Devocional 10/03/2018

devocional

+ Lectura y Audio de la Biblia:
El texto bíblico de hoy: Salmos 114 al 123
Salmos capítulo 114
Salmos capítulo 115
Salmos capítulo 116
Salmos capítulo 117
Salmos capítulo 118
Salmos capítulo 119
Salmos capítulo 120
Salmos capítulo 121
Salmos capítulo 122
Salmos capítulo 123

Puede leer el texto pulsando aquí
+ Banco de cheques de la fe
El banco de cheques de la fe 2011 de C. H. Spurgeon
10 de Marzo

“Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.” Juan 12: 46.
Este mundo es oscuro como la medianoche; Jesús ha venido para que por fe, tengamos luz y no permanezcamos por más tiempo en la tenebrosidad que cubre a todo el resto de la humanidad.
Todo aquel es un término muy amplio: quiere decir ustedes y yo. Si confiamos en Jesús, no permaneceremos más en la oscura sombra de la muerte, sino que entraremos en la cálida luz de un día que no terminará nunca. ¿Por qué no salimos a la luz de inmediato?
Una nube se puede cernir algunas veces sobre nosotros, pero no permaneceremos en la oscuridad si creemos en Jesús. Él ha venido para proporcionarnos abundante luz del día.
¿Vendrá en vano? Si tenemos fe, contamos con el privilegio de la luz del sol: debemos gozarlo. Jesús ha venido para liberarnos de la noche de la depravación natural, de la ignorancia, de la duda, de la desesperación, del pecado y del terror; y todos los creyentes sabrán que Él no viene en vano, como tampoco lo hace el sol que sale y esparce indefectiblemente su calor y su luz.
Arroja con una sacudida tu depresión, amado hermano. No permanezcas en las tinieblas, sino habita en la luz. En Jesús está tu esperanza, tu gozo, tu cielo.
Míralo a Él, y únicamente a Él, y te gozarás como los pájaros se deleitan con la salida del sol, y como los ángeles se gozan delante del trono.
+ Programa de formación Bíblica
2- Teología Sistemática
En la Teología Sistemática en su segunda etapa de la lección 27 a la 52, tendremos el estudio de las doctrinas bíblicas de la salvacion: expíación, sustitución, redención, reconciliación, propiciación, justificación, elección, predestinación, regeneración, conversión, arrepentimiento, la adopción y la unión mística del creyente con Cristo. Incluye el estudio de las doctrinas acerca de la iglesia: sus miembros, propósito, comisión, culto, organización y ordenanzas. Incluye el estudio de las profecías de la Biblia: principalmente las no cumplidas todavía como el arrebatamiento de la iglesia, la Tribulación, la segunda venida de Jesucristo, el reino milenial, los juicios finales y el estado eterno.

28. Salvación De La Pena Del Pecado por Lewis Sperry Chafer

A. El significado de la salvación.
La revelación divina en cuanto a la salvación debería ser dominada por cada hijo de Dios:
1) puesto que la salvación personal depende de ello,
2) es el mensaje que Dios ha comisionado al creyente a proclamar al mundo, y
3) descubre la completa medida del amor de Dios.
De acuerdo a su amplio significado como se usa en la Escritura , la palabra «salvación» representa la obra total de Dios por medio de la cual Él rescata al hombre de la ruina eterna y la sentencia del pecado y le confiere las riquezas de su gracia, incluyendo la vida eterna ahora y en la gloria eterna en los cielos. «La salvación es de Jehová» (Jon. 2:9). Por lo tanto, en cada aspecto es una obra de Dios en favor del hombre, y no es en ningún sentido una obra del hombre a favor de Dios.

Jon 2:9 Yo, en cambio, te ofreceré sacrificios y cánticos de gratitud. Cumpliré las promesas que te hice. ¡La salvación viene del Señor!”
Ciertos detalles de esta empresa divina han variado de edad en edad. Estamos seguros de que, comenzando con Adán y continuando con Cristo, aquellos individuos quienes ponen su confianza en Dios han sido renacidos espiritualmente y hechos herederos de la gloria en los cielos. De igual manera, la nación de Israel renacerá espiritualmente de una vez en el tiempo de la venida del Señor.

