Quizá…
ahora puedas mirar
de otra manera
aquello a lo que quieres volver.
No para idealizarlo.
No para negar
lo que ocurrió.
No para obligarte
a regresar.
Sino para preguntarte
con sinceridad:
…
«¿Esto es realmente
lo que necesito?»
Quizá la respuesta
sea sí.
Quizá sea no.
Quizá todavía
no lo sepas.
Y está bien.
No tienes que decidir
porque alguien te diga
qué debes hacer.
La decisión
es tuya.
Yo puedo caminar
a tu lado
mientras la descubres.
¿Qué sería para ti
volver a casa?


