¿Qué olor desprende tu matrimonio?

¿Recuerdas el olor de tu bebé, así tal cual, sin polvos, ni colonias, ni lociones? No hay nada como el olor natural de la piel del bebé, una sensación imposible de describir y que nos provoca una sensación de embriaguez. A veces se intenta comparar con el aroma a vainilla, a galleta, a pan recién hecho… e incluso con el de la leche materna… ¡qué pena que no pueda guardarse en un frasco!. Pero ese olor de los bebés, en realidad, nos va a ayudar a dar forma a nuestro tema de hoy.

El olor de nuestro bebé siempre es agradable y una respuesta fisiológica es que no poseen glándulas sudoríparas activas pues su mecanismo de transpiración aún no está regulado, así que no presentan mal olor.

También otras respuestas que provocan en nosotros son:

Activa en nuestro cerebro las endorfinas, que son opiáceos naturales segregados por el cerebro a nivel de la hipófisis. Esta pequeña glándula ante experiencias placenteras se estimula produciendo endorfinas, también conocida como la hormona de la felicidad, y por eso también el olor del bebé nos hace adictos.

Otra cualidad del olor agradable del bebé es que establece una relación química con su madre, generando en el cerebro de la madre una especie de llamador para asegurarse protección y que se mantengan alimentado y caliente, actuando de esa forma como un mecanismo de supervivencia.

Pero el bebé, va creciendo, llega a la pubertad, pasa por la adolescencia, y entra en la parte adulta y con ese desarrollo le acompaña los cambios hormonales, el despertar sexual, y los olores comienzan a aparecer y van aumentando la intensidad y variedad. Llegando en algunos a ser casi insoportables, esos olores a mantequilla pasada, a quesos de torta, a lecha agria…

Todo este proceso en la persona es porque nuestros cuerpos producen químicos que se evaporan en el aire, y estos químicos que producen los olores en el aliento, la orina, los excrementos y otras partes del cuerpo son detectados por nosotros y las personas que nos rodean, de forma que pueden ser utilizados para elaborar un diagnóstico de nuestra salud.

Un estudio publicado en la revista Psychological Science, por un equipo de investigadores, liderado por Mats Olsson, del Instituto Krolinska de Estocolmo, en Suecia, en un reciente experimento aportaron evidencias que dentro del grupo catalogado como enfermos, algunos eran capaces de oler su enfermedad en su fase temprana y todos emitían malos olores relacionados con su enfermedad.

De esta forma se sabe, por ejemplo, que la fiebre amarilla huele como una carnicería, la insuficiencia hepática como pescado crudo y la fiebre tifoidea como pan integral fresco. Y cuando esto sucede se genera un mecanismo en el cerebro que hace que nos alejemos de cosas que nos pueden enfermar.

Eso es lo que somos, personas cargadas de olores característicos, pero aparece el amor a primera vista, o podríamos decir el amor al primer olfato, y en el caso de las mujeres nada mejor que un hombre que huela delicioso. Sencillamente, esto les atrae, ¡les encanta!, porque ¿Sabías que uno de los factores que más influyen en elección de pareja, es su olor?

Durante el noviazgo, mientras se intercambian historias acerca de sus vida y tienen la sensación de que el amor ha llegado, los sentidos están trabajando arduamente en reconocer si esa otra persona puede ser o no, aquel con el cual compartirán mucho más que una conversación.

Porque no se trata de ese olor que la otra persona lleve como su perfume favorito, es del olor real corporal, ese es el que realmente atrae. Muchas parejas han dado testimonio de cómo el olor de su pareja afecta o no sus relaciones, pues más que la vista, el olfato podría explicarnos por qué sentimos esas ‘maripositas’ en nuestro estómago cuando nos enamoramos.