Is. 66:8 ¿Quién ha oído cosa semejante? ¿Quién ha visto jamás cosa igual? ¿Puede una nación nacer en un solo día? ¿Se da a luz un pueblo en un momento? Sin embargo, Sión dio a luz sus hijos cuando apenas comenzaban sus dolores.
También se dice que las multitudes tanto de judíos como de gentiles que vivan en la tierra durante el reino venidero conocerán al Señor desde el más pequeño hasta el más grande.
Jer. 31:34 Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo, ni dirá nadie a su hermano: ¡Conoce al Señor!, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán afirma el Señor. Yo les perdonaré su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados.”
Sin embargo, la salvación ofrecida a los hombres en la edad presente no solamente está revelada más completamente en la Biblia en cuanto a sus detalles, sino que también excede grandemente cualquier otra obra salvadora de Dios en las maravillas que lleva a cabo, puesto que la salvación que se ofrece en la edad presente incluye cada una de las fases de la obra de gracia de Dios tal como el morar, el sellar y el bautismo del Espíritu.

B. La salvación como el remedio de Dios para el pecado.
Aun cuando se hacen ciertas distinciones en la doctrina bíblica del pecado, hay dos hechos universales que deben considerarse en primer lugar:

1. El pecado es siempre condenable, ya sea que lo cometa el salvaje o el civilizado, el no regenerado o el regenerado. Aunque puede haber diferentes grados de castigo para el pecador, todo pecado es invariablemente «pecaminoso» en sí mismo, porque constituye una ofensa contra la santidad de Dios.
Lc. 12:47-48 “El siervo que conoce la voluntad de su señor, y no se prepara para cumplirla, recibirá muchos golpes. (48) En cambio, el que no la conoce y hace algo que merezca castigo, recibirá pocos golpes. A todo el que se le ha dado mucho, se le exigirá mucho; y al que se le ha confiado mucho, se le pedirá aun más.

2. El único remedio para el pecado está en la sangre derramada del Hijo de Dios. Esto es tan cierto cuando se trata de los que por medio de sacrificios de animales anticiparon la muerte de Cristo en la cruz, como lo es de aquellos que por fe miran ahora retrospectivamente hacia el sacrificio del Cordero de Dios.
Si la pena del pecado puede ser remitida es porque hubo otro que en su carácter de sustituto satisfizo todas las demandas que la justicia divina tenía contra el pecador. En el antiguo orden, el pecador no era perdonado sino hasta que el sacerdote había presentado el sacrificio cruento para expiación, el cual anticipaba la muerte de Cristo en la cruz.
Lv. 4:20, 26, 31, 35 Se hará con este novillo lo mismo que se hace con el de la ofrenda expiatoria. Así el sacerdote hará expiación por ellos, y serán perdonados. Toda la grasa del animal la quemará en el altar, tal como se hace con el sacrificio de comunión. Así el sacerdote hará expiación por el pecado del gobernante, y su pecado le será perdonado. Luego le sacará al animal toda la grasa, tal y como se le saca la grasa al sacrificio de comunión, y el sacerdote la quemará toda en el altar, como aroma grato al Señor. Así el sacerdote hará expiación por él, y su pecado le será perdonado. Luego le sacará al animal toda la grasa, tal y como se le saca la grasa al cordero del sacrificio de comunión, y el sacerdote la quemará en el altar sobre la ofrenda presentada por fuego al Señor. Así el sacerdote hará expiación por esa persona, y el pecado que haya cometido le será perdonado.
Lv. 5:10, 13, 16, 18 Con la segunda ave hará un holocausto, como ya ha sido prescrito. Así el sacerdote hará expiación por el pecado cometido, y ese pecado le será perdonado. Así el sacerdote hará expiación por el pecado cometido en alguna de estas cosas, y ese pecado le será perdonado. El resto de la ofrenda será para el sacerdote, como sucede con la ofrenda de cereal.” Además, el culpable hará restitución por haber pecado contra lo consagrado, añadiendo la quinta parte, la cual entregará al sacerdote. Así el sacerdote hará expiación por él mediante el carnero del sacrificio por la culpa, y ese pecado le será perdonado.
Lv. 6:7 quien hará expiación ante el Señor por esa persona, y cualquier cosa por la que se haya hecho culpable le será perdonada.”
Lv. 19:22 y el sacerdote hará expiación ante el Señor por el pecado cometido. De este modo su pecado le será perdonado.
Nm. 15:25-26, 28 El sacerdote hará propiciación en favor de toda la comunidad israelita, y serán perdonados porque fue un pecado inadvertido y porque presentaron al Señor una ofrenda por fuego y un sacrificio expiatorio por el pecado inadvertido que cometieron. Toda la comunidad israelita será perdonada, junto con los extranjeros, porque todo el pueblo pecó inadvertidamente. El sacerdote hará propiciación ante el Señor en favor de la persona que inadvertidamente haya pecado. El sacerdote hará propiciación, y la persona que pecó será perdonada.
Y después que el sacrificio del Hijo de Dios se ha consumado, prevalece la misma verdad tocante a que su sangre derramada en el Calvario es la base del perdón para todo pecador. Este es el testimonio de la Palabra de Dios: «En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia» Col. 1:14
Ef. 1:7 En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia
La muerte vicaria de Cristo es infinitamente perfecta en su eficacia redentora, y, por lo tanto, el pecador que confía en Él es no solamente perdonado, sino también justificado para siempre.
Ro. 3:24 pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó.
Dios nunca ha tratado el pecado con lenidad. Al pecador no se le impone ninguna carga por el perdón; pero si es perdonado se debe tan sólo a que el castigo divino por el pecado cayó con todo su rigor sobre el Cordero de Dios.
1P. 2:24 Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.
1P. 3:18 Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios. Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a la vida.

