«El poder de un abrazo»

La abrazo terapia es una terapia utilizada en la resolución de problemas de parejas. Al abrazar estamos más relajados, sentimos confianza y apoyo, así que es un excelente medio para limar asperezas.

Tenemos la mala costumbre de ignorar la importancia de los pequeños detalles y el valor que conlleva dedicar tiempo a nuestra pareja… Abrazar es una maravillosa forma de demostrar nuestro amor, es acariciar el alma de quien tenemos enfrente. Todo funcionaría mejor si abrazáramos o nos dejáramos abrazar más a menudo, por la plenitud que nos proporciona.

Puede que un abrazo no tenga la solución al problema que nos ocurre, que ni aleje o haga desaparecer lo que nos rodea, pero estamos diciendo que hay alguien que nos quiere y se preocupa por nosotros. Porque un abrazo sincero es amar en toda regla.

Abrazar es acariciar el alma de la otra persona y proporcionarle un refugio entre nuestros brazos. Un gesto pequeño pero repleto de sentimientos que cura y recompone a nivel emocional. Abrazar es hablar el lenguaje del corazón, es dar una caricia al alma.

Si hacemos memoria y echamos manos de nuestros recuerdos, seguro que encontraremos numerosas situaciones en que los abrazos fueron esos momentos repletos de felicidad capaces de emocionar hasta al corazón más duro porque tienen el poder de traspasar corazas, porque llevan el lenguaje secreto del afecto. Pero lo importante no es solo recibir abrazos, sino también darlos, y pedirlos si es necesario.

Veamos esta terapia como si fuese un prospecto de un medicamento (para que se utiliza, precauciones, forma de tomarlo, beneficios, efecto en el cuerpo y caducidad).

Para que se utiliza

Si estás solo y te sientes deprimido, tranquilo, tal vez tu cuerpo solo necesita un abrazo. Con la vida acelerada que se lleva hoy en día, por descuido o por otros motivos, muchas personas han dejado a un lado la práctica de abrazar.

Abrazar no solo es una terapia, es un acto de amor, felicidad y alegría. A través de investigaciones se ha descubierto que dar abrazos es tan importante como respirar. En un estudio publicado en el 2017 afirma que los niños deben recibir demostraciones de cariño a través del contacto físico en los primeros años de vida.

Cuando decides abrazar a alguien es, generalmente, porque sientes suficiente confianza con esa persona. Es darle paso hacia tu espacio personal sin que lo sientas como una invasión o algo molesto.

Precauciones

No hay que olvidar que estamos en una época muy delicada con esta técnica, por lo que para minimizar los riesgos en un abrazo están: mirar para lados opuestos, no toser, no hablar, contener la respiración al acercarse, al alejarse y durante el abrazo y hacerlo durar muy poco.

También hay que tener en cuenta que no todos somos propensos a dar y recibir abrazos, es más a algunas personas no les gusta, les incomoda esa actitud.

Forma de tomarlo

La dosis necesaria, en términos cuantitativos, cuatro abrazos diarios son necesarios para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para sentirse feliz y crecer como personas. Ahora veamos cinco tipos de abrazos más comunes:

1. Abrazos de “osito”. El que tiene mayor corpulencia envuelve al otro en una pura demostración de entrega, más bien fraternal que pasional.

2. Abrazos tocando las mejillas. El beso en la mejilla es la clave para después colocar los brazos sobre los hombros del otro y arrollarle amorosamente.

3. Abrazo oriental. Se busca el contacto espiritual con todo el cuerpo del otro. Se derrocha una inspiración profunda que trasmite paz y armonía.

4. Abrazo de costado. El brazo rodea la cintura del otro. Muy recomendado para relajarse mientras se pasea disfrutando del paisaje.

5. Corazón loco. Aquel abrazo que brota directamente del corazón, irradias energía positiva a la otra persona. En definitiva ofrece ternura y amor incondicional.

Beneficios

Resulta imposible enumerar todos los beneficios que reporta un abrazo, ya que habría que detenerse en cada situación específica, observando el contexto, el motivo, las personas implicadas y la historia de cada una, pero podemos mencionar algunos de los beneficios generales que aportan los abrazos sanos y positivos como:

* Aumenta la confianza y la autoestima

* Ayuda a superar el miedo y mejora tú ánimo.

* Mejora el sistema inmunitario y disminuye la presión arterial.

* Disminuye el estrés y la ansiedad y produce mayor nivel de relajación

* Da sensación de seguridad y protección.

* Transmite energía y fortaleza y relaja los músculos.

* Mejora de las relaciones interpersonales.

