¿Nos vamos de tapas?

«Pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida». Así de genérica es la definición que la RAE nos ofrece cuando buscamos la palabra ‘tapa’. Y es que bajo este término cabe prácticamente de todo siempre, eso sí, que se trate de cocina en ‘formato mini’.

Las tapas siempre han sido un pequeño bocado tradicional y casero que se acompañan con vino o cerveza. Sin embargo, cada vez está más de moda llevar la cultura de la tapa hasta la alta cocina. Una tendencia que no solo está atrayendo a más adeptos, sino que también hace que proliferen nuevos bares y restaurantes especializados.

La alta cocina ha convertido el mundo de la tapa en pequeñas dosis de arte y sofisticación. Los cocineros consiguen ofrecer a sus comensales una amplia variedad de experiencias y sabores en un solo bocado. No en vano, han trascendido fronteras y cocineros de todo el mundo se han animado a incluirlas entre sus principales creaciones.

A lo largo de nuestra geografía hay grandes restaurantes que se han lanzado a crear este tipo de tapa de alto nivel gastronómico. Los presupuestos son para todos los gustos, por lo que en este caso las propuestas de más calidad no tienen por qué ser sinónimo de un coste elevado.

Cuando nos visites por primera vez y si hablas con un español, en algún momento de tu estancia escucharás a alguien decir “nos vamos de tapas” pues bien, ir de tapas significa hacer un recorrido por los bares de la ciudad tomando una bebida acompañada de una pequeña porción de comida (tapa).

Madrid, Barcelona, Granada, León, San Sebastián o Valladolid son algunas de las ciudades que debe conocer un amante de la tapa y que ahora vamos a repasar de forma muy veloz:
– Madrid: La Latina – uno de los barrios más castizos de la capital, destacando su parte histórica del llamado Madrid de los Austrias. Pero también, sin duda, es una de las zonas donde más bares hay para tomar una buena tapa. Por su cercanía al Rastro, se ha convertido en un lugar obligado para las tapas del domingo, aunque cada tarde-noche La Latina cobra vida con cientos de madrileños y turistas.
– Madrid: Lavapiés – el barrio más intercultural y el punto de encuentro para tapear y salir entre cultura y música. Todos los otoños celebran el certamen Tapapiés en el que todos los bares del barrio que quieran pueden participar. Se trata de un concurso de tapas en el que los amantes de la tapa pueden degustar una creada para la ocasión por cada establecimiento junto a un botellín.
– Barcelona: el Passeig de Sant Joan – desplazando a otras zonas típicas de tapeo como el Poble Sec o Sant Antoni.
– Zaragoza: el barrio del Tubo – Entre sus estrechas calles se agolpan las personas que quieren disfrutar de croquetas, anchoas, migas o champiñones. Todo entre las calles Estébanes y Libertad, tanto al mediodía como en la noche. Sin olvidar la zona de La Magdalena. Allí, cada jueves, puedes degustar de una serie de ofertas para probar todas las tapas que quieras.
– San Sebastián: en la parte más vieja de Donostia – Euskadi es conocido por su gastronomía y sus famosos pintxos. Pero si viajas a San Sebastiámn no puedes dejar de probar el Txangurro, siembre acompañado de una copa de txakolin.
– Santiago de Compostela: la ruta París-Dakar, si lo que te gusta es ir con amigos, esta es tu ruta. En la Rúa do Franco, en pleno centro de Santiago de Compostela, puedes concursar en la ruta París-Dakar, un viaje por todos los bares de la calle. Las reglas son las siguientes: bebe un ribeiro en cada bar, pero son pocos los que consiguen finalizar esta ruta de tapas y vino.
– Bilbao: su casco viejo – Pasea por las calles Somerda, Perro o la Plaza Nueva para comer… todo en pintxos.
– Granada: tapeo y despedidas de solteros. Es una de las ciudades reinas de las tapas gratis al pedir una consumición de bebida. De hecho, su fama es tan elevada que, en los últimos años, hay bares que han prohibido la entrada de despedidas de soltero, unas celebraciones que estaban empezando a saturar la ciudad y sus bares. Los bares más recomendados se encuentran en los alrededores de la Catedral, en las calles Navas, San Mateo, Elvira y las plazas Nueva o Campillo.
– Sevilla: las calles de su casco histórico
– Valencia: el barrio de Ruzafa – Las calles Burriana, Ciscar y Cádiz de Valencia se han puesto, sin duda, de moda en los últimos años. Son las mejores zonas para los amantes del tapeo.
– León: el barrio Húmedo – Es otra de las ciudades más escogidas para celebrar despedidas de soltero, cumpleaños o simplemente para hacer turismo gastronómico y es que, el barrio Húmedo, cercano a la Catedral, destaca por sus bares con tapas tradicionales casi siempre gratis al pedir la bebida.
– Salamanca: su Plaza Mayor y las calles aledañas – Es la ciudad de los estudiantes, de las fiestas y las tapas. Por ello, junto a su arquitectura monumental e historia es la ciudad perfecta para el tapeo. Los pinchos de Salamanca son casi siempre gratis al pedir una bebida. Recomendamos los bares de la plaza Mayor, de la calle Prior, Consuelo, Concejo o la plaza del Peso.
– Logroño: la Calle Laurel – En esta calle hay más de medio centenar de bares y tabernas para tapear junto a un buen vino Rioja.
– Valladolid: la zona centro – Pasea por las calles cercanas a la Catedral, entre las plazas de Portugalete, Universidad, San Martín y Martí y Monsó para probar las tapas. En Valladolid, cada mes de noviembre, se celebra el Concurso Nacional de Tapas donde cocineros con Estrella Michelin eligen la mejor tapa de España.