C. El pecado antes de la cruz y después de la cruz.

1. Se dice que el método divino de tratar con el pecado antes de La cruz fue la expiación. Según su uso bíblico, la palabra «expiación» significa sencillamente «cubrir». «La sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados» (He. 10:4). La sangre del sacrificio indicaba de parte del que lo ofrecía su reconocimiento de la justa pena de muerte impuesta sobre el pecador; y de parte de Dios era una anticipación de la sangre eficaz que Cristo derramara en la cruz. Por el hecho de simbolizar la sangre derramada de Cristo, la sangre de la expiación servía para cubrir el pecado como en un pacto de promesa hasta el día cuando Cristo viniera a tratar en forma definitiva con el pecado del mundo.
Lv. 1:4 Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima, la cual le será aceptada en su lugar y le servirá de propiciación.
Hay en el Nuevo Testamento dos pasajes que arrojan luz sobre el significado de la palabra antiguo testamentaria expiación.
a) La palabra «remisión» tiene el significado de «pasar por alto», y es en relación con este significado que se declara que Cristo demostró en su muerte que Dios había sido justo en pasar por alto los pecados cometidos antes de la cruz y por los cuales la sangre de los sacrificios se había vertido. Dios había prometido enviar al Cordero que sería capaz de quitar el pecado del mundo, y en base de esta gran promesa había perdonado el pecado antes de la cruz.
Ro. 3:25 Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados;
Por consiguiente, por medio de la muerte de Cristo quedó plenamente demostrado que Dios ha sido justo en todo lo que Él ha prometido.
b) En Hechos se afirma que Dios «pasó por alto» los tiempos de esta ignorancia.
Hch. 17:30 Pues bien, Dios pasó por alto aquellos tiempos de tal ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan.

2. En Romanos se declara cuál ha sido el método divino de tratar con el pecado después de la cruz. Cristo ha muerto.
Ro. 3:26 pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús.
El valor de su sacrilegio no es ya un asunto de expectación que debe tomarse coma un pacto de promesa y simbolizarse par la sangre de las animales ofrecidos en el altar; la sangre de Cristo ha sida derramada, y ahora lo único que se demanda de toda persona, sin tomar en cuenta cual sea su grada de culpabilidad, es que crea en la que la gracia infinita ha consumado para salvación del pecador. El versículo que tenemos delante revela que los juicios que pesaban sobre cada pecador Cristo los llevó completamente en la cruz, a fin de que Dios pudiera permanecer justo, a sea inalterable en su santidad. Aparte de todo castigo, Él justificará al pecador que tan sólo crea en Jesús.
Como antes se ha dicho, la palabra expiación, la cual aparece sólo en el Antiguo Testamento, significa «pasar sobre», «pasar por alto» y «cubrir» el pecado; pera cuando Cristo trató con el pecado en la cruz, Él no solamente lo pasó por alto o lo cubrió. De su sacrificio infinitamente eficaz se ha dicho: «He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo»
Jn. 1:29 Al día siguiente Juan vio a Jesús que se acercaba a él, y dijo: “¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!
He. 10:4 ya que es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados.
1Jn. 3:5 Pero ustedes saben que Jesucristo se manifestó para quitar nuestros pecados. Y él no tiene pecado.
«Quien llevó el mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero» (1 P.2:24). Cristo no contemporizó con el pecado, ni lo trató parcialmente en la cruz. El gran problema existente entre Dios y el hombre fue allí solucionado en tal forma que aun la santidad de Dios quedó plenamente satisfecha, y la única pregunta que aun permanece en pie es si el hombre está satisfecho con lo que satisface a Dios. Aceptar la obra que Cristo realizó en el Calvario por nosotros es creer en Él para salvación del alma.

