«La visión y misión como matrimonio»

Como matrimonio tenemos que descubrir e identificar cuáles son nuestros valores, la visión y la misión, para luego utilizarlos como guía en nuestro diario vivir.

Como venimos ambos de un estado de individualidad, es conveniente repasar con algunas claves, que es lo que entendemos por visión y misión, en las diferentes áreas en donde nos movemos y como se interrelacionan:
Clave 1: Visión para una empresa: Es lo que una compañía pretende conseguir en un futuro, es decir, las metas a las que se quiere enfrentar. La definición de la visión es una forma de encaminarse hacia unos objetivos claros.
Clave 2: Misión para una empresa: Es la actividad que lleva a cabo en el mercado, de la que podemos hablar en presente, es decir, cuál es su actividad principal.
Clave 3: Visión para un profesional: Al igual que una compañía tiene unos objetivos y metas que conseguir a largo plazo, tú como profesional tienes unos sueños y aspiraciones laborales, por eso también es importante tener una visión en este sentido.
Clave 4: Misión para un profesional: Es la forma en la que vas a ver realizados tus sueños laborales. Si tu visión es ser un profesional de los recursos humanos, por ejemplo, tu primera misión puede ser terminar tus estudios o especializarte en un sector. Cada misión es reemplazada con otra cuando se consiguen los objetivos propuestos.
Clave 5: Visión personal: No solo en el plano laboral tenemos sueños y aspiraciones. Incluso estas juegan un aspecto muy importante en nuestros objetivos más personales, por eso también debes tener claro cuáles son tus sueños en este sentido. ¿Quieres formar una familia? ¿Irte a vivir a una casa más grande?
Clave 6: Misión personal: Son, como en el caso de la misión profesional, los pasos que sigues para conseguir todas tus aspiraciones.
Clave 7: Combinación de esferas: Al analizar la visión y misión personal y profesional podemos hacerlo por separado, pero al final siempre se van a relacionar. En nuestra vida personal, adquiere mucha importancia nuestra estabilidad laboral, por ejemplo, por eso muchas veces la visión personal está muy relacionada con la profesional.
Clave 8: Equilibrio entre esferas: En el sentido del punto anterior, la realización de la misión y visión personal y profesional va a depender del equilibrio entre ambas, es decir, cuantos más objetivos laborales consigamos mejor va a ser nuestra visión personal y viceversa.
Clave 9: Adecuación de las misiones a las visiones: Se podría decir que la misión es la puesta en marcha de la visión o la forma de conseguir los objetivos propuestos, por lo tanto la primera nos sirve de guía para conseguir todos nuestros sueños.
Clave 10: Valores: Por último, no dejamos de lado este concepto. Los valores son aquellos códigos éticos que utilizamos tanto en nuestra vida profesional como en la personal, y que van a regir nuestro comportamiento. Están muy relacionados con la forma en la que conseguiremos nuestros objetivos, y por lo tanto con la misión y visión personal y profesional.

También en el matrimonio se recomienda tener una visión, un plan de vida compartido, porque ayuda a mejorar y crecer. ¿Tenéis tu pareja y tú una visión común sobre vuestro matrimonio?

Los matrimonios que comparten sus planes, sueños y metas tienen una relación mucho más sana, cercana y feliz. El hecho de tener una visión, un plan de vida juntos tiene mucho valor porque os acerca y os hace más fuertes a lo largo del tiempo. Si no lo tenéis, os comparto tres preguntas para que las consideréis:
¿Quiénes somos y a dónde queremos llevar nuestra relación? Es una pregunta sobre vosotros como pareja, no como individuos. ¿Qué identidad tenemos como matrimonio y qué dirección queremos tomar? Responder a esa pregunta os ayudará a navegar y concretar el camino y las metas que queréis conseguir juntos. Como referencia es bueno mirar a los años pasados y evaluar lo que habéis hecho y conseguido, o las cosas que os gustaría conseguir en el futuro como pareja.
¿Qué queremos cambiar o mejorar en nuestro matrimonio? Una vez habéis definido como han ido los años pasados y en qué dirección queréis que vaya vuestra relación toca preguntaros ¿nos gusta ésa dirección, es lo que realmente esperamos de nosotros? Pensad en vuestras rutinas, en los hábitos que os ayudarían a conseguir la relación a la que aspiráis. A lo mejor debéis corregir algunos vicios o hábitos insanos que no os permiten vivir una relación más feliz. Hablad y pensad en concreto qué acciones y cambios necesitáis para mejorar.
¿Qué experiencias queremos vivir a lo largo de éste año? Hablad sobre las actividades y cosas que queréis hacer juntos y que os permitan acercaros, intimar y crear buenos recuerdos para vuestra relación. Podrían ser viajes largos o pequeñas escapaditas, hobbies compartidos, aprender algo nuevo juntos, empezar algún rito o hábito, o crear nuevas tradiciones familiares.

