aprender.
“… La fe.” Comencemos nuestro estudio de Judas 3 notando “la fe” que los cristianos han de contender. El término “fe” se utiliza esencialmente en dos sentidos, la fe personal, que es la fe subjetiva de los individuos y el sistema del evangelio (Romanos 14: 22, 23, Hechos 13: 8). “La fe” (te pistei) que se encuentra en este versículo es el sistema del evangelio, esta fe tiene el diseño y la meta de producir la fe personal en el individuo.

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17)

“Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” (Juan 20: 30, 31).

Judas 3 es equivalente a las palabras de Pablo: “… estoy puesto para la defensa del evangelio” (Filipenses 1: 17). El evangelio es más que la muerte, sepultura y resurrección de Jesús (estos son los hechos del evangelio, 1 Corintios 15. 1-4). Los términos “el evangelio” y “la fe” se utilizan ampliamente para incluir la creencia y la consiguiente forma de vida. “Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?” (Gálatas 2: 14).
Judas escribió, “que contendáis ardientemente por la fe.” Estas palabras describen y enseñan lo que el cristiano ha de hacer por la fe y cómo debe hacerlo. La palabra griega traducida “contender ardientemente” es epagonizomai. Esta palabra compuesta es muy descriptiva. “Epagonizomai:. Significa ‘ luchar por una cosa, como un combatiente”. La palabra ‘ardientemente’ se añade para transmitir la fuerza intensa de la preposición “por”.

Algunos lingüistas señalan que la acción principal de “contender ardientemente” se aplica a menudo a un luchador experto. Su objeto era la defensiva y la ofensiva: evitando ser derribado y tratando de tener éxito en derribar a su oponente. En el uso espiritual de Judas, definitivamente hay mucha energía en epagonizomai.

Esta forma espiritual es a menudo el uso que hacen los apóstoles. Cuando se trataba de asuntos de la verdad, los apóstoles fueron grandes defensores de esta. Los primeros cristianos no fueron indiferentes en cuestiones doctrinales, expresaron su gran preocupación por la verdad y el desprecio con respecto al error. Consideremos el siguiente ejemplo de lo que hicieron Pablo y Bernabé cuando se introdujo el error en Antioquía:

“Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos“(Hechos 15:1).

No sólo Pablo y Bernabé debatieron la enseñanza errada, sino que también viajaron a Jerusalén en un esfuerzo para determinar el origen de la falsa doctrina y conocer el alcance de su aceptación en la iglesia de Jerusalén. Cuando llegaron a Jerusalén, continuaron discutiendo y debatiendo la doctrina de algunos de los hermanos que habían venido de Jerusalén a Antioquía y la habían enseñado (Hechos 15, 4-12). Pablo y Bernabé estaban determinados a llegar hasta que el asunto se agotara y que se llegara a una decisión en cuanto a la verdad con respecto a la enseñanza falsa (versículos 13-30). Pablo y Bernabé estaban haciendo precisamente lo que Judas mandó, “contender por la fe.”

¿Por qué “contender ardientemente por la fe?” Hemos analizado brevemente el lenguaje utilizado por Judas en el mandamiento (ya que se trata de un mandato) para contender ardientemente por la fe. Hemos visto el fervor y la intensidad de los involucrados. Nos hemos dado cuenta de dos de los muchos ejemplos bíblicos de cristianos que defendieron la verdad y atacaron el error. La pregunta es ¿por qué debemos todos preocuparnos por la verdad y el error?

Amado, al contrario de la creencia popular la verdad puede ser determinada y es imprescindible. “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8: 32). El cristiano debe permanecer en la “doctrina de Cristo” con el fin de mantener una relación con Dios (2 Juan 9-11). El hombre es santificado o apartado por la verdad de la Palabra de Dios. “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17: 17). Para que la adoración del hombre sea aceptada por Dios, debe ser realizada en “espíritu y en verdad” (Juan 4: 24). La verdad no debe ser distorsionada o pervertida ya que ello conlleva a la ira severa de Dios (Apocalipsis 22: 18, 19, Gálatas 1. 6-9). El hombre debe amar y obedecer la verdad para ser salvos.

