El final, ¿o solo el comienzo?

Quiero que escuches esto de un bailarín

“Durante medio año, hemos viajado miles de kilómetros por docenas de ciudades, realizando cientos de presentaciones para cientos de miles de personas en todo el mundo. Ahora todo ha terminado.

Aunque esta es mi quinta gira, no fue más fácil que en años anteriores. He experimentado las mismas presiones para asegurar un espectáculo perfecto, el mismo cansancio de largos días (y noches) de viaje, y la misma alegría y alivio que nos invade cuando completamos nuestro último show de la temporada. Hemos completado nuestra misión y regresado triunfantes.

Nuestro último obstáculo es el examen semestral de danza, después del cual seremos libres en unas vacaciones de dos semanas. Finalmente un descanso después de un cronograma muy apretado e interminables clases de danza, fatiga física y presión mental. ¿O… no?

La verdad es que los bailarines nunca tienen un descanso verdadero. Aun unos pocos días sin entrenamiento nos pueden alejar de nuestro estado óptimo. Por eso, aunque seamos libres por dos semanas, se supone que debemos mantener nuestro entrenamiento de danza todos los días y tratar de no aumentar demasiado de peso. Por supuesto, tratar de hacer esto durante las vacaciones es otro tipo de reto. Por eso, una vez que se terminan las vacaciones, me toma un tiempo volver al estado óptimo de danza.

Es más, nuestro próximo calendario de verano ya está repleto. Nuestros coreógrafos y compositores ya están creando nuevas danzas y partituras para la temporada del año que viene; tan pronto regresemos de las vacaciones a principios de junio, nos meteremos de lleno en los ensayos. Muchos también estaremos preparando nuestra participación en la tan esperada Competencia Internacional de Danza Clásica en…. Esto implica elegir temas para bailar, armar la coreografía de nuestras propias rutinas de danza, encontrar la música y mucha práctica.

La próxima ronda de ocupaciones ya está esperando—y pensar que acabamos de terminar la gira. Antes de darnos cuenta, estaremos una vez más en la carretera.

La vida del bailarín es agotadora, pero por eso también es muy gratificante. Después de todo, sin amargura, no habría dulzura. Después de meses de duro trabajo, es gratificante ser capaz por fin de relajarse y descansar. El descanso nos permite reflexionar sobre el camino que hemos recorrido y preparar el camino a seguir. Citando el final de El reino prohibido: “Cuando un cuento termina, otro comienza”.

¿Qué te ha parecido?, ¿te has sentido identificado con este bailarín?. Quizá tu no seas bailarín, pero como estudiante que has estado muy involucrado en sacar tus logros en este curso, ha llegado el momento de tomar un descanso, pero debes ser consciente que no te puedes dejar llevar por el “hoy no, mañana – de José Mota”, debes comenzar rápido a prepararte para la próxima etapa hacia el siguiente nivel académico o hacia el mundo laboral.

Como estudiante que eres seguramente hayas trabajado incansablemente durante todo el año, para saborear los éxitos obtenidos en las diferentes áreas de contenidos, evaluaciones y actividades extraescolares que has tenido, y por eso acoges con beneplácito y con los brazos abiertos la llegada del verano para un merecido descanso. Y con razón.

¿Significa esto que el aprendizaje debe detenerse durante los meses de verano? Para nada. El aprendizaje no se detiene y puede ocurrir en cualquier momento y lugar. De hecho, hay muchas maneras de seguir adquiriendo nuevos conocimientos más allá del aula, por ejemplo: mantenerse activos disfrutando de la naturaleza, visitando museos y bibliotecas, leyendo, participando en voluntariados, apuntarse a clase online… aprender algo nuevo no porque tengas que hacerlo, sino porque queréis hacerlo.

Es una tentación permitirte pasar incontables horas en los dispositivos móviles jugando los últimos videojuegos o viendo videos musicales en YouTube. Seguro que a tus padres les preocupa que su hijo como un buen joven provechoso durante el curso, estén pasando demasiado tiempo delante de una pantalla. Mejor no le preguntes, porque seguro que te dirá que está de acuerdo con este pensamiento. Pero es tu responsabilidad tratar de canalizar parte de este tiempo hacia búsquedas más significativas, activas y productivas.

