Llevamos un rato cerca.
Hemos hablado
de cosas sencillas.
De este día.
De lo que has disfrutado.
Y quizá hayas notado algo.
No necesitabas
que ocurriera nada.
Simplemente…
hemos compartido
este momento.
Y quizá…
cuando alguien camina
a tu lado
sin pedirte nada,
empiezas a preguntarte
quién es.
¿Quién eres?
Es una buena pregunta.
Podemos dejarla aquí
por un momento.


