“El que amas está muriendo”

Esta persona puede ser tu hijo, tu hija, tu esposo, tu esposa, puede ser esa persona a la que amas con todo tu corazón.

¿Estás pasando por esa experiencia en el día de hoy?, Yo lo pasé y por eso puedo identificarme con tu sentimiento, y para ti que estás pasando por ese sufrimiento, confío que este día pueda ser un día de bendición y de consolación.

Haciendo un paréntesis (La asociación española contra el cáncer, te regala este libro si tu pérdida ha sido la de un hijo recientemente):

En la Biblia tenemos el ejemplo de una mujer, su nombre es María, la vemos a los pies de una cruz, y en esa cruz está clavado su hijo Jesús, sí, su hijo está muriendo en esa cruz.

Si pudiéramos leer el pensamientos de María en esos momentos preguntándose: ¿Por qué quieren matar a mi hijo?, Él hace cosas maravillosas, cura a los enfermos, da de comer a muchos, hace milagros… por 400 años no se había visto esto… Pero ahora… ¿Por qué lo van a matar? Es una locura.

Ella impotente, ¿Qué podía hacer?, nada. Ve a Su hijo crucificado, experimentando la muerte más dura que un ser humano ha inventado. Ve a Su hijo inocente, dando sus últimos respiros.

Qué difícil y horrible ha de haber sido el haber presenciado eso por su Madre.

Y cuando trasladamos esto a nuestros días, quizá hemos recibido también esta noticia de sopetón sin esperarla: “El que amas está muriendo”, o, es un proceso que ha ido poco a poco hasta este momento en que nos vemos al lado de nuestro ser querido que está en sus últimos alientos de vida, y sentimos dentro nuestro una angustia y un sufrimiento y un quebrantamiento en extremo, es como si una espada traspasara nuestra alma en esos momentos y nos vemos impotentes y nos hacemos la misma pregunta ¿Qué puedo hacer?.

Para dar respuesta a esta pregunta, tenemos que trasladarnos a ese momento en la cruz del calvario, y tenemos que ver a María y escuchar a Jesús, para recibir la enseñanza y dirección que necesitamos en este día

El Señor te bendecirá en gran manera.

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