«Apégate a hacer lo correcto»
¿Qué hacer cuando todos te han fallado? ¿Qué hacer cuando todo te falla? ¿Cómo salir adelante y tener éxito? ¿En quién confiar? ¿En qué creer?. Estas y otras preguntas similares, nos la hemos hecho todos en un momento de nuestra vida. ¿Es tu caso en el día de hoy?.
Porque hay días en los que parece que nos hemos levantado con el pie equivocado. Necesitas llegar a una cita y todo se complica, quieres ver a alguien y te es imposible o simplemente tienes un bajón emocional, y peor aún, miras a tu alrededor y parece que todos se han puesto de acuerdo para complicarte el día, todo se ve complicado y parece que nada puede ir bien.
“Siempre podemos elegir ver las cosas de forma distinta. Nos podemos enfocar en todo lo que está mal en nuestra vida o en lo que está bien.” – Marianne Williamson-
Cuando estés en uno de estos días toma en cuenta lo siguiente:
– La vida no es fácil – Olvídate de esperar que la vida sea perfecta. Nunca lo será y eso es bueno, porque te da la oportunidad de evolucionar. Cuando todo va mal es porque solo te estás enfocando en tus fracasos. Quizás es hora de evaluar las expectativas que tienes.
– El éxito no llega de la noche a la mañana – Todos queremos ser exitosos y reconocidos en lo que amamos, pero no siempre estamos dispuestos a trabajar todo lo necesario. Se necesita paciencia y esfuerzo para llegar a cualquier meta, no dejes que la frustración te gane. Fija pequeñas metas y ve por ellas poco a poco.
– Aprende la lección – ¿Por qué sientes que todo va mal? ¿Qué te está generando este sentimiento? ¿Qué puedes aprender de él?. No te quejes de todas las cosas terribles que te pasan. Mejor enfréntate a lo que tienes como si fuera un reto. Aprende a ver lo divertido y a romper tus límites.
– Aprecia lo bueno – No te dejes vencer por la tristeza o el desánimo. Será difícil sonreír cuando sientes que todo va mal pero, ¿de qué otra forma mejorarás tu visión de las cosas? “Los fuertes no nacen de la victoria. Los contratiempos desarrollan tus fortalezas. Cuando atraviesas momentos difíciles y decides no rendirte obtienes fortaleza.” –Arnold Schwarzenegger-
– Ya no te preocupes – No te preocupes por todo lo que pase a tu alrededor. Si todo va mal hoy, enfócate en las cosas que puedes mejorar. Todo lo demás debes dejarlo fluir. Aunque no lo creas, las cosas poco a poco toman su lugar en tu vida.
– Llora si lo necesitas – Cuando todo va mal es imposible no sentir ganas de llorar. ¡Hazlo! No temas llorar, no es un síntoma de debilidad. Es necesario dejar salir los sentimientos y permitir que fluyan para que otros ocupen su lugar. Llora ahora y luego, continúa el camino.
– Recuerda que ninguna vida es perfecta – ¿Cuánto tiempo pasas comparando tu vida con la de los demás? A primera vista puede parecer que tienes una vida complicada, llena de defectos y nada perfecta. La buena noticia es que no eres el único. Piensa en dónde estás y a dónde quieres llegar. Lo que haga el resto del mundo no debe ser tu principal preocupación.
Estar bien no significa no tener problemas. Estar bien es saber que tienes la capacidad para poder manejarlos. Imagina todas las cosas maravillosas que podrías estar pensando si no tuvieras tu mente ocupada en todos tus problemas. Fíjate en todo esto que tienes ahora mismo y no en lo que perdiste.
Ahora debes recordar algunas cosas cuando estés pasando por estas dudas:
1. Esto también pasará – Cada vez que llueve deja de hacerlo. Cada vez que te dañas te curas. Después de la oscuridad siempre hay luz. Nada dura para siempre. Si las cosas van bien ahora disfrútalas, no durarán siempre. Si las cosas están mal no te preocupes porque no durarán para siempre tampoco.
