Crisis de valores
Los valores como: libertad, paz, respeto, justicia, amor… son inherentes al ser humano, expresan su esencia y determinan la forma de actuar y de ser, pero ¿pueden entrar en crisis?
¿Cuántas veces te has sentido agobiado por el peso de tus problemas o las dificultades?, y te hayan hecho preguntar si el esfuerzo que estás haciendo para vivir de manera íntegra tendrá algún resultado. De pronto, los valores que te enseñaron desde niño entran en conflicto con lo que ves en el mundo, y te preguntas si valdrá la pena seguir manteniendo esos valores de honestidad, nobleza, responsabilidad…
Vemos alguna de esas situaciones que te llevan a una crisis de valores:
1. Tus valores pueden entrar en conflicto ante un cambio dramático en tus circunstancias
A lo largo de la vida, experimentarás situaciones que te sacuden; por ejemplo: una relación rota o una enfermedad, la pérdida de un empleo o la muerte de un ser querido… Ante los mismos es muy común que el dolor te haga entrar en conflicto con Dios, y aún contigo mismo.
2. Tus valores pueden tambalearse cuando eres defraudado por una persona que admiras
Es muy común que, al sentirse engañado por alguien que era significativo para ti, comiences a dudar del amor y la sinceridad de las personas. Es doloroso ser defraudado por alguien a quien admiras, pero no puedes permitir que eso determine la manera en que te relacionas con los demás.
3. Tus valores pueden sufrir un golpe cuando sientes que el mal triunfa sobre el bien
Estamos mentalizados a esperar que el bien siempre venza al mal, y, en términos generales es así. Sin embargo, hay ocasiones en las que verás ciertas victorias temporales del mal, pero aunque eso puede traer desánimo, necesitas recordar que es solo una situación pasajera.
La crisis de valores no es una ausencia de éstos sino una falta de orientación de cómo afrontar la realidad y el futuro y con qué valores hacerlo. Los valores no están en crisis, en todo caso está en crisis nuestra capacidad para cultivarlos y hacer que los que son esenciales ocupen el motor de nuestras vidas.
¿Cuál debe ser nuestra responsabilidad ante la crisis de valores? Parar, reflexionar, tomar decisiones y apostar activamente por valores esenciales, positivos, absolutos, si es necesario volver a definirlos para depurarlos de todo lo superfluo y afinarlos para afrontar el día a día.
En la Palabra de Dios, también vemos esta crisis de valores en muchas personas, y la tentación de volver atrás, de sentarse, de esperar sin hacer nada, y podemos sentirnos identificados.