D. Los tres tiempos de la salvación.

1. El tiempo pasado de la salvación está revelado en ciertos pasajes los cuales, cuando hablan de la salvación, se refieren a ella siendo completamente en el pasado, o completada para el que ha creído.
1Co. 1:18 Me explico: El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios.
2Co. 2:15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;
Ef. 2:5, 8 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
Tan perfecta es esta obra divina que del salvado se dice que está salvado para siempre.
Jn. 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Jn. 10:28-29 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
Ro. 8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

2. El tiempo presente de la salvación, el cual será el tema del próximo capítulo, tiene que ver con la salvación presente del poder del pecado.
Ro. 6:14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
Ro. 8:2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
2Co. 3:18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
Ga. 2:19-20 Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Fil. 1:19 Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación,
Fil. 2:12-13 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
2Ts. 2:13 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,

3. El tiempo futuro de la salvación contempla que el creyente será aún salvo dentro de total conformidad con Cristo.
Ro. 8:29Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Ro. 13:11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
1P.1:5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
1Jn. 3:2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
El hecho de que algunos aspectos de la salvación están aún por ser cumplidos para el que cree no implica que hay terreno de duda en cuanto a su cumplimiento final; pues en ninguna parte se enseña que ningún rasgo de la salvación depende sobre la fidelidad del hombre. Dios es fiel y, habiendo comenzado una buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Fil. 1:6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

E. La salvación como la obra terminada de Cristo.
Cuando se contempla la obra de Dios para los hombres perdidos, es importante distinguir entre la obra acabada de Cristo por todos, la cual está completa en una perfección infinita, y la obra salvadora de Dios, la cual es aplicada para y en el individuo en el momento en que él cree en Cristo.
«Consumado es» es la última frase registrada de Cristo antes de su muerte.
Jn. 19:30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.
Es evidente que Él no se estaba refiriendo a su propia vida, su servicio o su sufrimiento; sino más bien a una obra especial la cual su Padre le había dado para hacer, la cual ni aun había comenzado hasta que Él estuvo en la cruz y que fue completada cuando murió.
Esto era definidamente una obra para todo el mundo.
1Jn. 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.
He. 2:9 Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.
Y proveyó redención.
1Ti. 2:6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
Reconciliación.
2Co. 5:19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
Y propiciación para cada hombre.
1Jn. 2:2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
El hecho de que Cristo haya muerto no salva a los hombres, pero provee una base suficiente sobre la cual Dios, en completa armonía con su santidad, es libre para salvar aún al peor de los pecadores. Estas son las buenas nuevas las cuales el cristiano está comisionado a proclamar a todo el mundo. La sangre del Unigénito y amado Hijo de Dios fue lo más precioso delante de sus ojos; sin embargo, fue el pago para el rescate del pecador. La ofensa del pecado había separado al pecador de Dios, pero Dios proveyó a su propio Cordero para quitar el pecado para siempre. Los santos juicios de Dios estaban contra el pecador a causa de su pecado; no obstante, Cristo fue la propiciación para el pecado de todo el mundo.
El hecho de que todo esto esté ya terminado constituye un mensaje el cual se pide al pecador que crea como el testimonio de Dios. Uno apenas puede creer que alguien que haya oído este mensaje no haya experimentado un sentido de alivio de que el problema del pecado ha sido solucionado de esta manera, y que haya respondido en un sentido de gratitud a Dios por esta bendición gratuita.

