Y dijo Dios

7dias

“Y dijo Dios”

Génesis 1 (vv. 3, 6, 9, 11, 14, 20, 24, 26, 29)

Vamos a considerar un poco esta frase “Y dijo Dios”, y lo haremos en 2 momentos concretos:

El primer momento

Lo tenemos en el libro de Génesis capítulo 2, es el momento cuando todo comenzó, ese primer día que marcó la forma en que Dios iba a actuar día a día, con el inicio de esa expresión “Y dijo Dios”.

 Libro de Génesis capítulo 1
 1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
 1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
 1:3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
 1:4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
 1:5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.
 1:6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
 1:7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.
 1:8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.
 1:9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
 1:10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.
 1:11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
 1:12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
 1:13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.
 1:14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
 1:15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
 1:16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.
 1:17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,
 1:18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.
 1:19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.
 1:20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
 1:21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
 1:22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.
 1:23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.
 1:24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
 1:25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.
 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
 1:29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.
 1:30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.
 1:31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Tú estás leyendo este artículo y quizá sea el primer día de algo especial , puede ser: el primer día de la semana, el primer día de mes, el primer día del año, el primer día de vuestro matrimonio, el primer día de vuestro hijo, el primer día de trabajo, el primer día en la Universidad, el primer día de …. (Termina tú la frase).

Este capítulo nos enseña muchas cosas que están relacionadas con el día de hoy, que quizá también sea tu primer día, y que comenzó al abrir tus ojos:

  1. Al inicio de cada día en el capítulo encontramos la Voluntad de Dios: “Y dijo Dios”, y enseguida comenzó el día, el día de hoy ha sido creado y tú has comenzado a disfrutarlo porque fueron dichas estas palabras “Y dijo Dios”, no se ha creado de forma automática o al azar, tu tampoco lo has creado, ha sido un deseo de Dios, como lo fue en cada uno de los primeros días de la creación (vv. 3, 6, 9, 11, 14, 20, 24, 26, 29).
  2. En cada uno de estos primeros días se cumplió el propósito por el cual y para el cual fueron creados, y en este día de hoy también hay detrás un deseo de Dios y un propósito muy concreto y detallado, que tendrá su cumplimiento y del que tú formas parte, porque está ligado directamente a ti, ¿sabrías decirme cuál es?.
  3. Al finalizar cada uno de los primeros días, encontramos una expresión: “Y vio Dios que era bueno”, (vv. 9, 12, 18, 21, 25), pero un detalle importante es que al final del día sexto añade: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera”, el día a día era bueno, pero al finalizar su obra era como si el conjunto de toda ella hubiera aumentado su valor en gran manera.

La reflexión de este primer momento es la siguiente:

  • ¿Tú ves a Dios en la creación de este tu primer día, y le das las gracias por ello?.
  • ¿Tú ves a Dios con el deseo de que seas parte de ese propósito que tiene en este tu primer día, y le has dado tu consentimiento para haga Su Voluntad en ti?.
  • ¿Tú ves a Dios queriendo demostrar su satisfacción al final de este tu día, diciendo “Y vio Dios todo lo que has hecho, y he aquí que es bueno en gran manera”, teniendo cuidado en cada minuto del día de hacer Su Voluntad?.

Cuando la Biblia nos presenta a Jesús orando por la noche, a veces he pensado que estaba esperando la entrada de un nuevo día para hacer esto mismo en oración con El Padre, iniciar el nuevo día creado, dándole las gracias, y ofreciéndose a ser el canal para que la Voluntad de Dios se manifestara y llegando al final del día para escuchar la satisfacción del Padre por ese día bueno en gran manera.

¿Hay algo que te impida actuar de la misma forma?

