¿Qué se esconde en el silencio?
El silencio es un elemento que pertenece a la comunicación, aunque no tiene el mismo significado ni importancia en una cultura que en otra. La cultura occidental no es especialmente rica en momentos de silencio. Tal vez por no disponer de hábitos o costumbres que inviten más a la reflexión y el autoconocimiento.
Aunque mucha gente cree que los silencios son espacios vacíos en la comunicación, porque pueden parecer inocuos o incluso inútiles, pero son muchas las situaciones en las que el silencio puede ayudarnos en nuestro día a día.
Los silencios son necesarios porque hay situaciones en la vida que no predisponen al uso de la palabra. Ante una pérdida muy reciente, por ejemplo. El silencio es una forma de comunicar que, al contrario de lo que se pueda pensar, no significa estar ausente. De hecho, en este tipo de situaciones significa lo contrario; estar presente, prestando apoyo y mostrando respeto.
No hay nada mejor que quedarnos quietos y sumergirnos en el silencio más profundo, para poder encontrarnos de nuevo y alcanzar la calma que tanto necesita nuestra mente. A menudo estamos totalmente sumergidos en demasiados ruidos. Ruidos que incluso encontramos en nuestro interior. Juicios, valores, autocriticas, culpabilidades, etc. No es nada exagerado afirmar que, toda persona puede resolver la mayoría de sus conflictos interiores a través del silencio.
El silencio también habla. Nos habla en esos momentos que es mejor mantenerse callado. ¡Escúchalo! ¡Adelante!
– Cuando las personalidades chocan: tú y yo somos incompatibles – ¿Sientes que has metido la pata por hablar de más? A todos nos ha pasado más de una vez y casi siempre son situaciones en las que caemos sin querer. Lo cierto es que hay momento en los que más vale mantenerse callado para evitar problemas innecesarios.
– Cuando otros están chismorreando – A la gente le gusta el chisme, es así de simple. Puede parecer entretenido y hasta divertido pero no caigas en la trampa de hablar de los demás.
– Cuando te pregunten sobre tu vida amorosa – Lo mejor que puedes hacer con esta clase de preguntas es mantener el misterio. Mantenerse callado es una mejor opción.
– Después de un error muy obvio – Evita caer en la tentación de mencionar que la otra persona se equivocó en cada oportunidad haciendo quedar en ridículo a quien se equivocó.
– Cuando eres el experto – Aunque sientas la necesidad de que los demás reconozcan tus conocimientos, evita mencionarlos en ocasiones donde no tienen nada que ver.
– Si conoces un secreto que podría beneficiarte – Si te encuentras en una situación en la que sabes algo que podría mejorar tu vida, tu economía o cualquier otro aspecto pero afectaría a alguien más, no lo utilices.
– Si no tienes idea del tema – Aunque aceptar que no sabes nada puede darte pena, es mejor decir algo inapropiado o que pueda afectarte de alguna manera.
– En discusiones – Calla. Escucha. Espera. Este es el momento en que muchas veces dices cosas de las cuáles luego te arrepientes. No es bueno hablar si no estás calmado.
¿Qué se esconde en el silencio?
Cuando vamos a la Palabra de Dios, encontramos mucha enseñanza en el ejemplo de las personas que aparecen, y que podemos aplicar en nuestra vida diaria. Estos son tres ejemplos que podemos encontrar:
Primero: Salmo 37:7 “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.”, cuando vivimos en medio de lo que nosotros podemos llamar injusticias comparando nuestra vida con otras vidas, la enseñanza de la Palabra de Dios, es ¡guarda silencio ante Dios!.
Segundo: Apocalipsis 8:1 “Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.”, no podemos ni imaginar cómo será ese momento en el futuro y en los lugares celestiales, porque los juicios de Dios se van a liberar contra todos aquellos que no le escucharon, no le aceptaron y le rechazaron constantemente, después de ser avisados muchas veces.
Tercero: Mateo 26:63 “Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.”, Jesús está siendo interrogado injustamente y Él guardaba silencio. ¿Por qué lo hacía?, y sobre todo ¿Qué beneficio recibimos nosotros en el día de hoy de ese silencio de Jesús en ese momento?.