Y un pequeño consejo para el final: apuntad todo en un calendario o libro de notas, a la antigua usanza, con papel y boli… Estudios recientes confirman que si algo está apuntado y visible, la probabilidad de que vayáis a cumplir con vuestra visión compartida aumenta un 80%… ¡Ánimo y que disfrutéis creando vuestra visión única de pareja!

Cuando nos unimos como matrimonio, es porque decidimos emprender una vida en común y debemos afrontar una misma visión y un mismo propósito. Podemos aplicar algunos conceptos como: coordinación, compañerismo, un fin común…, pero “Es imposible ser exitoso en nuestra relación si no tenemos concepto de equipo”.

Ambos debemos afrontar la vida en común con una misma visión y un mismo propósito, porque “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”.
Es importante aclarar que una pareja puede tener la misma visión (ambos desean alcanzar la misma meta) y diferente propósito (tienen diferentes motivaciones para perseguir esa meta).

No importa los fracasos del ayer, porque hoy tenemos la oportunidad de hacer los ajustes necesarios, para alcanzar victorias futuras. Y hacer esos ajustes implica, entonces, intencionalidad y planificación, pero ¿por dónde comenzar?: He aquí algunas bases que nos sirven de luz y dirección:
Comunicación – “Muchas veces hay fracasos porque no nos comunicamos efectivamente”, debemos esforzarse intencionalmente por lograr una comunicación clara y efectiva.
Amor – “Hay un punto en la relación en que tú decides amar a la otra persona”, parece obvio, pero hay que hacer la precisión que se refiere al “amor real”, más cerca del compromiso que de la pasión o sentimiento romántico.
Confianza – “¡Ay del solo!, que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante”, confianza no alude solo a las palabras; una persona debe poder confiar en el carácter de su cónyuge, aunque la persona amada podría fallar, pero eso no significa que tenga la intención de dañar.
Intimidad – “El éxito incluso de la relación sexual se basa en la intimidad emocional”, la intimidad no se limita única y exclusivamente al plano sexual o físico: hay que conocer a la pareja.
Definición de roles – “Si no definimos los roles, se va a volver un caos”, el rol de cada miembro de la pareja debe estar definido y que los roles no obedecen a las circunstancias, sino a un diseño, de esa forma cada uno sabe cuándo es momento de “quedarse en el banquillo” y aupar al otro miembro del equipo, y asume esta actitud sin temor ni resentimientos. “Se evita la lucha de poder”.

¿Tenemos una misión como matrimonio?

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, vemos al primer matrimonio formado por Adán y Eva, donde la visión para ese matrimonio proviene de Dios y la misión es lo que ellos deben llevar a cabo para cumplir esa visión de Dios. Para realizar bien esa misión, Dios les proveyó de valores.

La entrada del pecado por desobediencia de este primer matrimonio, alteró ese proyecto y por eso en el día de hoy, es muy difícil encontrar matrimonios que tengan esa misma visión, misión y valores en común.

En la Palabra de Dios encontramos el deseo de Dios, para restaurar a ese matrimonio si es tu caso. Por eso te invito a conocer más.

Que el Señor os bendiga como matrimonio.

Scroll al inicio