¿Necesitas orientación?
El concepto de orientación está vinculado al verbo orientar. Esta acción hace referencia a situar una cosa en una cierta posición, a comunicar a una persona aquello que no sabe y que pretende conocer, o a guiar a una persona en ciertos aspectos de su vida que pueden ser nuevos o en los que no cuenta con una experiencia previa o relativa soltura.
Así, orientar implica guiar, acompañar y ubicar a las personas, no sólo desde un aspecto físico y geográfico, también desde una perspectiva profesional o personal, para saber enfrentarse a determinados periodos de la vida.
Orientadores, que son las personas encargadas de orientar, los dos más importantes son:
– El orientador educativo – es quizá uno de los orientadores más importantes con los que nos encontraremos en nuestra vida.
– El orientador laboral – se centra en ayudar a aquellas personas cuya situación actual es de desempleo, ya sea debido a que acaban de terminar sus estudios o debido a que han perdido su último trabajo.
¿Quieres conocer un poco más a cada uno de estos orientadores?
El orientador educativo es una figura incluida en el equipo docente de todos los institutos de Educación Secundaria y centros de Formación Profesional y que también incorporan algunos colegios de Primaria. Su trabajo es multidisciplinar ya que combina el asesoramiento a alumnos sobre salidas laborales/opciones de estudio con la acción preventiva del fracaso escolar o la detección de necesidades educativas especiales.
Las funciones de un orientador educativo pueden resumirse en tres grandes apartados:
– Orientación sociológica: integración social del alumnado en su entorno más próximo (centro educativo, familia y grupo de iguales) y en la sociedad.
– Orientación psicológica: para detectar posibles problemas mentales, de conducta, de violencia en la familia…
– Orientación pedagógica: relacionada con la parte más académica aunque en ella entrarían en juego factores externos como, por ejemplo, la relación con la administración para las prácticas en empresas (en el caso de ciclos formativos).
Y entre las funciones de un orientador educativo están:
– Prevenir el fracaso y abandono escolar.
– Identificar necesidades educativas especiales.
– Realizar adaptaciones curriculares.
– Orientación laboral.
– Ofrecer asesoramiento psicopedagógico.
– Formación complementaria.
– Plan de adaptación a la diversidad.
– Mejorar la convivencia del centro.
Un orientador profesional es un experto que ayuda a las personas desde jóvenes estudiantes en cómo invertir en su futuro profesional hasta ayudar a adultos a darle un giro completo a su vida laboral, a tomar buenas decisiones para elegir una carrera, formación o empleo. Para que el periodo de orientación sea exitoso y con buenos resultados, se toma en consideración las habilidades, gustos y requisitos del que busca orientación.
Y entre las funciones de un orientador profesional están:
– Te ayuda a esclarecer a qué te quieres dedicar realmente y a estudiar si posees las aptitudes que se requieren para trabajar en ello.
– Podrás conocer mejor tus habilidades, debilidades y potencial laboral.
– Aprenderás a elaborar un plan de búsqueda de empleo ordenada y conocerás la situación del mercado laboral actual. Esto incluye las habilidades que están en mayor demanda de acuerdo a tu profesión.
– Te guiará durante las etapas de transición durante tu formación, empleo y hasta jubilación, si así lo deseas.
No podemos olvidarnos que orientar significa guiar y por tanto, en cuestión a desplazamientos también es algo a tener en cuenta; y es que cuando nos perdemos, siempre podemos contar con alguien para que nos oriente y nos diga cómo llegar a nuestro destino.
¿Necesitas orientación?
Las personas también tenemos otros aspectos en donde necesitamos orientación, y la Palabra de Dios lo conoce muy bien, por eso encontramos en ella a Aquel que se presenta como el Consejero, y he aquí algunos versículos:
Salmos 16:7 «Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia».
Proverbios 16:9 “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos”.
La mejor enseñanza, la mejor orientación, la mejor guía, es cuando escuchamos de Él, la invitación: “Sígueme tú” ¿Vienes a seguirle ahora?