A lo mejor has llegado al final de tu vida estudiantil y el siguiente paso es entrar en el mundo laboral, quizá quieras tomarte un tiempo sabático de más o menos duración, pero ¿Cuánto tiempo será?, y sobre todo recuerda que cuando vuelvas de esas vacaciones tendrás que enfrentarte con la realidad.

Enfrentarse por primera vez al mercado laboral en un momento con casi un 40% de paro juvenil en España puede resultar un reto. La incertidumbre del contexto actual no garantiza que una determinada carrera o especialización permita a los jóvenes encontrar trabajo. “Ya no tenemos garantía de los caminos que antes aseguraban el éxito profesional, lo que antes se llamaba ‘hacer carrera’ con un sendero claro y definido ha desaparecido. Nuestro paisaje profesional se ha desestabilizado de tal forma que requiere de mucha flexibilidad para adaptarnos a sus tumbos y caprichos”, expone Jordi Muñoz, coach y director de El despertador.

Hasta hace unos años una buena formación universitaria podía garantizarnos un acceso viable y tangible al mercado laboral, no sólo por adquirir unos conocimientos sino también un cierto estatus. Todo esto ha pasado a la historia. Ante la incertidumbre económico-social cada vez más las empresas seleccionan por competencias, buscan perfiles flexibles y moldeables, y la ruta profesional no es lineal, hay que saber manejarse con sus espirales

En ocasiones, el miedo al vacío al terminar los estudios universitarios puede paralizar a algunos jóvenes. Seguramente que hasta la universidad, más o menos, has ido tomando decisiones sobre tu futuro, pero dentro de un cierto confort y seguridad. Ahora, ¿Cómo vas a afrontar el vacío que puedes sentir, el abismo si no te preparas para ese momento?.

Preguntarte sobre qué quieres y que tienes para ofrecer, ser conscientes de tu potencial (presente y latente), de tus metas y reflexionar recreando algunos escenarios te pueden ayudar a que ese momento no te abrume y puedas vivir ese cambio con más pistas y recursos. Si me permites te doy resumidas estas recomendaciones.

Lo primero que hay que hacer es tener claros nuestros objetivos, y determinar en qué nos gustaría trabajar.

En esta primera fase hay que:

Conocerse a uno mismo: No sólo hay que tener claros los conocimientos profesionales, sino también las competencias personales. Es muy importante en este sentido que analices los rasgos de tu personalidad que pueden resultar valiosos en tu nueva etapa laboral.

Identificar cuál sería tu trabajo ideal: Analizando las características del mismo.

Elegir dónde te gustaría trabajar: ¿Qué sector te apasiona? ¿Para cuál no trabajarías? ¿En una pequeña o gran empresa?

Una vez identificado todo esto, hay que actuar y comenzar a prepararse para trabajar:

Currículum: Serio y con foto profesional, hay que adaptar el CV a la oferta, identificar los idiomas diferenciando entre nivel hablado, escrito y leído, evitar las tipografías ilegibles y los colores excesivos. En cuanto a la extensión, no debe superar una cara y hay que enviarlo en formato PDF, siempre teniendo mucho cuidado con no cometer faltas ortográficas.

Carta de presentación: Muestra tu “objetivo profesional”, personalízala siempre y relaciona tus estudios con los objetivos profesionales que busca la empresa.

Búsqueda activa de empleo: Inscríbete en las webs de las empresas que te interesen, apúntate a las bolsas de empleo de la universidad, crea un perfil profesional de Linkedin, inscríbete en ETT´s y regístrate en los portales de empleo más importantes (Infoempleo, Jobandtalent, Infojobs, Primerempleo, etc).

Nos encontramos en un entorno muy competitivo donde el trabajo puede tardar en llegar, de ahí que mientras se espera es importante mantenerse activo:

– Mejora tu formación – Gana experiencia – Perfecciona tus competencias profesionales – Haz voluntariado – Estudia bien tu sector

¡Mucha suerte en esta nueva etapa que acabas de comenzar!