El segundo momento

Lo vemos con algo más de detalle en:

 Génesis capítulo 2
 2:1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
 2:2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.
 2:3 Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.
 2:4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,
 2:5 y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,
 2:6 sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra.
 2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
 2:8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.
 2:9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.
 2:10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos.
 2:11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro;
 2:12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice.
 2:13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus.
 2:14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.
 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
 2:17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
 2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
 2:19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.
 2:20 Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; más para Adán no se halló ayuda idónea para él.
 2:21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
 2:22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
 2:23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
 2:24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
 2:25 Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.
  1. Versículo 7: el hombre creado por Dios es diferente a todos los demás seres de la creación (animales o plantas), el hombre recibió directamente de Dios aliento de vida y por eso ha venido a ser un viviente ¿Has escuchado bien?, tú no eres un animal, tampoco eres una planta, tu eres un ser viviente porque tienes el aliento de Dios dentro de ti.
  2. Versículos 8 al 14: Dios preparó un sitio especial para que habitara el hombre, Dios no se equivocó de lugar ni se ha equivocó en preparar todo lo que el hombre necesitaría en su día a día. ¿Sabes que Dios también actúa así contigo?.
  3. Versículos 15 al 17: Dios es un Dios que obra, que trabaja, que está ocupado, y quería que el hombre también fuera a su imagen en esa actividad, por eso le dio una tarea con unas órdenes en concreto, no había duda, no había equivocación. Tú también tienes unas tareas que hacer con unas órdenes concretas que cumplir.
  4. Versículos 18 al 22: “Y dijo Jehová Dios”, de nuevo aparece este deseo de Dios en acción y esta vez para crear a la mujer de la costilla del hombre. La creación del hombre y la mujer fue algo especial por el aliento de vida, por ser seres vivientes y por ser ambos parte de una misma carne, no fueron dos creaciones similares, sino una sola creación. ¿Has pensado que tú también eres parte de esa sola creación?, tú no has sido creado sin depender de otra persona, para tu nacimiento ha sido necesario que participaran un hombre y una mujer, tú formas parte de esa misma carne.
  5. Versículos 23 al 25: El hombre reconoce y acepta la obra que Dios ha realizado a través suya en su cuerpo, y comparte la misma visión de Dios, al ponerle nombre a la mujer y convivir con ella según la Voluntad de Dios.

La reflexión de este segundo momento es la siguiente:

  • ¿Tú ves a Dios que te ha creado de una forma especial y le agradeces por ello?.
  • ¿Tú ves a Dios en el cuidado que tiene contigo en cada uno de los detalles del día a día?.
  • ¿Tú ves a Dios que es su deseo que estés realizando una actividad y que también está pendiente de todas tus necesidades para cubrirlas en el momento que el estime oportuno?
  • ¿Tú ves a Dios que desea de tu disposición para a través tuya cumplir sus deseos para contigo?

Adán y Eva, sí veían a Dios de esta forma y eran consciente que en su paseo con Él por el huerto (su hogar) escuchaban Su Voluntad “Y dijo Dios” y al final del día experimentarían también las palabras “Y veía Dios todo lo que habían hecho, y he aquí que era bueno en gran manera”

La Biblia no habla de cuánto tiempo pasaron así, porque la Palabra de Dios, da un paso más y nos habla de la forma en que Adán y Eva desobedeciendo la Voluntad de Dios, permitieron que el pecado entrara en el mundo y a través de ellos llegara a cada uno de nosotros.

Las consecuencias es que ahora Dios ya no es igual para nosotros, ¿verdad?

En las preguntas anteriores si somos realistas, no vemos a Dios de esa forma, sino todo lo contrario, o no le vemos, o cuando miramos es para acusarle directamente.

Un día igual que otro pero al mismo tiempo único y diferente del resto de días

Por eso es necesario que veamos otro día en concreto creado por Dios, un día igual que otro pero al mismo tiempo distinto a todos, es el día que Dios envió a su Hijo al mundo para salvarte a ti.

Ese día también fue creado por Dios como todos los demás, pero era un día esperado desde la Eternidad, porque ese día Su Hijo entraría al mundo como un bebé, y ese día nacería el Salvador, el inicio de ese nacimiento abrió un periodo de gracia por parte de Dios para ti que te ha alcanzado a este tu día.

Este tu día es un día creado también por Dios para tu salvación, ese es el principal propósito, y Dios desea que formes parte de esa salvación, quiere hacer su obra a través tuyo, porque mañana quizá ya no exista un nuevo día.

¿Qué vas a decidir?, ¿Será este un día de salvación o un día perdido?, ¿El final de este día será bueno en gran manera?

La Palabra de Dios no vuelve vacía, porque lleva a pecadores a la salvación o lleva a justos a la condenación.

¿Eres un justo que no necesitas a Dios?, o

¿Eres un pecador que necesitas un Salvador?.


Hoy es el dia de Salvacion Coro de Camara UNACH

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