“Cuando buscas garantía en tu vida”
Tener garantía es tener la seguridad de que una cosa va a suceder o se va a realizar, pero lo que es seguro, es que no existe esa garantía que buscamos cuando depende de nosotros.
Todos nosotros estamos continuamente buscando la garantía. La queremos conseguir en el trabajo, en la pareja, con la familia, con el dinero… y es de lógica, ya que nuestro fin último es sobrevivir. El problema de esto es que algunas veces llegamos a obsesionarnos con tener la garantía, lo que repercute muy negativamente en nuestra salud emocional.
Cuando tenemos esa obsesión entramos en un periodo de ansiedad generalizada al preocuparnos por los acontecimientos de la vida. Evidentemente, en nuestras vidas es necesario ser responsables con nuestros asuntos, pero hay que tener muy clara la diferencia entre ocupación y preocupación.
Ocuparse es tener una actitud activa y de búsqueda de soluciones, aunque hay cosas que se escapan de nuestro control y esto va a ser así siempre, y aceptar esto es signo de madurez psicológica y genera sosiego.
Preocuparse es ocuparse de antemano, es viajar con nuestra mente al futuro, para vivir en el peor escenario, aunque el futuro no existe, lo que hace que generemos ansiedad y bloqueo, y no tiene ninguna utilidad, es más bien al revés.
El mundo es inseguro por naturaleza, es una de sus características. Un día tienes algo y mañana lo puedes perder, y al revés. Tener clara la idea de que las certezas no son reales nos ayuda a tomar perspectiva sobre los problemas y nos sirve para afrontar mejor las situaciones y vivir tranquilos.
Vivir siendo conscientes que nada nos pertenece, nada es totalmente de nuestra propiedad, ni una pareja, ni un trabajo, ni nuestra propia salud y ni siquiera los hijos, de esa forma disfrutaremos lo máximo posible, por si el día de mañana no existe y no nos quedará otra alternativa que aceptarlo de la forma más alegre posible.
Pero a pesar de todo esto, buscamos garantía en nuestra vida, sobre todo en el amor, porque entendemos que el amor debe ser una garantía.
Es simple necesito alguien que esté dispuesto a quererme hoy; mañana, y los días que sigue después del mañana. Alguien que tenga la misma necesidad que yo ¡Necesidad de amar sin fecha de vencimiento!, poder intentarlo con miedo y a la misma vez, estar con la garantía de que puede funcionar, porque aceptamos estar juntos en las altas y las bajas.
El amor es una garantía porque: los que buscamos amor no solo buscamos ser saciados, buscamos intentar con la misma persona que ese amor se pueda repetir cada día, cada segundo y cada instante.
“Cuando buscas garantía en tu vida”
Cuando vamos a la Palabra de Dios, comenzamos a leerla y a meditar en ella, y escuchamos mensajes que nos ayudan a entender algún acontecimiento o pasaje; es entonces, cuando poco a poco vamos viendo como va apareciendo la Garantía de Dios.
La Garantía de Dios, está expresada y podemos verla a lo largo de toda Su Palabra, y esa garantía nos alcanza en todas nuestras áreas: física, emocional y espiritual. Nos alcanza en los acontecimientos presentes y futuros que sucederán. Nos alcanza en esta vida y la venidera.
Una muestra lo tenemos en Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
Nos dice que todos hemos sido llamados a conocer a Dios, y conociéndole llegar a amarle, y de esa forma experimentar la garantía de Dios cuando nos dice que: todas las cosas nos ayudan a bien.
Pero ven, acompáñame dentro porque tenemos que conocer más detalles y alcances de la Garantía de Dios, para con nosotros si de verdad le amamos a ÉL.
