La Palabra que transforma

 deuteronomio3246

y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley.

Deuteronomio 32:46

¿Por qué atender el mensaje de Dios? (Deuteronomio 32:46-47)

I. PORQUE ES EL ÚNICO MENSAJE QUE CAMBIA EL CORAZÓN.

“Y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy…”

La primera razón por la cual el hombre debe atender el mensaje de Dios es porque es el único que puede cambiar el corazón del hombre. En nuestra época el hombre trata de ayudar a su semejante a través de grupos de apoyo, la psicología o psiquiatría; pero ninguno de estos métodos es tan efectivo como el evangelio porque no son capaces de cambiar la fuente donde se generan todos nuestros sentimientos que se transforman en acciones: el corazón. Por causa de nuestro pecado el corazón del ser humano es malo y esto hace que todas nuestras acciones sean malvadas las cuales recibirán de parte de Dios un castigo: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras”, (Jeremías 17:9-10). Nuestro mismo Señor Jesucristo confirmo que las acciones de los seres humanos dependerá si su corazón es bueno o malo: “El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas”, (Mateo 12:35). También dijo: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez”, (Marcos 7:21-22).

Por eso Moisés le dijo a Israel que aplicaran las palabras de la ley de Dios en sus corazones porque solo eso puede cambiar el mal corazón, el mismo profeta Ezequiel lo afirma: “Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”, (Ezequiel 36:25-27).

II. PORQUE ES UN MENSAJE PARA TODAS LAS GENERACIONES.

“… para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley…”

En segundo lugar este es un mensaje que debemos atender porque es para todas las generaciones. Moisés exhortaba a los israelitas a enseñarles estas leyes a sus hijos, y estos a sus futuras descendencias. Por eso, cuando Israel era convocado para estudiar la ley de Dios, se congregaba a todo el pueblo, hombres, mujeres, niños y extranjeros, porque era un mensaje para todos: “Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley”, (Deuteronomio 31:12).

Solo el mensaje del evangelio puede cambiar al ser humano y a sus futuras generaciones, por eso debemos atesorar este mensaje en nuestros corazones y compartirlo con nuestros descendientes con el fin de que todos alcancen la salvación de sus almas, así como se ve en la familia de Timoteo: “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”, (2 Timoteo 1:5). Que esta fe maravillosa alcance a nuestros familiares, hijo, nietos, bisnietos, tataranietos y futuras generaciones.

III. PORQUE EN ÉL SE ENCUENTRA LA VIDA ETERNA.

“Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella”.

Finalmente, debemos atender el mensaje del Evangelio, porque en él encontramos la vida eterna. El secreto para una vida exitosa y nuestra salvación mismo está en la palabra de Dios, por eso Moisés exhorto a los israelitas a obedecer la palabra del Señor y vivir de acuerdo a ella. También Jesús declaro lo importante de escudriñar las Sagradas Escrituras, ya que estas son las que nos muestran su persona la cual puede salvar nuestra vida del pecado: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”, (Juan 5:39).

CONCLUSIÓN.

Debemos atender el mensaje de Dios porque:

1. Cambia nuestro corazón malo.
2. Es un mensaje para toda persona y futuras generaciones.
3. Nos ofrece el mensaje de salvación a través de nuestro Señor Jesús.


El poder transformador de la Palabra en la vida diaria — Pastor José Mendoza

Anterior Siguiente