A veces…

intentamos dejar atrás

aquello que nos duele.

Nos decimos:

«Ya pasó.»

Y seguimos adelante.

Pero hay cosas

que no desaparecen

porque decidamos

no pensar en ellas.

Vuelven

cuando estamos solos.

En una noche.

En un recuerdo.

En una conversación.

Y entonces…

la mente vuelve

al mismo lugar.

«¿Por qué hice aquello?»

«¿Por qué dije aquello?»

«¿Por qué permití

que ocurriera?»

O quizá…

la pregunta sea:

«¿Cómo pudieron

hacerme eso?»

Y volvemos

a recorrer la historia

una vez más.

¿Hay algún recuerdo

al que vuelves

aunque no quieras volver?

No hace falta contármelo.

Estoy aquí.

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