F. La salvación como obra salvadora de Dios.
La obra salvadora de Dios, la cual se cumple en el momento en que uno cree, incluye varias fases de la obra de Dios en la gracia: redención, reconciliación, propiciación, perdón, regeneración, imputación, justificación, santificación, perfección, glorificación. Por medio de ella somos hechos capaces de ser participes de la herencia de los santos.
Col. 1:12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
Hechos acepto en el Amado.
Ef. 1:6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo acepto en el Amado,
Hechos hijos de Dios.
Jn. 1:12 Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
Hechos ciudadanos de los cielos.
Fil. 3:20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
Hechos una nueva creación.
2Co. 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Hechos miembros de la familia de Dios
Ef. 2:19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,
Ef. 3:15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
Hechos justicia de Dios.
2Co. 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Hechos cercanos a Dios.
Ef. 2:13 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Y hechos completos en Cristo.
Col. 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.
El hijo de Dios ha sido liberado del poder de las tinieblas y trasladado al reino del amado Hijo de Dios, y ahora posee toda bendición espiritual.
Col. 1:13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
Ef. 1:3 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
Entre las maravillosas obras de Dios mencionadas recientemente, la culpa y la pena del pecado han sido quitadas; puesto que se dice del que es salvo que es perdonado de todas sus transgresiones y justificado para siempre. Dios no podría perdonar y justificar aparte de la cruz de Cristo, pero puesto que Cristo ha muerto, Dios es capaz de salvar hasta lo sumo a todos los que vienen a Él por medio de Cristo Jesús.

G. La salvación en relación al pecado del salvo.

1. El perdón de los pecados se cumple para el pecador cuando él cree en Cristo y es una parte de su salvación. Muchas cosas que constituyen la salvación son forjadas por Dios en el momento que uno cree; pero el perdón nunca se recibe por parte del no salvo aparte de la obra completa de la gracia salvadora sobre la base de creer en Cristo como Salvador.

2. En el trato divino con tos pecados del cristiano, es sólo la cuestión del pecado lo que se tiene en vista, y el pecado del cristiano es perdonado, no sobre la base del creer para salvación, sino sobre la base de la confesión del pecado.
1Jn. 1:9Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
El efecto del pecado del cristiano, entre otras cosas, es la pérdida de la comunión con el Padre y con el Hijo y el contristar al Espíritu que mora en el. El hijo de Dios que ha pecado será restaurado a la comunión, gozo, bendición y poder cuando confiese su pecado.
Mientras que el efecto del pecado sobre el creyente es la perdida de bendición, la cual puede ser renovada por medio de la confesión, el efecto del pecado del creyente sobre Dios es un asunto mucho más serio. Pero Si no fuera por el valor de la sangre de Cristo derramada y de la presente abogacía de Cristo en los cielos.
Ro. 8:34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
He. 9:24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;
1Jn. 3:1-2 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
El pecado separaría a los cristianos de Dios para siempre. Sin embargo, se nos asegura que la sangre es eficaz y la causa del Abogado es justa.
1Jn. 2:1-2 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
El santo que peca no se pierde por su pecado, puesto que, aun cuando ha estado en el momento del pecado, el tiene un Abogado con el Padre. Esta verdad, la cual forma únicamente las bases en las cuales cualquier cristiano siempre ha sido mantenido salvo, lejos de animar a los cristianos a que pequen, Se presenta en la Escritura con el fin de que el cristiano «no peque» 0 «no permanezca en pecado»
1Jn. 2:1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
La gratitud al Salvador abogado por nosotros en los cielos debe encauzarnos a dudar seriamente antes de rendirnos a la tentación.

H. La salvación está condicionada solamente por la fe.
En unos 115 pasajes del Nuevo Testamento se declara que la salvación del pecador depende sólo de creer, y en aproximadamente 35 pasajes se dice que depende de la fe, lo cual es un sinónimo de creer. Creyendo, un individuo ejerce el deseo de confiar en Cristo. Es un acto del hombre en su totalidad, no solamente de su intelecto o su emoción. Mientras que el asentimiento intelectual no proviene de la fe real, y es meramente una motivación de las emociones, por lo tanto escasa en fe, el creer es un acto definido en el cual el individuo desea recibir a Cristo por la fe.
En todas partes la Escritura armoniza con esta abrumadora verdad. Sólo Dios puede salvar un alma, y Dios sólo puede salvar a través del sacrificio de su Hijo. El hombre no puede sostener ninguna otra relación para la salvación que creer en el mensaje de Dios hasta el grado de volverse de sus propias obras para depender solamente en la obra de Dios a través de Cristo. Creer es lo opuesto a hacer cualquier cosa; es, en lugar de ello, confiar en otro. Por lo tanto, se viola la Escritura y toda la doctrina de la gracia se confunde cuando la salvación se hace depender de cualquier otra cosa que no sea creer. El mensaje divino no es «cree y ora», «cree y confiesa pecado», «cree y confiesa a Cristo», «cree y sé bautizado», «cree y arrepiéntete» o «cree y haz restitución». Estos seis puntos añadidos se mencionan en la Escritura , y allí tienen su total significado propuesto; pero si fueran tan esenciales para la salvación como creer, nunca hubieran sido omitidos de ningún pasaje donde se declara la manera para ser salvo.
Jn. 1:12 Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
Jn. 3:16, 36 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Jn. 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Jn. 6:29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
Jn. 20:31 Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
Hch.16:31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
Ro. 1:10 rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros.
Ro. 3:22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
Ro. 4:5, 24 más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.
Ro. 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
Ro. 10:4porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.
Ga. 3:22 Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.
La salvación es sólo a través de Cristo y, por lo tanto, los hombres son salvos cuando le reciben como su Salvador.