Un estudio realizado por Claus Wedekind de la Universidad de Berna-Suiza, dejó claro la influencia de los aromas en la elección de pareja. La investigación consistía en colocar a un grupo de mujeres a clasificar unas camisetas de hombres que no conocían y que habían llevado durante dos días, los criterios fueron: sensualidad, intensidad y ternura. Luego de un análisis, los investigadores pudieron concluir que las mujeres sentían preferencia por aquellos varones que emitían un olor que tuviera relación con su compatibilidad genética. Esto se traduce en un mecanismo de supervivencia, pues a mayor compatibilidad genética, mayores posibilidades de procreación.

Como puedes ver, cuando te enamoraste de tu pareja, seguramente algo místico y complejo ocurrió en la química sexual, quizá nuestros genes podrían ser aquellos que nos ayudaron a elegir la pareja ideal. Esto se da mucho en las feromonas sexuales donde trasmitimos información genética y nuestro cerebro percibe si esa persona además de ser atractiva, también podría conservar la especie. El cerebro interesado por el olor corporal de nuestra pareja, segrega otro neurotransmisor conocido como endorfinas que produce la sensación de un amor tranquilo y una estabilidad emocional. ¡Muy interesante!

Así como lo puedes ver, o mejor “oler”, el olfato tiene una gran influencia en la elección de nuestra pareja ideal. Seguramente ese amor que te tiene locamente atrapada hacia tu pareja, puede haber sido grandemente influenciado por lo que inconscientemente tu cerebro captó.

Pero el aroma de nuestra pareja, aunque no esté físicamente, nos produce unos beneficios como relajar y disminuir los niveles de estrés, porque sobre todo en las mujeres presentan niveles de cortisol (la hormona del estrés) más elevados cuando perciben el aroma de un extraño, provocándoles mayor ansiedad y tensión.

En unas investigaciones realizadas en un proyecto con un total de 96 parejas de sexo opuesto, a los hombres se les entregó una camiseta nueva para que las impregnaran con su aroma natural durante 24 horas, sin “contaminarlas” con otros olores como colonias, cremas, tabaco o comida. Estas prendas fueron posteriormente congeladas para su preservación. Las mujeres, por otra parte, fueron las encargadas de olerlas y diferenciarlas, puesto que su capacidad olfativa está más desarrollada que la de los varones.

Marlise Hofer, psicóloga y autora principal del estudio, asegura que «muchas personas usan la camisa de su compañero o duermen en el lado de su pareja cuando esta no está. Pero, pueden no darse cuenta por qué se involucran en estos comportamientos. Nuestros hallazgos sugieren que el aroma de un compañero solo, incluso sin su presencia física, puede ser una herramienta poderosa para ayudar a reducir el estrés».

Tengo que decir que en mi caso personal, esto fue así durante bastante tiempo después del fallecimiento de mi esposa, donde su olor estaba muy presente, y aún hoy en día cuando han pasado casi 10 años de su partida a los cielos, ese registro de su olor que está en mi mente, vuelve muchas veces con toda su intensidad, sobre todo en momentos de tensión y estrés. ¡Me llamarás raro, y quizá lo sea!.

¿Qué olor desprende tu matrimonio?

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos dos tipos de olores, olor de muerte y olor de vida.

El olor de muerte aparece en el mismo huerto del edén, cuando el primer matrimonio desobedecen a Dios, dejando entrar al pecado en el mundo, y ese pecado nos ha alcanzado a todos y por eso todos olemos a muerte para Dios. Un olor que no es nada agradable.

El olor de vida, la Biblia lo explica muchas veces, una de esas veces es cuando el Hijo de Dios, Jesucristo es llevado a la cruz del calvario donde Él se ofreció como el sacrificio de Dios que quita nuestros pecados, y ese sacrificio fue de un olor agradable a Dios.

Por eso nosotros somos llamados a ir a ese sacrificio para dejar nuestro olor de muerte y coger el olor de vida, el olor agradable a Dios.

Ahora nosotros como matrimonios tenemos la oportunidad de rehacer lo que sucedió en el huerto de edén, y como matrimonio ser un olor agradable a Dios.

Si quieres conocer algo más de ese pase de olor de muerte a vida en tu vida y en la vida de tu matrimonio, te invito a que me acompañes.

Scroll al inicio