Taller familiar 121

Taller familiar
Samuel Clark
¿Qué es una familia disfuncional?

Queridos Amigos:

Oímos de expertos, psicólogos y consejeros acerca de familias disfuncionales. Desde el punto de vista de la Biblia la familia modelo (funcional) es uno donde el esposo ama y cuida a su esposa e hijos y es el líder espiritual de la familia. Es la familia donde la esposa funciona como ayuda idónea de su esposo y ella cuida a su esposo e hijos en áreas del hogar especialmente. Ella respeta a su marido y ayuda a los hijos a respetar y obedecer a sus padres. En la familia modelo hay problemas pero se resuelven bajo el señorío de Cristo y conforme a las enseñanzas de las Escrituras Sagradas. Es una familia que cree en Dios para Su dirección y provisión.

Todas estas cualidades están enseñadas en la Biblia, tanto como mandamientos como ejemplos y exhortaciones en ambos Testamentos. Por esto, la familia modelo es una que conoce y sigue aprendiendo de las Escrituras como disciplina, costumbre y práctica diaria.

Pero me duele ver entre nosotros muchas familias que no viven según el modelo bíblico. Para mí son disfuncionales. En un grado grande en algunas y un grado menor en otras, pero no son familias que funcionan como Dios manda.

¿Por qué es así en muchas familias cristianas? Ser cristiano es ser salvo de la perdición por la fe en Jesucristo (Juan 3:16). Es ser una nueva criatura por la obra transformadora del Espíritu de Dios que mora en cada cristiano (Rom. 5:5). Es ser hijo de Dios y tener la responsabilidad de obedecer Sus mandamientos en amor (Juan 14:21).

Pero no es ser un verdadero discípulo de Cristo a menos que permanecemos en Sus Palabras, Sus enseñanzas y mandamientos para llegar a conocer la Verdad y ser libertado del poder del pecado sobre nuestras vidas (Juan 8:31-36). El discipulado es voluntario: “El que quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y venga en pos de mí” (Lucas 9:23-25). Querer es decidir algo y hacerlo. ¿Sabes por qué no obedeces a veces? Porque no quieres, no decides y no haces lo que El manda. El diablo no te forzó a desobedecerle: tú no querías, no decidiste obedecer. Siempre tienes en cada situación la opción de querer, decidir hacer, o decidir no hacer algo. A veces Cristo nos dice que hagamos algo y no le queremos obedecer. A veces El dice que no hagamos algo y no le queremos obedecer, así que desobedecemos. Por esto tenemos vidas disfuncionales y familias disfuncionales.

Esta es la cruda realidad que no queremos admitir ni confesar como pecado para ser perdonados. Seguimos en rebeldía, una cadena de rebeliones que empiezan a echar a perder el modelo divino y crea la disfunción tan dañina que nos entristece y revela a todos que no andamos en la luz de la Palabra sino en las tinieblas de la carne humana.
¿Por qué suceden estas cosas sin que nos demos cuenta hasta haber metido la pata bien profundamente en el lodo del pecado? Varias razones vienen a la mente:

  • No estamos permaneciendo en comunión con nuestra VID Verdadera con meditación de Su Palabra, oración o conversaciones espirituales. Qué fácil es hacer, decir o pensar lo malo cuando no estamos recibiendo la savia divina de la Vid Verdadera.
  • Ignoramos Su Palabra y sin saberlo comenzamos a actuar en el camino del mundo (Mt. 22:29). Si no sabemos Su voluntad ni Su poder disponible, siempre vamos a errar en muchas áreas.
  • Nos valemos de los errores de otros para nuestra auto-defensa: “Es que él comenzó todo…” El que culpa a otros se siente “menos culpable”, pero al fin y al cabo hizo él también lo malo y tiene que confesar su pecado y no el del otro.
  • También hay que reconocer que hay pocos buenos ejemplos, aun entre líderes.

Piensa en tu familia y las veces que cosas pequeñas llegaron a ser tan grandes porque nadie estaba dispuesto a decir, “Perdóname, por favor. Yo hice mal y necesito tu perdón para terminar este mal rato que estamos sufriendo.” Alguien siempre tiene que querer obedecer a Jesús más que ganar un argumento o lograr lo que quería. Una familia disfuncional es egoísta. No practica el amor AGAPE que busca el bien de los demás antes que su propia voluntad. Y el amor AGAPE sólo viene del Espíritu Santo en uno que está muerto a su propia vida egoísta.

Amigos, me siento acusado por mis propias palabras, porque estoy describiendo mis propias luchas. Pero yo quiero tener una familia funcional y modelo para glorificar a Cristo, pues, sólo Cristo puede lograr esta clase de transformación (METAMORFOSIS en el griego) cuando yo le estoy viendo constantemente en cada situación como mi Ejemplo Perfecto. Lo que me ayuda a mí en esta búsqueda de Su Camino es empaparme en Su Palabra para que el Espíritu de Cristo se revele en ella y mi espíritu pueda asimilar a Cristo. Así puedo vivir Su vida y no la mía. Creo que esto es lo que Pablo quiso decir en Gál. 2:20:“Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” Cuando quiero, decido seguir Su Palabra, ejemplo, promesa, lo puedo hacer (Fil. 2:13).

Para tener familias funcionales, necesitamos ser discípulos funcionales. No van a suceder solamente porque nos casamos en una iglesia cristiana y oraron por nosotros. Tenemos que querer, decidir, escoger Su camino. ¿Lo quieres?

El problema es que a veces nuestra familia “funciona” como un coche viejo con varios desperfectos, una luz interrumpiente que ya no funciona, un vidrio que no baja completamente, una puerta que no se cierra bien, etc. Pero aguantamos esos desperfectos y creemos que todavía funciona el auto. Pero si no funciona bien es algo que un día va a fallar y causar mayor problemas. Esto es lo que yo llamo disfuncional, porque no es como debe ser.
¿Cómo está tu pareja comparada con el modelo bíblico?

¿Cómo está tu familia comparada con el modelo bíblico?

¿Cómo estás tú como parte íntegro de la familia?

Así encontramos nuestras disfuncionalidades.

Abrazos, Samuel

Publicado en los navegantes

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