Practicando la Palabra de Dios

galatas67

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

Gálatas 6:7

Pablo nos continua hablando de la Vida en Libertad EN Cristo, es decir, de la Verdadera Libertad.

En estos 10 versículos va a tratar temas tan importantes dentro del contexto del colectivo del Cuerpo, como la restauración al hermano caído, tratándolo con mansedumbre y humildad, la responsabilidad individual con una franca y directa exhortación a hacer el bien, y la Ley Espiritual de Siembra y Siega.

GÁLATAS 6:1-10 «Hermanos (les habla ahora desde al amor paternal), si alguno fuere sorprendido en alguna Falta («Paraptoma», es decir, una caída inesperada o resbalón y NO una caída intencionada y deliberada), vosotros que sois espirituales (tenéis al Espíritu Santo de Dios morando en vosotros), Restauradle («Kataridzo», que alude a colocar y acomodar huesos rotos o dislocados en su sitio, o remendar una red rota) con espíritu de mansedumbre (con el fruto del Espíritu de Gálatas 5:23 y NO con ira), considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado (Observando con cautela y diligencia, pues NO eres inmune a caer; ver 1ª Corintios 10:12). Sobrellevad los unos las cargas (cargas pesadas de la vida) de los otros (Dificultades, problemas, debilidades, aflicciones, tensiones, presiones,…), y cumplid así la Ley de Cristo (Ley del Amor; Juan 13:34 y 15:12, Gálatas 5:14). Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña (Todo lo que NO procede del Espíritu es Nulo para el Reino; Ver Romanos 12:3). Así que, cada uno someta (examine) a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo (1ª Corintios 1:30-31; debemos jactarnos de la obra de Dios en nosotros y NO de uno mismo), y NO en otro; porque cada uno llevará su propia carga (Tribunal de Cristo, ver 2ª Corintios 5:10 y Romanos 14:12; allí llevaremos nuestra responsabilidad individual de cada uno, y ésta NO podrá ser compartida con nadie). El que es enseñado en la palabra (enseñado), haga partícipe («Koinoneo», compañerismo) de toda cosa buena al que lo instruye (Enseñador, pero NO los judaizantes, los cuales Pablo tan efusivamente denuncia). NO os engañéis (NO os llaméis a engaño, aludiendo a las falsas enseñanzas judaizantes); Dios NO puede ser burlado (discierne los pensamientos y el corazón): pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará (¿De quién? de manos de Dios). Porque el que siembra para su carne (buscan su propia satisfacción fuera de la Voluntad de Dios), de la carne segará corrupción (degeneración); mas el que siembra para el Espíritu (anda conforme al ES; ver Efesios 5:18, Gálatas 5:16-18), del Espíritu segará Vida Eterna (tanto en duración como en calidad; Salmo 51:12, Juan 10:10, Efesios 1:3 y 1:18). NO nos cansemos (Exhortación a perseverar a hacer el bien ante los ojos de Dios), pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien (Santiago 4:17) a Todos, y mayormente a los de la familia de la fe (hermanos en Cristo, Hijos de Dios; la familia del Reino; 1ª Juan 4:21).«

Pablo comienza este capítulo 6, hablando y exponiendo cómo afrontar la Restauración del hermano caído puntualmente por una falta, una caída o un resbalón puntual.

Gálatas 6:1-2 «Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, Restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo»

Pablo NO se refiere a un pecado grave, consciente y deliberado (sería una «Parabasis» en el griego original); sino más bien una caída inesperada; y en este contexto, alude a que procura ordenar su vida según las normas legalistas

Y, ¿cómo debemos actuar nosotros, los espirituales (es decir, los creyentes que andan en el espíritu)?

Según la Ley del Amor, evitando las críticas legalistas, sin juzgar con tanta rapidez, ni condenándole; sino RESTAURÁNDOLE

Es decir, nosotros que somos espirituales, debemos arreglar ese hueso roto, y restaurarlo en el Cuerpo

¿Cómo debemos restaurarlo?

Con el Fruto del Espíritu (Gálatas 5:23), con Mansedumbre, con humildad, y NO con ira.

Efesios 4:2 «Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor»

¿por qué debemos hacer la corrección así? Porque Nadie es inmune a caer, ni a aquello que señalamos con el dedo al reprochar y culpar a un hermano
1ª Corintios 10:12 « Así que, el que piensa estar firme, mire que NO caiga.»

Así que debemos vigilarnos a nosotros mismos, con una continua y diligente atención, para que el próximo caído no seamos nosotros mismos.