2. El dolor es parte del crecimiento – A veces la vida nos cierra las puertas porque es el momento de seguir adelante. Y eso está bien porque a menudo no nos movemos si las circunstancias no nos obligan a ello. Recuerda que hay dos tipos de dolor: el dolor que duele y el dolor que te cambia. Cuando fluyes con la vida en lugar de resistirte a ella, ambos tipos de dolor te ayudarán a crecer.
3. Preocuparse y quejarse no cambia nada – Los que más se quejan son los que menos logran. Siempre es mejor intentar hacer algo y fallar que no hacer nada y triunfar. No dejes que las sombras del pasado oscurezcan las puertas de tu futuro. Hay alguien muy grande esperándote ahí fuera. Deja de quejarte de tus problemas y empieza a ser agradecida por todos los problemas que no tienes.
4. Cada pequeña lucha es un paso hacia delante – como dice una canción “un pasito más,uno y otro más, que si se puede”. Y si así lo quieres lo conseguirás, a pesar del fracaso y el rechazo. Y cada paso hacia delante te hará sentir mejor que cualquier otra cosa que puedas imaginar. Te darás cuenta que la lucha no se encuentra en el camino, es el propio camino, y merece la pena.
5. Tus cicatrices son recordatorios de tu fuerza – No te avergüences de las cicatrices que la vida te ha dejado. Una cicatriz es un tatuaje de triunfo, significa que el dolor se ha ido y la herida ha cerrado. Significa que superaste el dolor, aprendiste la lección y te hiciste más fuerte.
6. Lo que está destinado a ser, será – No puedes forzar a que las cosas sucedan. En algún momento tendrás que dejarlas ir y permitir que lo que está destinado a ser, sea. Al final, amar tu vida es confiar en tu intuición, tomar riesgos, perder y encontrar la felicidad, acariciar recuerdos, y aprender de la experiencia. Es un viaje largo y tienes que dejar de preocuparte.
7. La negatividad de los demás no es tu problema – No permitas que la amargura de otro cambie quién eres. Es más, no se te ocurra cambiar sólo para impresionar a alguien que dice que no eres lo suficientemente bueno. Si cambias que sea porque tú lo decides y quieres convertirte en alguien mejor y tener un futuro más brillante.
8. Lo mejor que puedes hacer es seguir adelante – No tengas miedo de volver a amar y soñar de nuevo aquello que deseas con toda tu alma y todo tu corazón y que sabes te puede hacer feliz. No dejes que la vida endurezca tu corazón. Las mejores lecciones se aprenden en los peores momentos y de los mayores errores.
Sí, la vida es muchos momentos es dura, y podrás sentir que te es más fácil darte por vencido, pero aunque las cosas en algunos momentos puedan ir a peor, tú tienes la fuerza y el coraje para reírte, para levantarte, para luchar cada día, para demostrar a todos que tienes mucho potenciar a ti, hasta que llegue lo mejor.
«Apégate a hacer lo correcto»
Cuando vamos a la Palabra de Dios, vemos claramente dos cosas, por un lado a Dios que tiene en Su Mano todos las indicaciones que el hombre y la mujer necesitan para su día a día.
Por otro lado nos vemos a cada uno de nosotros, que al no conocer a ese Dios, desconocemos cuáles son sus indicaciones y entonces fabricamos las nuestras según nuestras necesidades del momento.
Cuando comenzamos a conocer a ese Dios, comenzamos a conocer también sus indicaciones, hasta que llega el momento en que decidimos si nos convienen o las rechazamos.
Hay indicaciones en la Palabra de Dios para todas las circunstancias de nuestra vida, y también hay un consejo.
Ese consejo nos lleva a la muerte de Jesús en la cruz del calvario como sacrificio expiatorio por tus pecados y los míos. Porque la ley de Dios dice que la paga de nuestros pecados es la muerte, pero Dios no desea nuestra muerte y por eso murió Jesús en nuestro lugar.
Ese consejo lo tenemos detallado en estos versículos:
Juan 3:16-17 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él».
Pero también aunque seamos personas que creamos, a veces pasamos por esas preguntas que nos generan dudas espirituales.
Por eso te invito a pulsar aquí y ver lo que la Palabra de Dios tiene que decirnos.
