A veces…
el cansancio no desaparece
porque intentamos ignorarlo.



Desaparece
cuando dejamos de caminar solos.


Cuando encontramos un lugar
donde podemos respirar.



Donde podemos soltar
aunque sea un poco.



Hace mucho tiempo…
yo también descubrí
que el descanso
no siempre llega
cuando paramos.



A veces llega
cuando alguien se queda.




¿Quieres que me quede aquí contigo
un momento más?



Estoy aquí.

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