Y ahora que estamos sentados con nuestra bebida y esa tapa que nos han ofrecido gratuitamente, es el momento de hacer memoria y recordar el origen de la tapa:

Sobre el origen de las tapas hay varias versiones, una de ellas se remonta al siglo XV cuando a los mesoneros se les obligaba a servir algo de comida acompañando al vino para equilibrar los efectos del alcohol, otros dicen que fue en el siglo XIII cuando el rey Alfonso X el Sabio para recuperarse de una enfermedad y por recomendación de sus médicos, debía tomar vino acompañado por pequeñas porciones de comida.

Parece ser que en el pasado lo que se ofrecía era un poco de jamón serrano como tapa, sin embargo a lo largo de los años las tapas han evolucionado hasta la actualidad, y como habrás podido verificar si ya has realizado alguna de las rutas de las tapas, hay todo un mundo gastronómico alrededor de las tapas de las que se ocupan la taberna más sencilla hasta los grandes chefs.

¿Nos vamos de tapas?

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, no encontramos el concepto de “ir de tapas”, pero sí encontramos esos momentos en donde alrededor de una bebida y un poco de comida se tienen conversaciones muy interesantes.

Uno de esos momentos lo vemos cuando Abraham recibe la visita de tres personas, que son recibidas con bebida y algo de comida, y como estas personas anuncian a Abraham lo que Dios va a realizar con unas ciudades en concreto.

Esto lo podemos ver en Génesis 18 que comienza así: “Después le apareció Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él; y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postró en tierra…”

La Palabra de Dios, nos muestra nuestra condición de personas pecadoras y como pago de ese pecado tenemos la muerte, pero una y otra y otra vez, ya sea de forma directa o alrededor de una bebida y una comida, somos avisados por Dios y somos invitados a escucharle porque Él desea librarnos de esa condición y darnos perdón de pecados y librarnos del poder de la muerte.

Al igual que ocurrió con aquellas ciudades en la conversación con Abraham, que fueron destruidas por su maldad, así pasará con cada uno de nosotros, si no aceptamos la invitación de Dios.

Estar alrededor de una bebida y de una comida hablando de estas cosas, puede ser de gran bendición o todo lo contrario, la decisión es tuya.
Ahora si quieres conocer más, veamos uno de estos momentos en la vida de Jesús.

Scroll al inicio