De victoria en victoria

Victoria (triunfo), como sinónimo de victoria o éxito en un desempeño o acción, es lo que logramos trabajando con todo nuestro empeño, esfuerzo y mejora continua para así alcanzar lo deseado.

Para alcanzar la victoria influye mucho la perspectiva y la mentalidad en la que miramos las metras en conjunto, por eso es necesario concienciarnos de la importancia de los pequeños logros. Todos esos pocos hacen un mucho, por lo que hay que darles la importancia que se merecen y no dejarse vencer por los pequeños fracasos que irán apareciendo.

Debes sentirte orgulloso y celebrar cada avance en tus logros, porque solo cuando te dejas vencer por los pequeños fracasos, disminuyes tu propia motivación, te desvías del camino inicial, pierdes esa fuerza emocional y la victoria se ve más lejos.

Que la vida de cualquier persona está llena de fracasos es un hecho indiscutible, estadístico. Solo los necios se creen que nunca han fracasado. Lea la biografía de cualquier gran hombre o mujer y verá que también está formada por fracasos.

Hay victorias que no se logran en el momento, tienen su tiempo y por medio algún fracaso, para saber lo que toda persona necesita para conseguir la victoria es el modo en que reaccionamos ante el fracaso y cómo podemos convertirlo en un escalón hacia la victoria. Aquí te dejo algunas ideas:

1. Llama al fracaso de otra manera: Al etiquetar un esfuerzo fallido como una oportunidad para aprender, lo estás poniendo bajo una luz positiva que te permite añadir credibilidad.

2. Usa el fracaso como un escalón: Con cada fracaso, identifica lo que sabes que hiciste mal y sé consciente de ello para no repetir tus mismos errores.

3. No fracases solo: Tener una persona de confianza puede ayudarte a determinar qué no hacer la siguiente vez.

4. No escondas tus fracasos: Al ser abierto sobre tus errores con tu círculo de confianza, te abres a aprender de los demás.

5. Redefine lo que quieres: Revisa tus motivadores emocionales. Recuerda que somos criaturas emocionales y que la lógica no nos motiva. Debes tener claro en lo que quieres y qué tanto lo quieres.

Además de definir lo que será tu victoria, deberás prepararte para poder alcanzarla. Sin preparación no hay éxito posible, solo un golpe de fortuna. Preparación continua, insisto. Puede que conozcamos personas que no se preparan y por ello viven sin un rumbo definido en la vida, simplemente se dejan llevar por los acontecimientos. Pero no debe ser tu caso ni el mío.

Acepta tu responsabilidad y actúa. No adoptes una postura pasiva sino proactiva para retomar tu camino de victoria en victoria.

Cuando vamos a la Palabra de Dios, podemos ver la historia de personas como tú y como yo, con sus proyectos, su preparación, sus fracasos y sus logros, y mientras unos claudican, los otros confían sus vida de victoria en victoria es la intercesión del Señor Jesucristo, Por eso pueden decir “ Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Corintios 15:57”.

Como cristianos podemos celebrar desde este momento las victorias que aún no han llegado en nuestras vidas, pero que de seguro llegarán. Aquí te dejo una de esas victorias en la vida del Señor Jesús tres días antes de que sucediera.

Scroll al inicio