” y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.” (2 Tesalonicenses 2:10-12, Romanos 2: 6-9). Sin el sistema del evangelio puro, el hombre no puede disfrutar de la fe (Romanos 10: 17).
Nos hemos dado cuenta de la defensa de la verdad del apóstol Pablo. Dejemos ahora que el mismo Pablo nos diga por qué defendió el Evangelio de la forma que lo hizo:

“y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros“(Gal. 2:4-5).

Como resultado de hombres dedicados como Pablo que estaban dispuesto a debatir y defender la verdad contra todo error, seguimos teniendo la verdad de la palabra de Dios disponible para nosotros hoy. Mucho del estilo de Pablo de predicar era la dialéctica, examinar y contra argumentar.

El autor de los Hechos utiliza con frecuencia una palabra para describir la actitud de Pablo en su predicación. Es la palabra “discutir” (dialegomai) (Hechos 17: 2, 17, 18: 4, 19, 19: 8, 9, 20: 7, 24: 12). La palabra dialéctica procede del griego dialegomai, que significa diálogo, conversación, polémica. Era la manera de llegar a la verdad mediante la discusión y la lucha de opiniones, tratando de descubrir contradicciones en las argumentaciones del interlocutor.

Es dialegomai lo que hizo Pablo cuando predicaba. Pablo usó las Escrituras para formar la verdad , con la verdad que esta enseña establecida en la Palabra de Dios, comparándola con la opinión de los que enseñaban el error, así refutó sus enseñanzas erróneas (Hechos 17: 1-3).
Note lo que Judas dijo a continuación “, que ha sido una vez dada a los santos.” Los defensores de que hay nuevas revelaciones en estos últimos días afirman que lo que Judas está diciendo es que la fe simplemente se entregó. Esta entrega se hizo en una ocasión, pero sin duda había de haber otras entregas adicionales. Muchas religiones de hoy en día se basan en la creencia de una revelación adicional, después de la terminación del Nuevo Testamento. Deben creer esto porque su religión, nombre y su práctica no se encuentran en la Biblia. Por ejemplo, ¿cómo podría existir el mormonismo si dependiera del Nuevo Testamento establecer su existencia? EL mormonismo debe tener el Libro de Mormón para afirmar su existencia. Lo mismo es cierto con respecto a los llamados Testigos de Jehová, los Adventistas del Séptimo Día, el islam y el catolicismo romano (la lista sigue y sigue).

Amado, “una vez dada” en Judas versículo tres no solo significa simplemente algo que se hizo una vez. La palabra traducida “vez” es hápax en griego. “Hapax: denota (a)” una, una vez, “2 Corintios 11:25; Hebreos 9. 7, 26, 27, 12:26, 27, en la frase una y otra vez, una y dos veces, Filipenses 4: 16; 1 Tesalonicenses 2: 18; (b). “una vez por todas”, de lo que es de validez perpetua, que no requieren repetición, Hebreos 6: 4, 9, 28, 10: 2, 1 Pedro 3: 18; Judas 1: 3, RV, “una vez para siempre”

El significado atribuido a hapax (una vez), como se usa en Judas 3, es una vez por todas, “de lo que es de validez perpetua, que no requiere la repetición.” La idea en hapax no es simplemente la repetición, sino el cierre de todos los sucesos futuros debido a que la primera entrega fue tan completa que no se requieren adicionales. Por lo tanto, “Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos…” (“una vez” es de nuevo hapax, o sea no necesita repetirse Hebreos 9: 28).
El hombre necesita con urgencia cultivar el aprecio por la verdad y luego seguir la verdad. La idea de que no hay absolutos, sino sólo matices es diametralmente opuesto a la Escritura. La verdad de la Palabra de Dios ha sido comprometida, politizada y torcida en todas las formas imaginables (ver 2 Pedro 3: 16., Efesios 4: 14, 15). Tenemos que regresar al evangelio del cual leemos en el Nuevo Testamento, el Evangelio que tiene el poder de salvar (Romanos 1:16).

segunda session John MacArthur – “La Suficiencia de las Escrituras”

Anterior Siguiente