¿Cuándo buscas a Dios?
El día tiene 24 horas y lo tenemos todo ocupado, a veces decimos que nos faltan horas para hacer todo aquello que quisiéramos hacer, y cuando nos piden hacer alguna cosa, y no es de nuestro agrado, enseguida decimos “No tengo tiempo”, y si queremos quedar mejor con aquella persona que nos hace esa petición, decimos “ojala el día tuviera más horas”, pero en el fondo y aunque tengamos el día totalmente ocupado, la realidad es que no deseamos hacer aquello que nos han pedido.
La cosa cambia cuando tenemos delante la persona amada y queremos pasar tiempo juntos cada día, pero por otro lado tenemos el día totalmente cubierto, ¿Qué hacemos?. La respuesta ya la sabemos, “Buscamos el tiempo, quitándonos de otras cosas que hemos estado haciendo.
Entonces la respuesta es “distribuimos el tiempo en prioridades”, porque entendemos que esas prioridades nos traen mayores beneficios en cualquiera de nuestras áreas.
Y ahora viene la pregunta que todos tememos:
¿Qué grado de prioridad es para ti, pasar tiempo cada día a solas con Dios con el propósito de buscarle y conocerle cada vez más?
Y entonces seguimos haciendo una serie de preguntas como:
¿Qué beneficio voy a obtener por estar un tiempo diario a solas con Dios?.
¿Cuánto tiempo?
¿A qué hora?
¿Qué tengo que hacer?, etc. etc
En la Biblia podemos ver a algunas personas que practicaban ese tiempo a solas con Dios y podemos tener respuestas a estas preguntas como por ejemplo:
Abraham (Génesis 19:27)
Moisés (Éxodo 34:4)
Job (Job 1:5)
Ana y Elcana (1 Samuel 1:19)
Jacob (Génesis 28:18)
David (Salmo 5:3; Salmo 57:7,8; Salmo 143:8; Isaías 26:9; y Ezequiel 12:8)
Jesús también tenía ese tiempo a solas con Su Padre, ven y miremos cómo usaba ese tiempo