Por eso se nos insta a sobrellevad, y a ayudar con solidaridad, mutualidad, esfuerzo y paciencia las dificultades o problemas del hermano (entiéndase enfermedad, presiones, tribulaciones, aflicciones, debilidades,..); esas gravosas y pesadas cargas que impiden a uno avanzar.

¿Cómo se hace, cómo se consigue todo esto?

NO bajo la Ley de Moisés que trata del «yo», sino bajo la Ley de Cristo (Amor)

Juan 13:34 «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros»

Sólo el Amor alivia el peso el peso de la carga, y nos empuja a la necesidad espiritual y material del hermano o del prójimo
Gálatas 6:3 «Porque el que se cree ser algo, NO siendo nada, a sí mismo se engaña.»

LA VANAGLORIA ES LA ANTÍTESIS DE LA HUMILDAD

El engreimiento nos lleva a la arrogancia de nuestros propios logros, frente a los logros de otras personas.

El que está satisfecho y orgulloso de sí mismo, que cree que es algo, y que NO necesita la ayuda de sus hermanos, y que es autosuficiente y capaz, se engaña: primeramente a sí mismo, para consigo; y después, para con los demás.

Sin humildad NO se puede hacer nada en el ámbito del Reino.

El remedio a este problema que nos plantea el versículo 3, se encuentra en el versículo 4.

A continuación, de una forma franca y directa, nos exhorta a examinarnos y probarnos, pues ante Cristo cada uno llevará su propia carga, o bagaje personal, y eso es individual
Gálatas 6:4-5 «Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y NO en otro; porque cada uno llevará su propia carga».

Los creyentes deben estar, ante todo, seguros que su vida personal es recta ante Dios, antes de ofrecer ayuda espiritual a otro.
Mateo 7:3-5 «¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? !!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.»

Parece que en estos versículos hallamos una contradicción; entre gloriarse a sí mismo y humildad; pero se trata de una paradoja, ya que trata contra los que se comparan continuamente con los demás, para satisfacerse y para incharse el ego de uno mismo.

¿De qué debemos jactarnos? De lo que Dios por SU Inmerecida Gracia ha hecho en Nosotros y para SU Gloria, y NO de uno mismo
1ª Corintios 10:30-31 «Mas por ÉL estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios Sabiduría, Justificación, Santificación y redención;para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en El Señor»

Nadie puede jactarse con respecto a otro, básicamente porque cada uno llevará su propia carga o responsabilidad ante el Tribunal de Cristo.

Para Carga, la palabra es «Phortion», y alude al bagaje personal de cada individuo, es decir, algo que NO puede ser compartido por nadie y que es responsabilidad individual de cada uno (por ejemplo, el niño en el vientre de la madre; pues ella no puede compartir dicha carga)

Así mismo el Pecado de cada uno Sólo halla solución en la Cruz; donde la más pesada carga del pecado de la Humanidad, fue depositado sobre las espaldas del cordero de Dios para quitarlo de una vez y para siempre (Zacarías 3:9)
Salmo 38:4 «Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; como carga pesada se han agravado sobre mí.»

Todos los creyentes compareceremos ante el Tribunal de Cristo.

2ª Corintios 5:10 «Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.»

Romanos 14:12 «De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.»

El legalismo se deleita y complace en comparaciones entre hermanos, con críticas y comparaciones, con juicios y condenas; PERO la Ley de Cristo (el AMOR) es ajeno a todo esto, a este tóxico y dañino procedimiento.

En el Versículo 6, del capítulo 6, Pablo trata un principio de compañerismo y de Gracia entre el enseñado y el enseñador, con una clara exhortación a la comunión y a hacer el bien.
Gálatas 6:6 «El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye»

Pablo les estaba diciendo directamente que si una persona les servía para su beneficio, edificación y crecimiento espiritual, ellos a su vez deberían servirle a él con bienes materiales.

Pero Pablo NO está diciendo que ellos deben suministrar materialmente a los que le instruyan espiritualmente en la Iglesia; ya que en esos momentos los falsos maestros judaizantes les estaban arrastrando de la verdad del Evangelio de la Gracia; de hecho, les advierte en toda la carta en contra de ellos.

Desde el Versículo 7 hasta el 10, expone una Ley o Principio espiritual, el cual es invariable, inmutable e inalterable como es el de la Siembra y la Siega
Gálatas 6:7-10 «NO os engañéis; Dios NO puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará Vida Eterna.«

Habla de un Principio que determina el fin de toda acción humana: LA SIEGA CORRESPONDE EXACTAMENTE A LA SIEMBRA, DIOS HA ESTABLECIDO QUE LO QUE EL HOMBRE SIEMBRE, ESO MISMO SEGARÁ

Proverbios 1:31-33 «Comerán del fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos. Porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder; Mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal.»

