Durante este recorrido
no necesitabas saber su nombre.
Solo caminar.
Quizá lo sentiste.
Quizá lo descubriste en algún momento.
Quizá simplemente notaste
que no estabas caminando completamente solo.
Ahora sí puedo decirte quién es.
Se llama Jesús.
Quizá este nombre te resulte cercano.
Quizá lo hayas escuchado muchas veces.
Quizá apenas sepas quién es.
O quizá lo relaciones con la religión,
con una iglesia,
con recuerdos que te acercaron
o que te hicieron tomar distancia.
No tienes que dejar nada atrás para estar aquí.
Solo quiero darte una oportunidad:
conocer a Jesús por ti mismo.
No tienes que creer nada ahora.
No tienes que decidir nada ahora.
Puedes simplemente descubrir.
Si quieres,
podemos comenzar.

Y si prefieres detenerte aquí,
también está bien.