Pero qué alegría cuando te llaman de tu primer trabajo, aún recuerdo mi primer día de trabajo, fue especial, un experiencia que nunca olvidaré.

¿Estás nervioso porque te han llamado y comienzas a trabajar en una empresa y quieres empezar con buen pie? ¿Acabas de cambiar de trabajo y, en breve, inicias una nueva etapa laboral? No te preocupes porque todo el mundo ha experimentado esta sensación alguna vez. Y es que encontrar el trabajo perfecto no es tarea fácil y, por tanto, no es extraño que quieras estar a la altura.

1 – Puntualidad – Para el primer día de trabajo la puntualidad es imprescindible. Los expertos en RRHH aseguran que llegar a la hora marcada significa llegar tarde. Con lo cual, lo mejor es llegar con tiempo para evitar los posibles imprevistos y 5 minutos antes entrar en la empresa, mostrando así tu interés.

2 – Buena presencia – Además de la puntualidad, cuidar tu aspecto también es relevante para afrontar con éxito tu primer día de trabajo. Presta atención a tu vestimenta para que sea adecuada con la filosofía de tu empresa. Igualmente, no descuides tu higiene personal: recuerda que trabajas con más personas y es fundamental respetar la convivencia.

3 – Actitud receptiva – El primer día de trabajo suele ser una jornada muy ajetreada. Normalmente te recibirá el jefe de tu empresa o algún responsable y te hará una pequeña introducción de en la que te presentará al resto de compañeros y te explicará los objetivos a seguir, así como las tareas que debes realizar. Todo ello supone mucha información y, por eso, es fundamental que tu actitud sea receptiva y prestes mucha atención a todo lo que te expliquen.

4 – Comparte momentos con el equipo – Si quieres afrontar tu primer día de trabajo con éxito, te recomiendo que no te aísles del resto de la plantilla. Aprovecha los momentos de descanso para compartir y entablar conversaciones en un tono más informal con el resto del equipo y mostrarte tal y como eres.

5 – Termina tus tareas – Respeta el horario de la entrada y la salida. Durante el primer día de trabajo asegúrate de que has acabado todas las tareas que tenías marcadas antes de marcharte y espera a que algún miembro del equipo se vaya también para no ser el primero en hacerlo. Igualmente, antes de irte, avisa a tus superiores y pregúntales si necesitan tu ayuda, ya que este aspecto reflejará tu interés por lo que haces.

Con todo, seguir estos consejos te ayudará a afrontar con éxito el primer día en tu nuevo trabajo. Además, recuerda que todo el mundo siempre ha vivido una primera vez y que las mismas sensaciones que tú experimentas y los nervios que te atormentan también los han sufrido. Por ello, naturalidad y sentido común a la hora de tomar decisiones. ¡Todo va ir sobre ruedas!

El final, ¿o solo el comienzo?

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos dos momentos en donde el final da lugar a un nuevo comienzo, el primer día es cuando decidimos que hacer con lo que sabemos de Dios, si lo aceptamos o no lo aceptamos, y el segundo día es cuando morimos, entonces no podremos decidir, sino que directamente se verá reflejado ese nuevo comienzo en la decisión que anteriormente tomamos.

La primera elección la tenemos en estos versículos de Juan 3:16-18:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”

Quizá no le des importancia o quieras retrasar tu decisión, pero la Palabra de Dios nos enseña que cuando la muerte aparece, ese tiempo de decidir terminó y da paso a un nuevo comienzo, y ese nuevo comienzo nos llevará a estar en la presencia de Dios por toda la eternidad si creímos, o por el contrario a estar separados de Él por toda la eternidad si omitimos la decisión o dijimos que no.

¿Qué vas a hacer ahora?, ¿Después de tu muerte, deseas tener ese nuevo comienzo siendo salvo y perdonado o por el contrario siendo condenado?. Pues ven y conoce más.

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