¿Vives una vida insatisfecha?
Para algunas personas da exactamente igual que tengan pareja o no, que les vaya bien o mal en el trabajo o que su entorno sea o no el adecuado, cuando existen situaciones difíciles de asimilar, nos afecta y no siempre es posible levantarnos cada mañana con plenitud, alegría y ganas de afrontar el día.
Entonces piensan que ¡Deben de cambiar algo, pero no saben qué es!.
Una persona con este perfil, debe evitar a toda costa:
1. La conversación autodestructiva, bien proceda de nosotros mismos “no puedo…”, “no sé cómo plantear…”, “no valgo para…”, o venga de otra persona “no vales…”, “no sabes…”
2. No esperar nada de nadie, nos convierte en alguien sombrío, y nos impide disfrutar de “una conversación interesante, un buen vino en pareja, un rato agradable paseando en solitario, un libro, un viaje con nuestros amigos, etc”.
3. La comparación negativa, por mucho que destaquemos en algo, siempre va a haber alguien mejor, por eso es más gratificante mostrar aprecio por lo que tenemos que sentirnos molestos por aquello de lo que no disponemos.
4. Vivir en el pasado, no, el pasado no es ni mejor ni peor, simplemente es diferente. Tal y como indica Ni, debemos aprender del pasado, pero nunca quedarnos atrapados en su recuerdo.
5. La culpa siempre es del otro, siempre vamos a encontrarnos con personas difíciles, con las que no casemos o nos llevemos mal. Un error muy común es culpabilizar a esta gente de todos nuestros males.
6. El victimismo, es cierto que hay algunos hechos que son tan traumáticos que será imposible no cargar con ellos durante nuestra vida, pero también debemos darnos cuenta de que existen infinitas historias de superación personal.
7. La lucha por perdonarse a uno mismo, todos cometemos errores y a veces no es sencillo asimilarlos. Es cierto que con el paso del tiempo es más fácil ver nuestros actos con cierta perspectiva, pero debemos asumir los fallos y aprender de ellos, no convertirlos en una barrera que nos impida avanzar.
Cuando piensas que tu vida es insatisfecha, no solo basta con evitar ciertas cosas, a veces hay circunstancias que te piden a gritos un cambio, como por ejemplo:
1. Te sientes vacío.
2. Las cosas han dejado de ilusionarte.
3. Vives la mayoría del tiempo en piloto automático.
4. Hace tiempo que no te sientes feliz.
5. Envidias la vida de otros.
6. Te sientes perdido, no sabes qué dirección tomar.
7. Empiezas a sentir ansiedad o tristeza y no tienes claro a que atribuirla.
8. Hay algún aspecto importante de tu vida que lleva tiempo sin ir bien
9. Lo que haces ha dejado de llenarte.
Recuerda que si tú no tomas la iniciativa para cambiar algo, nada cambiará. El destino no está escrito, se va moldeando en base a nuestras acciones. Hay un mundo de posibilidades ahí fuera, aprovéchalo y no te conformes con lo que no te haga feliz.
¿Vives una vida insatisfecha?
En la Palabra de Dios podemos conocer a personas que vivían una vida que en apariencia no destacaba del resto de personas a su alrededor, pero su interior estaba lleno de preguntas, de inquietudes de deseos, y eso le estaba diciendo a gritos que tenía que cambiar algo, pero no sabían que.
Hoy vamos a conocer a una de estas personas que tenían una vida normal, pero en su interior había una sed muy especial, que el Señor Jesús, al conocer nuestros pensamientos y nuestras intenciones de corazón, sale a nuestro encuentro como en el caso de esta persona.
Si tú te encuentras en el día de hoy con la misma sensación que vives una vida insatisfecha y que tienes que cambiar algo, pero no sabes qué. Entonces te invito a que escuches lo que es para ti en esta historia.
