Has llegado hasta aquí.
Y quizá hayas descubierto
más cosas de las que imaginabas.
Has aprendido que puedes acercarte a Jesús.
Que puedes contarle
lo que llevas dentro.
Has descubierto que no tienes
que esconder tus dudas
ni tus miedos.
Y quizá también hayas descubierto
que cuando te alejas,
puedes volver.
Pero el camino no termina aquí.
Jesús todavía tiene
mucho que enseñarte.
Hasta ahora has ido descubriendo
quién es Él
y cómo se acerca a ti.
Ahora comienza algo diferente.
Porque llega un momento
en el que ya no basta
con saber quién camina a tu lado.
Empiezas a preguntarte:
¿Cómo quiero caminar yo?
No tienes que responder todavía.
Solo tienes que seguir caminando.
Hay un nuevo camino delante de ti.
Y Jesús ya está allí.
¿Quieres descubrirlo?