Oseas 8:7 «Porque sembraron viento, y torbellino segarán; no tendrán mies, ni su espiga hará harina; y si la hiciere, extraños la comerán.»

A veces, esta Ley es como una forma de la Ira de Dios (Ver Romanos 1:18)

Ejemplos:

  • En 1ª Reyes 21 hallamos la historia de Acaz y Jezabel que planean un complot para quedarse con la viña de Nabot, quien no quería vendérsela
  • Pablo, el que instigó y estuvo presente en el apedreamiento de Esteban, fue apedreado en Listra y Derbe.
  • En los capítulos 27 a 29 de Génesis vemos que Jacob, tras engañar a su padre para obtener la bendición de Dios, y huir de Esaú, se enamora de Raquel hija de Labán, y tras 7 años de trabajo, el mismo día de la boda se da cuenta que no es Raquel, sino Lea.

Si comparamos esta Ley o Principio, con la Parábola del Sembrador de Mateo 13, vemos que allí la diferencia o la culpa se halla en el terreno; pero aquí se halla en el sembrador.

Todo, absolutamente todo lo que hacemos es una Siembra; y ésta puede ser corrupta y degenerativa si es para nuestra carne, o puede ser a Vida Eterna si es para el Espíritu.

1.- SEMBRAR PARA LA CARNE, significa que lo hacemos para nuestra propia satisfacción personal fuera y ajeno de la Perfecta Voluntad de Dios, con el esfuerzo de uno mismo.

Todo fuera de Cristo es nulo, está inerte, fuera de todo propósito, y será echado fuera; es decir, acabará en corrupción y perdición

2.- SEMBRAR PARA EL ESPÍRITU significa que andas en el Espíritu, conforma a ÉL (Gálatas 5:16-18, Efesios 5:18)

Y aunque la semilla ante nuestros ojos sea pequeña (como la ofrenda de la viuda), si esta brota del Espíritu Santo, está limpia de contaminación

Te hago unas preguntas, para TU APLICACIÓN:

  • ¿Siembras para tu gloria (mejor dicho, vanagloria) o para la Gloria del Señor?
  • ¿Si otro lo hiciera, estarías igual de contento?

Siembra lo que desees cosechar únicamente, Dios garantiza que la cosecha llegará.

Pablo, basado en el principio que acabamos de ver (Siembra y Siega) hace ahora en estos 2 versículos que vamos a tratar en este capítulo, una Exhortación con ánimo para hacer el bien, y para perseverar haciéndolo
Gálatas 6:9-10 «NO nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si NO desmayamos.Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la Fe»

Es, como ya hemos dicho, una exhortación a Perseverar en el bien; un bien adecuado que honra y agrada a los Ojos de Dios

Y Pablo hace especial énfasis en la palabra Perseverar, pues los Gálatas comenzaron bien, en el Espíritu, PERO iban a acabar mal, en la carne (ver Gálatas 3:1-3 y 5:7)

De la misma manera que el labrador persiste aún con el frío invernal y el calor veraniego; aún con el cansancio del esfuerzo acumulado, así mismo debemos nosotros PERSEVERAR, porque aunque nuestra recompensa se demore, ciertamente llegará.

Aunque la Salvación es por Gracia (Regalo inmerecido), NO debemos olvidar la necesidad de las buenas obras a nuestros semajantes (tal como nos insta Santiago en su 2º capítulo)

¿Cuáles son los Momentos Oportunos que alude el Versículo 10?

TODA LA VIDA del creyente en La Tierra constituye un único privilegio para servir a los demás en el nombre de Cristo, y que ÉL sea glorificado.

NO dice, o NO habla de un tiempo («Kronos»), sino de oportunidades («Kairos»); es decir, mientras tengamos vida, hay tiempo, pero NO debemos dejar escapar oportunidades que después no vendrían; ya que se nos demandarán cuentas de ello
Santiago 4:17 «Y al que sabe hacer lo bueno (conoces el bien para tu prójimo), y NO lo hace, le es pecado»

¿A quién debemos hacer el bien?

A TODOS, pero de una forma más especial a los hermanos en la fe, a los Santos de Dios e Hijos del Altísimo, es decir, a la familia espiritual.

Esta será la Prueba de nuestro Amor a Dios, si ese amor se proyecta hacia los demás.
Juan 13:34-35 «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.»

1ª Juan 4:21 «Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.»

Romanos 12:10-13 «Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad2

 

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