PREGUNTAS

1. ¿Por qué un hijo de Dios debe dominar la doctrina de la salvación?

2. ¿Qué se incluye en la salvación en su más amplia dimensión?

3. ¿Hasta qué grado la salvación es la misma en cada edad, y hasta qué grado es más completa en la edad presente?

4. ¿Qué dos hechos universales se muestran en la Escritura concerniente a la relación de la salvación del pecado?

5. ¿Cómo trataba Dios con el pecado en relación con la salvación en el Antiguo Testamento?

ó. ¿Cómo difiere el trato de Dios con el pecado después de la cruz del método del Antiguo Testamento?

7. ¿Qué se muestra en los pasajes que tratan con la salvación en el pasado?

8. ¿Cómo se revela la salvación como una obra presente de Dios?

9. ¿Qué se contempla cuando la salvación se ve como futura?

10. Distinguir entre la obra terminada de Cristo y la obra salvadora de Dios aplicada al individuo cuando este cree.

11. ¿Por qué es verdad que el hecho de que Cristo haya muerto no salva a todos los hombres?

12. ¿Qué debe de esperarse como una respuesta de parte del creyente cuando es salvo?

13. Nombrar algunas de las fases importantes de la obra de gracia de Dios en salvar a los hombres que están incluidas en palabras doctrinales importantes.

14. ¿Cuáles son algunos de los aspectos de la obra de Dios cumplida cuando un individuo es salvo?

15. ¿Cómo se relaciona la salvación con el perdón de los pecados?

1ó. En el trato con los pecados del cristiano, qué está incluido en su perdón?

17. Si un cristiano no confiesa su pecado,¿qué es lo que pierde?

18. ¿Por qué la doctrina de que Cristo es nuestro abogado en el cielo puede llevar al cristiano a vivir una vida de pecado?

19. Exponga la base escritural que demuestra que la salvación es sólo por la fe.

20. ¿Por qué el convencimiento intelectual no es evidencia suficiente de una fe real?

21. ¿Por qué la respuesta emocional es insuficiente para la salvación?

22. ¿Por qué la fe es un acto del hombre en su integridad, intelecto, sentimientos y voluntad?

23. ¿Por qué es un error adjuntar ciertas obras al acto de creer?

24. Explicar el hecho de que las obras son un resultado de creer en la salvación y no una condición para obtener la salvación.

25. Explicar lo que el hombre debe hacer para ser salvo.

+ Meditación semanal

Esta semana la meditación es para chicas jóvenes”.
Los Frutos de una Mujer Virtuosa Parte IV


+ Música cristiana:
Esta semana podrás escuchar la música de Cristal Lewys
A Dios sea la Gloria La belleza de la Cruz Pueblo preparado Sublime Gracia
Mi Redentor Vive Cristo Yo Creo En Ti Cuan Grande Es Él La roca firme
Cuando Allá Se Pase Lista
Serenata Espiritual [Feat Roony Huffman]
Pulsa aquí para escucharla en otra página

+ El libro de la semana:
Esta semana puedes dispone de un libro cristiano de:
Andrew Murray – Acerquémonos al Señor
Puede descarga el libro pulsando en la imagen
Acerquémonos al Señor
+ La película de la semana:
Durante esta semana tendremos:
Un amor para siempre (2015) Peliculas Completas en español HD720P

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