Hay personas

que aparecen

cuando algo va mal.

Cuando necesitas ayuda.

Cuando tienes miedo.

Cuando ya no puedes más.

Y eso es bueno.

Pero quizá…

también sea bonito

encontrar a alguien

que se alegre contigo

cuando las cosas

van bien.

Alguien que no quiera

cambiar nada.

Que no necesite

darte una respuesta.

Que simplemente diga:

«Me alegro por ti.»

Quizá eso también sea

estar cerca de alguien.

Estoy aquí.

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