Somos templo de Dios

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¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

1 Corintios 3:16

INTRODUCCIÓN: Leamos en 1º de Corintios capítulo 3 versículos 16 y 17, la Biblia dice así: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?. Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”.

Repitamos nuevamente… “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?. Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”.

Cuando Dios creó al hombre, lo creó a Su imagen y semejanza, lo hizo con el propósito de que fuera templo del Espíritu Santo. Dios hizo al hombre para poder habitar en él y le dio espíritu para que viviera en comunión con el Espíritu de Dios. Dic la Biblia que Dios no habita en templos hechos por manos de hombres (Hech. 17:24). Por eso, cuando entró el pecado en la humanidad, el hombre no pudo ya ser templo de Dios por cuanto había  pecado y su espíritu había muerto. Por eso en el nuevo pacto, cuando Cristo murió en la cruz del calvario y resucitó, antes de morir y de resucitar Jesús les dijo a sus discípulos en Juan 16:7: “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.” y en Juan 14:16-17 dice Jesús: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:  el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.” Y lo enseña Pablo en 2 Corintios 1:22 “el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones. .” que cuando decidimos seguir a Jesús, vino a nosotros el Espíritu de Verdad, de Poder, de Consejo, ¡el Espíritu de Gracia! Ese es el espíritu que se movió en Jesús, el mismo que le ungió para que hiciera la obra que hizo. Él carpintero de Nazaret era el Hijo de Dios obrando con poder en el mundo, los muertos se levantaron, los paralíticos caminaron, los sordos oyeron y los endemoniados fueron  liberados. El poder y la gloria de Dios se manifestaron a través de Cristo. En la antigüedad cuando el templo fue inaugurado dice que la gloria (la shekina) de Dios bajó sobre el templo y los sacerdotes no podían estar ahí adentro ministrando por la gloria que había en ese lugar. Eso era solamente sombra, de lo que sucedería después: Jesucristo dejó una promesa, ¡que Él iba a llenar nuestro ser con su Espíritu Santo! Esto sucedió por primera vez en Pentecostés cincuenta días después de la resurrección de Cristo, en medio de creyentes que oraban y esperaban la promesa del Padre, allí descendió el Espíritu Santo. Así se inició un nuevo pacto, el pacto en el cual la ley de Dios ya no se escribe más en libros ni en piedras sino como dicen las Escrituras: “yo escribiré mi ley en sus corazones”, Y así el creyente es la verdadera Casa de Dios, el Templo del Espíritu Santo.

Hoy quiero compartir con ustedes en primer lugar que los seres humanos…

FUIMOS CREADOS PARA QUE EL DIOS VIVO HABITE EN NOSOTROS

o Es realmente triste y frustrante que la gente viva no sabiendo que ha sido creado para ser templo del Dios altísimo. Cuando una persona decide seguir a Jesús, el Espíritu Santo hace morada en su vida y esta persona pasa de estar perdida aser un Hijo de Dios con verdadera vida espiritual.

o Así vive el mundo por causa de nuestra irresponsabilidad, no le hemos dado esta noticia, no la hemos compartido con ellos y ¿cómo lo sabrán si no hay quien les predique? ¿cómo serán salvos, si no han oído, ni saben de aquel en el que deben creer? ¿Cómo iglesia? ¿qué nos detiene? ¿Qué irá a quitar Dios de nuestras vidas, de un momento a otro si no anunciamos las buenas nuevas?Jesús quiere que el Espíritu Santo, a quien el dejó antes de irse, habite en el corazón de los creyentes, y tu y yo lo tenemos en nuestra vidas, pero no se lo contamos a nadie.

o ¿Tenemos que preparar un programa para llevar el evangelio?; todos, escuchen… el programa ya lo hizo el Señor… “Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (Hech. 1:7-8) ¡ El programa está hecho!… “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” (Mat. 28:18-20) ¡El programa está hecho!… “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” Pero afuera la gente muere sin saber que fueron creados para ser templos del Espíritu Santo, y si no se lo decimos nunca tendrán la oportunidad de seguir a Jesús y así ser casa del Dios Altísimo.

o El programa de Jesús es para contar la historia de la salvación e invitar a otros a aceptar el reto de seguir a Jesús, de entregar sus vidas al Señor y así ser “Morada de Dios”, “Casa de Dios” “Templo del Espíritu Santo”

