¿Buscas escapar?
El deseo o la necesidad de escapar, de huir, y evitar una situación determinada puede ser habitual cuando tenemos estas emociones como el temor, el miedo, la angustia o la tristeza, donde el dolor que produce dicha situación es inmenso, o también, tras un periodo de agotamiento en donde se tiene la sensación de estar al límite de fuerzas, o si eres una persona tímida quizá quieras huir de una sensación de ridículo o de vergüenza.
El deseo de escapar buscando la forma de sentirnos a salvo en otra parte es de humano, todas las personas más fuertes o menos fuertes, tenemos debilidades que causan malestar y llevados a los límites, nos crean el deseo de huir de ellos. Pero aunque nos cueste admitirlo la huida nunca es la solución.
Hay una canción que habla de esto, es de Maldita Nerea – La Respuesta No Es la Huida https://youtu.be/xEhN56EFVgM
¿Buscas escapar?
Yo he pasado por esa experiencia varias veces cuando trabajaba por mi cuenta y pasé por un periodo de salud físico y anímico muy delicado.
Salía de casa con la agenda llena, pero en el fondo era tal mi desánimo, que lo único que deseaba era escapar de esos compromisos porque no me veía con capacidad en ese momento. Entonces cogía el coche y me ponía en carretera con dirección a un lugar lejano, con la radio, con el viento en la cara, mirando a lo lejos, pasaban las horas y tenía una sensación de libertad que no había tenido en mucho tiempo. Al final cuando llegaba a ese lugar habiendo pasado varias horas, ya estaba mejor para buscar allí nuevos clientes o poner en marcha nuevos proyectos.
Para mí era algo que más que quererlo, era una necesidad en esos momentos concretos, era mi válvula de escape, bien aprovechada, y eso me ayudaba para retomar de nuevo donde lo había dejado y seguir adelante.
¿Buscas escapar?
En mí se juntaban varias cosas, que me impulsaban a escapar, pero vamos a ver alguna de las cosas que hace que escapemos como regla general:
– De la gente: A veces si tienes una interrelación con las personas muy intensa necesitas descansar o bien simplemente pasar tiempo a solas contigo mismo antes de seguir interactuando con los demás.
– De los deberes y obligaciones: Tener una vida con una enorme lista de cosas que hacer, es un problema porque afecta a tu autocontrol porque este es un recurso finito, no puedes tensar por siempre tus recursos, en realidad necesitas algo de tiempo para relajarte.
– Pensamientos negativos: Tener una mentalidad oscura, nublada por las preocupaciones, irritaciones y autocompasión, es demasiado pesado y necesitas alejar todo eso aunque sea por unas horas.
¿Buscas escapar?
En la Palabra de Dios, encontramos también este tipo de pregunta que le hace Jesús a sus discípulos y podemos ver como contestan ellos en Juan 6:67-68: “Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?, le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.”, porque ellos buscaban esas palabras de vida eterna.
Quizá tú como cristiano que te llamas, aún estés pensando en escapar, para buscar otro camino, pero el único camino que Dios quiere que sigas es este:
1. Sigue la justicia–lo que es otra palabra para integridad.
2. Sigue la piedad--reverencia a Dios y aborrece el pecado. ¡Que esto siempre sea cierto de nosotros! No mantengas floja tu relación con Dios. Mantén muy estrecha tu relación con Cristo.
3. Sigue la fe–una negativa deliberada a andar por vista y te verás tentado rápidamente. No sigas ese camino. Confía en Dios . . . apóyate en Él . . . descansa en Él. Permítele que Él libre tus batallas por ti. Permite que Él limpie tu mente de las cosas que te perturban y te distraen de su llamado.
4. Sigue el amor–“busca el mayor bien de otros”. Expresa tu afecto a tiempo y fuera de tiempo; cuando te sienta con ganas y cuando no sientas ganas, en todo momento y lugar. La perseverancia en el amor debe caracterizar tu vida.
5. Sigue la paciencia–que es otra palabra para mansedumbre. Que te reconozcan como un hombre de Dios y humilde, dando a otros el crédito que se merecen y siempre alejando de ti mismo ese crédito.
Ahora hay algo más que la Palabra de Dios tiene para nosotros, ¿nos vemos dentro?
