¡Quiero vivir tranquilo!

Para algunas personas vivir tranquilo es: “no quiero discusiones”, “no quiero problemas”, “no quiero conflictos”, etc. Pero en la vida hay discusiones, hay problemas, hay conflictos y, aunque nos gusten más o menos, son necesarios hasta cierto punto.

Vivir tranquilo resulta difícil cuando nos encontramos en estados de agotamiento físico y mental, con angustia y depresión, estresados, frustrados, confusos e inseguros, como consecuencia a los ritmos acelerados de nuestras vidas, con poco tiempo para dedicarnos a las cosas realmente importantes y que nos pueden ayudar como por ejemplo:
Tomar descansos – aunque es algo ajeno a nuestro funcionamiento diario, tomar descansos nos permitirá autorregular nuestros ritmos y necesidades de una manera mucho más efectiva y, con ello, vivir mucho más tranquilos y relajados.
Ser positivo y rechazar la negatividad – teniendo una conducta calmada y reflexiva junto a unos pensamientos positivos
Discernir y priorizar – es imprescindible discernir qué acciones, pensamientos y emociones alimentan un estado de tranquilidad o, por el contrario, un estado de confusión, decaimiento, angustia y estrés.
Ser flexible – adaptándonos a los cambios que se vayan produciendo siempre que no vaya en contra de nuestra salud física, mental y espiritual.
Tener una dieta saludable – una alimentación poco nutritivas, ácidas, con tóxicos, etc, perturbarán nuestro equilibrio interior y nuestro organismo empezará a mostrar síntomas de insalubridad a través de enfermedades físicas, síndromes psicológicos y malestar general.
Practicar ejercicio regular y moderado – porque es beneficioso para quitar los nervios, estar tranquilo y relajarse para dormir.
Simplificar la vida – adoptando un estilo de vida más sencillo y simplificado, frente a malgastar tu tiempo y tu energía en con cosas superfluas. ¿De verdad necesitas tanto?
Vivir en el presente – llevando una vida más consciente, tranquila, verdadera y feliz.
Buscar ayuda profesional – porque a veces incluso haciendo esto, no encontramos esa vida tranquila que buscamos y por eso es necesario acudir a profesionales que nos ayuden.

¡Quiero vivir tranquilo!

Cuando acudimos a la Palabra de Dios, enseguida vemos que el deseo de Dios es darnos una vida tranquila, porque Dios es un Dios de orden, de paz, de descanso. Veamos algunos versículos de muestra:
Éxodo 33:14 “Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.”
Salmo 4:8 “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”
Proverbios 1:33 “Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.”
1 Tesalonicenses 4:11 “y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado.”
1 Timoteo 2:1-3 “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador”

Hay muchos más versículos, pero ya estamos viendo que Dios se involucra, pone de su parte para que vivamos una vida de tranquilidad, pero también quiere que nosotros cooperemos con Él, que le escuchemos, que sigamos sus indicaciones en el día a día, y que por medio de la oración y la intercesión, este tipo de vida alcance a todos los niveles de la sociedad en donde estamos en el día de hoy.

Pero Dios con este ejercicio nuestro, también nos va a enseñar otras facetas de nosotros y nos mostrará otro nivel de compromiso con Él, para que veamos de qué manera estamos impactando en la sociedad y viendo esto, somos llamados a no tirar la toalla y continuar hasta el final.

Ahora, si de verdad quieres vivir tranquilo conforme a la Voluntad de Dios, si quieres conocer lo que Él puede hacer por medio de ti, te espero dentro:

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