Te prometo que…
Así con esta frase, nos comprometemos por completo a las palabras que vienen a continuación. ¿Cuántas frases como esta has pronunciado a lo largo de tu vida?
Pero ¿Qué es una promesa?: En el diccionario aparece “Acción de prometer”, “Ofrecimiento solemne que hace una persona de cumplir con rectitud y fidelidad a un determinado deber, empleando para ello una fórmula fija.”.
En algunos casos es posible asociar una promesa a un juramento. El compromiso adquirido por quien promete es un compromiso de palabra, donde la persona empeña su honor o dignidad.
Fíjate por un momento en las relaciones fuertes que tienes en tu vida con otras personas, por ejemplo: tu pareja, o tu amigo, si lo piensas está fundamentada en la confianza que fue el punto de partida.
Las promesas generan esa confianza en la otra persona, por ese motivo cuando una promesa no se cumple nos sentimos decepcionados, esperábamos algo, porque teníamos esa confianza en lo que nos habían prometido y nos sentimos traicionados y con un sentimiento horrible, porque nos muestra una realidad que no queremos ver, de que esa fuerte relación se ha terminado.
Con el fin de mantener nuestras relaciones de la forma más sana posible lo que podemos hacer es tener en cuenta una serie de hechos que pueden no costarnos mucho trabajo en relación con las promesas:
En primer lugar es importante que sepamos que no todas las promesas están a nuestro alcance: tenemos que ser conscientes, aunque no lo queramos creer, hay promesas imposibles. Limita lo que prometes a lo que estés seguro de que puedes lograr y créete solo aquellas promesas que sabes que son posibles.
En segundo lugar es beneficioso que pensemos en la otra persona, a la que estamos haciendo la promesa: ¿Cómo crees que se sentiría si no lograras cumplirla? ¿Cómo te sentirías tú en su lugar?
Por último, trata de tener siempre presente que hacer una promesa lleva detrás millones de condicionantes y que no es una broma.
Hacer una promesa a alguien es un acto tan serio como seria pueda ser la relación que tengáis.
Por otro lado como hemos visto en la definición, la palabra prometer va asociada a otros aspectos de nuestra personalidad (voluntad, fidelidad, rectitud, deber), aspectos que como reconocemos pueden ser, y son muy maleables bajo ciertas circunstancias.
¡Cuán difícil es prometer, y cumplir lo prometido!, ¿Puede haber alguien que cada una de las promesas que haya pronunciado se hayan cumplido, sin fallar en ninguna de ellas?
¡SÍ!, ese hombre, vivió en la tierra, y desde la eternidad hasta la eternidad pronunció cientos y cientos de promesas, que podemos leer en Su Palabra, la Biblia.
Y nos enseñó a través de esas promesas la forma de conocerle para que podamos confiar en ÉL.
¿Quieres ver una muestra de esas promesas?, pues acompáñame.
