Si no hay cambios…

de última hora, parece que durante dos semanas estaremos confinados por causa del virus que no deja de visitarnos en estos meses, lo que me hace pensar…

Que yo podría estar contagiando en este momento a las personas que están a mi alrededor, pero no de este virus, sino de otro tipo de contagio.

Nuestro ejemplo en la forma de ser, en la forma de actuar, en la forma de vivir, es el vehículo más rápido de transmisión de un tipo de contagio.

Si nuestro ejemplo es bueno, el contagio será bueno

Si nuestro ejemplo es malo, el contagio será malo

Todos los hijos tienen la necesidad de aprender diariamente y buscan ejemplos o modelos a seguir e imitar, aunque muchas veces no se paren a analizar o quizá no tienen suficiente discernimiento en ese momento para ver si ese ejemplo o ese modelo serán buenos o malos en sus vidas.

Los que somos padres, también tenemos las mismas necesidades de aprender que los hijos, y hemos pasado, y seguiremos pasando por esa experiencia de los hijos, buscando ejemplos a seguir.

Pero …

También como padres, tenemos una gran responsabilidad de ser ejemplo a nuestros hijos y a las siguientes generaciones, y eso debe ser motivo de gran preocupación, porque conocemos de nuestros fallos y errores, conocemos de nuestros malos ejemplos que están ahí, y el peligro de que nuestros hijos tomen de ellos y los imiten.

Todavía estamos a tiempo, aún no es tarde para que nuestro ejemplo y contagio sean buenos

El taller familiar nos puede ayudar, y es donde te invito a que estés presente en una de las clases pulsado en el enlace.

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