Vestidos de humildad

1pedro55

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque:
Dios resiste a los soberbios,
Y da gracia a los humildes.
1ª Pedro 5:5

1 Pedro 5:5-14 Revístanse de Humildad (Humildad: el Vestido de la Gracia)

Objetivo: Instruir al joven a recordar que debemos de revestirnos de humildad.

Versículo a memorizar: “Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes” 1 Pedro 5:5 (NVI)

Introducción:
En los versículo anteriores de 1 de Pedro 5, el apóstol instruyo a los ancianos, es decir; a los maduros espiritualmente que están en liderazgo de la Iglesia a que cuidaran bien de las “ovejas” de Dios que están bajo su cuidado, y les dijo como hacerlo:
No por fuerza. – Sino voluntariamente.
No por ganancia deshonesta. – Sino con ánimo pronto.
No como teniendo señorío de los que nos han encomendado. – Sino siendo ejemplos de la grey

En estos últimos versículos de esta carta de Pedro, ahora se dirige a los más nuevos espiritualmente, les llama jóvenes y les da una instrucción muy clara: que sean humildes, sin embargo es no es lo que el mundo dice, más bien grita “¡Hacía Arriba!, ¡Hacía Arriba!, la felicidad esta en hacer fortuna, conseguir fama y tener poder” y vemos que el Señor dice lo contrario; “El camino es hacía abajo, si quieres ser exaltado”. Hoy día este mensaje no es popular, cuando verse bien es más importante que ser santo y la humildad a Dios parece debilidad para el mundo, pero para Dios no lo es.

Desarrollo:
HUMILDAD EN SERVICIO A OTROS
1 Pedro 5:5 Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.

Sujetarse y someterse son sinónimos de ponerse voluntariamente bajo la autoridad de alguien, y Pedro aquí les dice a los más nuevos en Cristo que se sometan a las autoridades espirituales que Dios les ha puesto, pero además les dice que se “revistan de Humildad”.
Recordemos que Dios mismo nos ha vestido de la justicia de Cristo (Ga 3:27) pero ahora nos manda revestirnos de humildad. La palabra Revestir –enkomboomai- significa atarse una prenda de ropa. Por ejemplo, los esclavos acostumbraban a anudar un delantal blanco sobre su ropa para distinguirse de los hombres libres, ese delantal hoy día sigue sirviendo para hacer algunas labores como cocinar, hacer los quehaceres del hogar o servir en las mesas y permite que la ropa de abajo no se ensucie. La sugerencia es que los cristianos deben atar a su vestimenta de justicia dada por Dios una conducta la humildad de modo que se los pueda reconocer. Ponte el delantal de humildad y sirve a tus hermanos poniendo sillas, levantando la basura, viendo y cubriendo las necesidades de los otros.
HUMILDAD EN CONFIANZA A DIOS
1 Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

La ansiedad que es sinónimo de angustia o aflicción es la anticipación involuntaria de un daño o desgracia futuros, que se acompaña de un sentimiento desagradable (Wikipedia)
Muchas veces nos encontramos cargando cosas que nos producen angustia y no somos lo suficientemente humildes para descargarlas en Dios, pensamos que nuestras capacidades, dinero o esfuerzo las podrán resolver y eso es una actitud arrogante, debido a eso Pedro nos dice que echemos nuestra ansiedad sobre Dios. La palabra echando -ἐπιρίπτω- Echar sobre, descargar, confiar, nos da la idea de dársela a dios de un solo momento, no de poco a poco, por tanto nos anima a confiar en Dios y la rezón es porque Él tiene cuidado de Sus hijos, como dice este versículo. Si Dios tiene cuidado de ti, no hace sentido que tu tengas angustia o ansiedad, eso solo muestra una actitud no humilde, una actitud que no confía en Dios y que cree que lo puede resolver sin la ayuda de Dios.
HUMILDAD EN SABIDURIA
1 Pedro 5:8-9 8Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo

Lo primero que debemos entender es que satanás no es enemigo de Dios, como algunos dicen, Dios es soberano y está por encima de toda Su creación incluyendo a satanás; en todo caso como dice este versículo, el diablo es enemigo de los hombres, pero no de Dios, Dios no tiene enemigos, la Escritura nos muestra aún que satanás no puede hacer nada sin el permiso de Dios.

Pero como si es nuestro enemigo, Pedro nos exhorta a que seamos humildes en sabiduría y aplicarla lo que nos advierte, que debemos de ser sobrios (Entendidos) y velar (estar alerta) contra el enemigo, y lo compara con un león, sabemos que la mayor arma del león para atacar es pasar desapercibido ya que si su presa lo descubre puede ir a mayor velocidad que él y no la alcanzaría, así que la arma de defensa de la presa es estar consciente de que el león puede estar por allí y estar alerta para descubrirlo y huir; así mismo nos dice el Señor que al mismo tiempo nos da la fe para poder resistirle. Satanás se encuentra escondido en las películas, en la música, en algunas enseñanzas que nos dan en la escuela, aún en los programas de televisión para niños donde les va formando en ellos una forma de pensar que deshonra a Dios, debemos ser humildemente sabios para descubrirlo y no dejar que de devore.

Aplicación práctica:
Para poner en práctica la humildad: 1) Ponte el delantal del servicio y sirve a tus hermanos; 2) Descarga todas sus ansiedades a Dios y 3) Estar alerta de que el diablo quiere devorarte y que debe ser descubierto y resistido por medio de la fe.

En Su Palabra: “La Humildad de Cristo y la Nuestra”

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