* Promueve la sensación de tranquilidad y combate la depresión.

* Redescubres el valor de lo esencial y prioritario de aquello que es secundario para ser feliz.

* Nos enseña otra manera de comunicarnos

* Mejora la salud de nuestro corazón y reduce el miedo a la muerte

* Aumentan los niveles de serotonina y, por lo tanto, la sensación de placer y felicidad.

Lo mejor es que lo comprobéis por vosotros mismos cuando seáis partícipes de la experiencia de un abrazo, pues no hay dos abrazos iguales por mucho que queramos. Por ello, ¡Abracemos, y dejémonos abrazar!

Efectos en el cuerpo

Con un abrazo que dure unos pocos segundos, tu cuerpo reaccionará químicamente para darte sensación de bienestar y mejorar tu estado de ánimo de forma casi inmediata. Cuando te sientes triste, definitivamente tu cuerpo necesita un abrazo.

Así, mientras más abrazos diarios recibamos, mejor nos sentiremos anímicamente.

La oxitócica es una hormona conocida como ‘la hormona del amor’, porque se activa con gestos de cariño como caricias, besos y abrazos. Esta hace que mejore nuestro estado de ánimo, pero también incide en el bienestar físico. Así, contribuye a que te enfermes menos y optimiza tu funcionamiento cardíaco.

Además, la oxitócica promueve la producción de serotonina y dopamina, así como también la disminución del cortisol. Esto se traduce en una reducción del estrés y hace que tengas una actitud positiva.

El profesor Sheldon Cohen, de la Universidad Carnegie Mellon, explicó que “ser abrazado por una persona de confianza puede actuar como un medio eficaz para transmitir apoyo. Aumentar la frecuencia de los abrazos podría ayudar a reducir los efectos nocivos del estrés”. Entonces, si necesitas una terapia anti estrés, abraza a alguien.

Por su parte, Kathleen Keating, en su libro Abrázame, señala que los abrazos, además de ayudar a sentirnos bien, favorecen el desarrollo de la inteligencia en los niños y a superar los miedos. Añade que también es un factor antienvejecimiento.

Caducidad

Los abrazos no tienen fecha de caducidad, es hermoso cerrar los ojos mirar en el cajón de los recuerdos y comprobar que guardas miles de abrazos, dados y recibidos, de personas queridas.

¡Cuánto silencio acompaña a un abrazo! y ¡cuánto se dice a través del mismo!.

Ahora me gustaría que pusieras en marcha esta terapia en tu matrimonio, cada día toma y usa la dosis diaria, que en tu caso será 12 abrazos, no todos tienen que ser iguales, por un periodo de 7 días para comenzar, y deberéis apuntar en una hoja los beneficios que vais teniendo de forma individual sin que el otro lo vea, al finalizar la semana comparar las hojas y sacar una conclusión. Este tratamiento si se repite a menudo, crea hábito y dependencia, pero son sanas.

“El poder de un abrazo”

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos los abrazos como algo normal, sobre todo en Dios, porque ¿Sabías que Dios se especializa en abrazos? Sí: la Biblia nos dice que Él nos cubre con sus plumas para que ahí encontremos protección y refugio (Salmos 91:4). Yo me imagino esas enormes “alas” llenas de plumas suaves, rodeándome con mucha delicadeza. ¿Acaso no es maravilloso pensar que Dios nos abraza, para hacernos sentir protegidos, acurrucados, consentidos?.

En el libro de Tehillim, conocido por nosotros como el libro de los Salmos, tenemos esta preciosa canción del abrazo protector de Dios, en forma poética:
https://www.youtube.com/watch?v=Knqb7cHKFNQ

En la parábola del hijo pródigo (Lucas 15:1-21) y en la parábola de la oveja perdida (Lucas 15:1-7) se describe como el padre corre a abrazar a su hijo, y como el pastor abraza a su oveja perdida, sin interrogarlo, sin cuestionarlo ni mucho menos reprenderlo, simplemente lo abraza. Se pueden imaginar lo que ese abrazo propició en el corazón del hijo, y lo que puede propiciar en tu corazón si te ves como esa oveja perdida, pues seguro sanará tus heridas

emocionales, te quitará la culpa y te hará libre, como ese padre hizo con el hijo para que pudiera disfrutar de su regreso a casa.

¿Cuándo fue la última vez que te dejaste abrazar por Dios? – Déjate abrazar por Él, y descubre esas propiedades, no desaproveches los beneficios de ser abrazado por Dios.

Me acompañas para ver más de cerca este abrazo de Dios.

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