¡ Socorro ! necesito ayuda
Todos en algún momento de nuestra vida, nos encontramos con un problema para el que necesitamos un poco de ayuda. Por desgracia, pedir ayuda puede parecer difícil. Quizá te sientas avergonzado o con miedo de que te rechacen. ¡No te preocupes! Cuando definas lo que necesitas, podrás expresar tu pedido de ayuda de manera cortés y organizada. Lo más probable es que alguien te dé con gusto la ayuda que necesitas.
Así lo primero es definir el tipo de ayuda necesitas, y estas pautas te pueden ayudar:
1 Haz una lista de lo que necesitas: En vez de decir solamente “Necesito ayuda», expresa claramente cada una de ellas. Y nunca hables ti en forma negativa cuando pidas ayuda. Más bien, ten autoconfianza. Así tendrás más probabilidades de recibir la ayuda que necesitas.
2 Califica el nivel de importancia de cada necesidad: Esto te ayudará a definir las necesidades más urgentes.
3 Escribe una lista de las personas que podrían ayudarte: Recuerda que es muy probable que haya muchas personas en tu vida que quieran ayudarte con mucho gusto. No le pidas a alguien que te ayude si evidentemente está ocupado o distraído.
4 Asigna a cada persona una necesidad específica: A esto se llama “delegar tareas”, escoge a qué persona le pedirás ayuda para hacer cada tarea. Y recuerda enmarcar el pedido de forma positiva. Si le pediste ayuda a alguien y no lo cumplió, no tengas temor de pedírselo a otra persona. A veces, es necesario pedírselo a varias personas para lograr la ayuda que se busca.
5 Reconoce que pedir ayuda es saludable e inteligente: Es importante recordar que pedir ayuda no es de débiles. De hecho, demuestra que tienes la fortaleza suficiente para expresar tus propias necesidades. Si no pides la ayuda que necesitas, no podrás estar en buenas condiciones para ayudar a otros. Pedir ayuda también es inteligente. Si no lo haces, tu situación podría empeorar en vez de mejorar. Gana credibilidad ayudando a los demás. Habrá más probabilidades de que te ayuden si te conocen por ayudar a los demás. Sé reconocido como alguien servicial.
Llegado el momento de aceptar la ayuda, muéstralo con humildad
1 Reconoce la ayuda recibida: Aunque te sientas avergonzado por haber necesitado ayuda, no finjas que nunca sucedió. Reconoce directamente que estás agradecido por lo que esa persona hizo por ti. Procura expresar tu agradecimiento al poco tiempo de recibir la ayuda.
2 Sé sincero. Cuando alguien nos ayuda, es normal sentirse un poco vulnerable. Tal vez a esa persona le agrade saber que te estaba ayudando de verdad. Mostrarle que tu necesidad era genuina es excelente para ser sincero.
3 Explícale cómo te ayudó. Sé específico cuando le agradezcas a alguien. Dile exactamente lo que hizo por ti.
Pedir ayuda no tiene nada de malo. Todos necesitamos ayuda en algún momento. Asegúrate de decir “gracias”
¡ Socorro ! necesito ayuda.
Ya sabes que siempre llevo estos temas a la Palabra de Dios, y no importa ahora si crees o no crees en Dios.
Pero seguro que en algún momento de tu vida, te sientes rodeado por circunstancias adversas: amargura, desánimo, rabia, violencia, tristeza, injusticias y temor, que cambian completamente el sentido que tenías planeado para tu vida, porque muchas veces las circunstancias adversas te llenan de dudas, y te puedes sentir impotente, sin saber cómo actuar
Y si crees en Dios, estas circunstancias pueden inducirte a pensar y sentir que has perdido la esperanza y olvidarte de que Dios te ama y está siempre a tu lado para ayudarte a llevar las cargas y resolver tus dificultades.
Es entonces cuando necesitas tener contigo una guía fiable, para que te muestre con toda claridad, cuál debe ser tu siguiente paso en medio de esas circunstancias.
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