“Yo decido mi futuro”

Esta expresión la hemos dicho cada uno de nosotros en algún momento, sobre todo cuando somos jóvenes solemos utilizarla mucho con otro tipo de expresiones

Lo primero que tenemos que recordar es que la vida comienza sin opciones

Ahora piensa si tuvieras la capacidad de decidir y que esa decisión fuese ese beneficio que más desees experimentar. ¿Cuál sería ese? Y ¿Por qué?
– Tener libertad.
– Tener el control de tu vida.
– Tener la habilidad de hacer que tu vida sea mejor.
– Tener la posibilidad de alcanzar tu potencial.
– Poder cambiar la dirección de tu vida.

Hay algunas cuestiones de nuestra vida en las que no tenemos opción de decidir. Tú no escoges dónde o cuándo nacer. No escoges a tus papás. No escoges tu raza, tampoco tu tipo de personalidad ni tu composición genética.

Debes vivir en las condiciones en las que te encuentras; pero, mientras más tiempo vives, ¡más se va construyendo y moldeando tu vida por las decisiones que tomas!

Debido a que la vida comienza sin opciones, la vida no comienza igual para todas las personas. ¿Qué sucede si otros te llevan la delantera al inicio de la vida? ¿Cómo te podrás recuperar?.

Como decía JAMES R. SHERMAN: “Amigo, aunque no puedes retroceder el tiempo y tener un nuevo comienzo, todos pueden empezar a partir de hoy, y construir un nuevo final”

Decidir es un regalo que va aumentando con la edad, por eso es importante que sepas esto: «¡No decidir es decidir!». Escoger no decidir es permitir que alguien más decida por ti. ¿El resultado? Pierdes el control de tu vida. ¡Le das a alguien más tu regalo de decidir! Cuando fallas en elegir el plan para tu propia vida, hay muchas probabilidades de que acabes siendo parte del plan de la vida de alguien más, y… ¿qué crees que han planeado para ti? ¡No mucho!

Para animarte a empezar a tomar decisiones es importante que sepas que muy pocas decisiones son definitivas. En otras palabras, la decisión que tomes hoy puede revertirse. Todos han tomado malas decisiones en algún punto de sus vidas. Esas son las malas noticias. ¿Quieres saber las buenas? Esas decisiones pueden cambiarse.

Como decía JOHN WOODEN : “Para cada cosa que hagas hay una decisión que tomar, así que ten en cuenta que al final, la elección que tomes, te formará”.

¡La vida está llena de elecciones! Todo el día, cada día. No solo tienes que tomar decisiones, estás formado por ellas. Las decisiones que tomas moldean poderosamente tu vida.

Todo en tu vida es un reflejo de las decisiones que has tomado.

La belleza de una decisión es que si quieres un mejor resultado, todo lo que necesitas hacer es tomar una mejor decisión.

Que tu decisión para hoy y en el futuro sea: Hoy tomaré buenas decisiones que me afectarán positivamente.

Ahora llegado a este punto, reflexiona en la forma en que te afecta lo que decidas:

¿Qué decisión puedo tomar hoy que tenga un impacto positivo en mi vida?

No nos paremos aquí, sigamos adelante porque hasta ahora has aprendido que no mejoras por casualidad, sino que mejoras por elección. Así que, ¿dónde empiezas? ¡Contigo mismo! Con frecuencia somos tentados a querer cambiar a otros, especialmente a aquellos que están cerca de nosotros. Decimos: «Si ellos mejoraran, mi vida sería mejor». Eso no es verdad.

¡Si tú mejoras, tu vida será mejor! No esperes para descubrir lo siguiente:

Una de las mejores maneras de hacer esto es agregando valor a las personas diariamente. Cada día yo decido…
1. Valorar a las personas. – Me valoro a mí mismo y a los demás porque todos fuimos creados por Dios.
2. Hacerme más valioso. – Tomar decisiones puede ayudarme o dañarme. Tomar buenas decisiones me ayuda a mí y ayuda a los demás.
3. Hacer cosas que otras personas valoran. – Hacerles preguntas a las personas o pedirles su opinión muestra que las valoras

Ahora reflexiona siguiendo este ejemplo. Te presento dos preguntas como si de un test se tratara:
¿Qué decisión puedo tomar hoy que tenga un impacto positivo en los demás?
A. Valorar a las personas.
B. Volverme una persona más valiosa.
C. Hacer cosas que otras personas valoran

De las siguientes tres cosas ¿cuál necesitas mejorar? Marca una.
A. Valorar a las personas.
B. Volverme una persona más valiosa.
C. Hacer cosas que otras personas valoran

Recuerda, que la forma en que tomes tus decisiones afectan a los demás, de ahí…
¿Qué decisión diaria puedes tomar que haga un impacto positivo en tus amigos y en tu familia?

“Yo decido mi futuro”

Cuando nos acercamos a la palabra de Dios, encontramos que tenemos libertad para tomar nuestras propias decisiones que marcaran el futuro de nuestra vida.

La Palabra de Dios, da respuesta a la pregunta ¿Cómo debo hacerlo?, en tantos y tantos casos donde estamos en un estado de incertidumbre.

Decidir lo que es correcto es fácil cuando bien te has equivocado anteriormente o cuando tienes la guía correcta delante de ti.

La Palabra de Dios es esa guía correcta porque es Dios mismo quien te ayuda a tomar decisiones correctas, un ejemplo lo tenemos en este Salmo.
Salmo 32:8 “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos”.

¿Quieres decidir tu futuro con decisiones correctas que generen un impacto positivo en tu ida y en la vida de las personas que te rodena?. Pues la única guía es la Palabra de Dios.

Ahora si me acompañas vamos a conocer a una joven, y a una decisión que tuvo que tomar con respecto a su vida y que repercutió en nuestra vida.

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