¡Bienvenido a casa!
Dar la bienvenida es el recibimiento que se da a una persona en el que se manifiesta gran alegría y regocijo por el encuentro.
Hay muchos tipos de bienvenidas, casi tantas como formas de recibir hay en cada cultura, en cada entorno, en cada contexto.
1. Bienvenidas colectivas. Aquellas que se hacen a personas que han estado fuera por una misión militar, por un trabajo especial, por un largo viaje, etcétera. Les reciben muchas personas, generalmente, al aire libre.
2. Bienvenidas oficiales o solemnes. Son las que se hacen a jefes de Estado, presidentes de Gobierno y autoridades importantes del país o de países extranjeros.
3. Bienvenidas personales o individuales. Cuando recibimos la visita de algún familiar o amigo en casa. O bien, cuando recibimos a un cliente o proveedor en el trabajo.
Hay bienvenidas que dejan una marca especial en el corazón. De hecho, estas bienvenidas son muy importantes, tanto que son esenciales para alentar a una persona a visitarnos de nuevo. Si una persona no se siente bien recibida en un lugar en particular, lo más probable es que no regrese.
No solo puede darse la bienvenida a una persona a través de palabras sino también a través de gestos. Por ejemplo, un abrazo o un beso es un símbolo de bienvenida cuando las personas que están lejos vuelven a casa.
La intimidad de la bienvenida dependerá del grado de amistad, confianza y trato que exista entre esas dos personas.
Podemos saber que tenemos un buen recibimiento cuando observamos estos gestos y acciones. Nos reciben:
– Levantándote si estás sentado
– Con una sonrisa
– Con los brazos abiertos
– Con un tono de voz cariñoso y cordial
– Con el paso adelantado para llegar antes
Estos y otros gestos nos dan ‘señales’ de que la bienvenida es sincera, y se hace con total satisfacción.
Pero también puede haber una bienvenida de compromiso o no tan cordial
Los gestos que nos pueden dar idea de una fría bienvenida pueden ser:
– No levantarte si estás sentado
– No adelantarse mucho
– Dejar las manos en los bolsillos
– No sonreír
– No mirar a la cara
– No contestar a un saludo
Debemos tomar nota y hacer que todas las bienvenidas sean cordiales y cariñosas. Este tipo de comportamiento ayuda a mejorar las relaciones familiares y de pareja. Caer en la rutina y no darle importancia a estos detalles es peligroso para la convivencia.
¡Bienvenido a casa!
Es el recibimiento que el Señor dará en su Gloria a aquellos que una vez fueron recibidos con Él aquí en esta vida y que recibieron el regalo del perdón y salvación, para ahora ver cumplida la promesa del Señor, estaréis conmigo.
Cuando vamos a la Palabra de Dios, nos encontramos una y otra y otra vez la bienvenida especial que nos hace el Señor, pero su bienvenida no acaba en esta vida, sino que tiene para nosotros una bienvenida especial cuando pasemos por la muerte y nos llame a Su Presencia.