En segundo lugar que no hay diferencia entre ser…

LA CASA DE DIOS Y EL TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO

o ¿Qué somos, Casa o Templo? Pablo en 1 Timoteo 3:15 dice: “para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

o Iglesia, no lo ignores, recuerda desde este día que si has creído en Jesús, que si eres un seguidor de Cristo eres Casa de Dios. El apóstol Pablo dice: ¿ustedes ignoran que somos templo de Dios? y continúa diciendo: “cualquiera que destruya el templo de Dios, Dios le destruirá a él porque el templo de Dios el cual sois vosotros santo es”. No solamente has sido creado para ser templo de Dios sino que fuiste creado para ser santo, ser santo, óyelo bien SANTO,

o Ahora la pregunta ¿podría Dios habitar en un lugar que no es santo? La respuesta, ¡NO! Cuando Dios habita en un lugar lo santifica.

o Hagamos un poco de historia:

* En la antigüedad cuando el pueblo de Dios se degeneró en su relación con El se acercó a la idolatría y así llegaron a ocurrir cosas muy sucias. En la época del rey Acab metieron baales dentro del templo de Jehová; en otra época hombres que eran levitas -familias de sacerdotes- comenzaron a relacionarse con mujeres que estaban ahí para cuidar el templo.

* Dios comenzó a ver esas cosas y comenzó a abominar el templo que había sido consagrado para Él. Dios le escribe al profeta Ezequiel, y le habla a otros profetas diciéndoles: “mira lo que han hecho en mi templo; las abominaciones que están haciendo” ¿Qué hizo Dios cuando el templo se contaminó? se retiró, no podía habitar más allí, el lugar que estaba dedicado a su nombre no pudo contener de nuevo su gloria, su Shekhiná (Lo mismo sucede, pero ahora en el sentido de que si una persona no conoce al Señor, no tiene una relación con Él no hay un santuario listo para ser habitado por Dios.

* Amigo y amiga, El Espíritu Santo te anhela celosamente, tan grande es el amor que Dios tiene por ti que envió a su hijo unigénito para que todo aquel que en El cree no se pierda sino que tenga vida eterna. Quien no siga a Jesús, quien no acepte a Dios en su vida, se pierde y es condenado porque no sirve para aquello para lo cual fue creado.

* Es cierto que fuimos creados para ser la habitación del Todopoderoso y esto es “Para la gloria de Dios”. El Espíritu Santo en el creyente provee de poder. No hay que sentir vergüenza al identificarse con Cristo ante el mundo, al contrario hay que testificar con valentía, ¿Se imagina usted a Dios dentro suyo sintiéndose impotente? Jesús dijo: “Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir; porque el Espíritu Santo os enseñará
en la misma hora lo que debáis decir” (Lucas 12:11-12). Si queremos dejar de ser infructuosos, tenemos que estar ligados a Jesús, si NO estamos ligados a él NADA podemos hacer. No se trata de cuanta Biblia conoces porque eso no es suficiente, ¡el Diablo conoce más Biblia que tú y yo juntos!. Mas bien se trata de que en ti habite el Espíritu de Dios y que por tu boca sea El quien hable. Si tú predicas la Palabra de Dios haciendo discípulos en todos el mundo el resultado va a ser para Su gloria, va a ser de poder y dará fruto, Dios te respalda cuando lo haces, Jesús dijo en su gran comisión: “…yo estaré con vosotros todos los días y hasta el fin del mundo”; pero para que tú hagas lo que El quiere tienes que estar lleno de la presencia del Espíritu Santo.

o Hermanos en otro tiempo éramos enemigos de Dios y teníamos una manera de pensar vana, carnal y según la corriente de este mundo, llenos de maldad. Sin Cristo somos infructuosos y débiles, pero si recibimos la naturaleza de Dios, comienzan a producirse las obras de Dios, cuando nuestros ojos son los ojos de Dios Su Espíritu hará la obra de Él a través de nosotros. Porque somos templo del Espíritu Santo, somos la Casa de Dios.

o En el pasado fue muy importante para los judíos el templo, este representaba la
vida del pueblo, allí estaba el Arca de la Alianza con la Tablas de la Ley Mosaica, pero como hemos leído al principio, Dios no habita en templos hechos por manos de hombres (Hech. 17:24) hoy El habita en sus hijos.

Conclusión: Para finalizar leamos en 1 Pedro 2:5-9, y dice así: “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.  Por lo cual también contiene la Escritura:  He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;  Y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; y:  Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”

Eso somos, piedras vivas que se edifican sobre la base del edificio y ese fundamento es Cristo, y nosotros el edificio, la casa y como piedras vivas, cada uno de nosotros, “templo del Dios viviente.”

Llamado y Oración por D. Eduardo Torres

Mi casa será llamada Casa de Oración – Jym Cimbala

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