Ya estás dentro.
Ahora puedes mirar
de otra manera.
Hasta aquí has descubierto
algunas cosas sobre Jesús.
Has aprendido que puedes acercarte.
Que puedes hablarle.
Que puedes volver
cuando te alejas.
Pero conocer a alguien
no consiste solamente
en saber quién es.
También consiste
en descubrir cómo vive.
Cómo mira.
Cómo escucha.
Cómo se acerca
a las personas.
Cómo trata
a quien está solo.
Cómo responde
cuando alguien le hace daño.
Cómo elige.
Cómo ayuda.
Cómo sigue caminando
cuando el camino se hace difícil.
Y quizá,
mientras observas cómo camina Jesús,
empieces a descubrir algo.
Que caminar con Él
también puede cambiar
tu manera de caminar.
Tu manera de mirar.
Tu manera de escuchar.
Tu manera de tratar
a los demás.
Incluso tu manera
de tomar decisiones.
No voy a pedirte
que seas como Jesús
desde el primer día.
No tienes que saber
cómo hacerlo todo.
Solo quiero que mires.
Que escuches.
Que preguntes.
Que pruebes.
Que camines.
No necesitas conocer
todo el camino.
Solo necesitamos
dar un paso cada vez.
Así que,
si quieres,
comencemos.
Esta vez
quiero que descubras
cómo camina Jesús.
Y quizá,
mientras caminas con Él,
empieces a descubrir
cómo quieres caminar tú.


