¿Estar enganchado a algo bueno, es malo?
Estar enganchado a algo, también se puede decir que eres “adicto” a ese algo.
El origen del término ‘adicto’ lo encontramos directamente en la época del Imperio Romano, ya que así era como se le llamaba a los esclavos. En realidad se les decía addictus que es su forma en latín y cuyo significado era asignado o entregado.
Cuando se vendía un esclavo, éste era asignado y entregado a su nuevo amo, por lo que pasaba a ser el addictus de (y el nombre de su amo) y acabó siendo utilizado para decir que pertenecía alguien o algo.
Las adiciones es diferente a tener un hábito. Las adicciones es todo aquello que partiendo de un hábito llegan a dominar la voluntad de una persona, y hace que tengas una dependencia de ello, sea una sustancia, una actividad o una relación.
Las adicciones pueden ser:
– Adicciones de conducta: al juego, sexo, trabajo, Internet, sectas, religión, relaciones (codependencia).
– Adicciones de ingestión (química): alcohol, nicotina, cocaína, marihuana, opio, sedantes e hipnóticos, anfetaminas, éxtasis y heroína.
– Adicciones de ingestión (comida): anorexia, bulimia, comedor compulsivo.
Las adicciones, controlan los pensamientos y los comportamientos de las personas que solo desean conseguir o realizar la cosa deseada y para satisfacer este deseo, los adictos pueden cometer hechos ilícitos, poner en riesgo su integridad, perder la noción de las cosas y la realidad, distanciarse de sus seres queridos, no hay consciencia de la gravedad del problema…
A veces consideramos que estar enganchado o tener una adicción como puede ser la música o el ejercicio físico es algo bueno, y de esa forma creemos que hay adicciones buenas y malas, pero lo mejor es analizar si eso que llamamos bueno, genera los mismos resultados de lo que llamamos adicciones malas.
Una forma de analizar si estar enganchado a algo bueno, es malo, sería recordar que la adicción, no es facilitadora de la vida, la adicción entorpece el crecimiento humano, la adicción compite contra los mejores vínculos humanos, la adicción pugna por eliminar todo aquello que forma parte de nuestra libertad y de nuestro libre albedrío para decidir en cada momento por nosotros mismos, recordándonos que como en el Imperio Romano, somos propiedad de (esa adicción).
¿Estar enganchado a algo bueno, es malo?
Cuando acudimos a la Palabra de Dios, el proceso que nos lleva a estar enganchados o adictos, está muy bien explicado, todo comienza por una tentación que no proviene de Dios. Veamos en Santiago 1:12-15
“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte”.
Este proceso se repite muchas veces a lo largo de nuestra vida, somos atraídos por nuestra propia concupiscencia (deseos desmedidos y descontrolados hacia el mal), y en algunos casos quedamos atrapados en ellos, sin posibilidad de salir, manifestando sus efectos destructivos como al principio hemos considerado, y si no ponemos remedio, nos llevan a la muerte.
Si el problema de engancharnos a algo que consideremos bueno o malo, está ya dentro de nosotros que es la concupiscencia, entonces ¿Cómo podemos librarnos de esa condición?.
La respuesta está en la misma Palabra de Dios, quien presenta a Jesús de Nazaret como Aquel que vino a librarnos y salvarnos de esa condición. Pero tú tienes que considerarte como un pecador y tú tienes que tomar la decisión si quieres o no quieres de ser salvado por Él.
1ª Timoteo 1:15 “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”.
