No necesitas traer una historia preparada.
Puedes hablar de algo que te preocupa,
de algo que te alegra,
de algo que llevas tiempo pensando…
O simplemente decir:
«No sé por dónde empezar.»
También podemos empezar ahí.
No voy a pedirte que encuentres
la respuesta correcta.
Podemos descubrirla mientras caminamos.
Estoy aquí.


