“Renueva tus votos”
Cuando dicen “renovación matrimonial”, puede venir la idea de: “Bueno, ¿ya para qué sirve?, si mi matrimonio va bien, ¿necesito yo una renovación matrimonial?” Cuando las cosas van bien, hay que revisar, y cuando las cosas van mal, hay que revisar, para que no vaya a suceder como a aquéllos, que en vez de diagnóstico, necesitan autopsia.
Una renovación no es casarse otra vez, porque eso no sería posible, sino que renovarán las promesas matrimoniales como una señal, como un signo de que efectivamente hay en nosotros el esfuerzo, el interés por ir adelante en este camino.
Con respecto a renovación de los votos matrimoniales, todos pueden encontrar su propia razón, pero intentaré enumerar algunas:
– En la vida nada se da por sentado
Nuestras ocupaciones diarias y su rutina toman una enorme cantidad de tiempo, que nos pueden hacer olvidad de expresar nuestros sentimientos hacia la persona que comparte nuestra vida. O puede ser que después de años de convivencia dé por sentado el amor de su pareja. Pero debes recordar que este es un compromiso que hicieron el uno con el otro.
Hablar renovación de los votos matrimoniales tienes la oportunidad de dar fe de que este último no se olvida y está más vivo que nunca.
– Una oportunidad para celebrar el amor y la amistad.
No hay nada más dulce que compartir ocasiones especiales con aquellos que amamos. Y más aún cuando puedes ser el ejemplo que demuestra que una relación puede durar a pesar de las pruebas y el tiempo. Si una boda es un día de felicidad, compartido con los seres queridos. De igual manera, la renovación de los votos matrimoniales es una nueva oportunidad para aprovechar un momento así de su vida. Una oportunidad para reunir a su familia y amigos y volver a crear recuerdos inolvidables.
– Después de la lluvia…
Cuantos matrimonios por causas mayores, no pudieron celebrar su boda como habían planeado ni imaginado. O quizás te hubiera gustado casarte en la playa pero no era compatible con tu lista de invitados. ¿No tenías ese hermoso vestido con el que soñaste cuando eras más joven? ¿Tus medios no permitieron ofrecerle este anillo que simboliza algo para ti? ¿Te gustaría acercarte a tus raíces y hacer las cosas de otra manera?
También en este caso, decidir renovar sus votos puede ser una oportunidad para revivir su matrimonio de una manera diferente.
– Poder invitar a tus hijos
Aunque este es menos el caso hoy en día, todavía es muy común que los recién casados no tengan hijos o sean bastante jóvenes en el momento de la celebración. Quizás ya haya visto o experimentado ese momento en el que un padre revisa con nostalgia las fotos de su boda mientras se las muestra a su hijo.
Pues renovar tus votos matrimoniales ofrece la posibilidad de añadir a tus hijos a la lista de invitados. Y dependiendo de su edad, tal vez incluso su esposo, esposa o sus nietos.
Después de todo, ¿quién dijo que había un límite de edad para renovar los votos?
Una renovación de votos, no está sujeta a un tiempo en concreto, algunos lo hacen después de 20 años, otros 5 años, pero creo que depende de todos decidir.
Asimismo, no existe una regla para el número de renovaciones de matrimonio. Puede hacer tantas como quiera, dependiendo de sus medios, incluso puede decidir cambiar de ciudad o país cada vez …
Todas las parejas tienen sus altibajos, pero es importante seguir siendo un jugador comprometido para mantener la relación en armonía.
Incluso si un sentimiento fuerte une a dos personas, las palabras y acciones cotidianas pueden debilitar las uniones más sólidas.
Si su matrimonio ha enfrentado pruebas antes y el amor que comparte con su pareja le ha ayudado a superarlas. Por lo tanto, renovar sus votos matrimoniales podría ser una oportunidad para comenzar de nuevo.
La renovación de votos se traduce en confirmar y reafirmar el juramento de amor eterno, compromiso y fidelidad profesado por la pareja, también es posible intercambiar anillos de matrimonio en esta celebración. Incluso, pueden desempolvar el traje de novio y el vestido de novia si así lo desean, en tanto que siempre podrán replicar otras tradiciones, como la de partir la torta de matrimonio con una emotiva música de fondo. Todas las opciones están abiertas, lo importante es disfrutar.
“Renueva tus votos”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos también este concepto de renovación de votos.
Los que hemos aceptado el mensaje de Salvación y aceptado a Jesús como nuestro único Salvador, y hemos recibido el perdón de pecados, hicimos un compromiso con Dios, y Él nos acogió como sus hijos, y nos hizo santos.
Peo ¿Qué está pasando? ¿Ya no somos una nación santa? (1 Ped. 2: 9) Seguro que lo somos, pero necesitamos renovar nuestro compromiso con Dios. Me agrada mucho la historia de Nehemías, puesto que fue un hombre que llevó a todo un pueblo a hacer un compromiso escrito y firmado. (Neh. 9: 38), este pueblo que por un largo periodo se había apartado de Dios y estaba sufriendo las consecuencias de su pecado, pero luego de escuchar la Palabra de Dios, estaban ansiosos de volver a Dios, derramaron sus almas delante de Dios, verbalmente declararon su arrepentimiento y en un documento escrito plasmaron su compromiso observe el tenor del mismo en (Neh. 10: 29-39) pues afirmaron que:
1. Guardarían la Palabra de Dios.
2. No se mezclarían más con otros pueblos.
3. Respetarían el día de reposo.
4. Cumplirían con todas sus obligaciones tributarias al templo.
5. No descuidarían la casa de Dios.
En otras palabras, lo que ellos dijeron fue: De aquí en adelante, vamos a ser personas diferentes, este documento será nuestra constitución, nuestra declaración de compromiso, nuestros hogares serán diferentes, nuestra filosofía de vida será distinta a la de los que viven fuera de este muro, tu Palabra será nuestro manual de vida y él anhelo por tu casa arderá en nuestros corazones. Era realmente un compromiso serio que demandaba sacrificios y dedicación para cumplirlo.
Me llama la atención uno de esos compromisos: “no abandonaremos tu casa”. En el tiempo de Nehemías, el lugar de adoración era el templo, Dios vivía allí, por esto era el lugar más importante. Pero, cuando Cristo murió, el velo del templo se rompió en dos, se abrió de arriba abajo ¿Dónde vive Dios ahora? En cada persona que ha recibido a Cristo verdaderamente en su corazón, (1 Cor. 6: 19-20).
Nosotros somos ahora la casa de Dios, el templo de Dios. ¿Tiene usted descuidada la casa de Dios? ¿Cómo trata usted la casa de Dios? ¿Está limpio el templo de Dios? Como cristiano examine su vida, su hogar, su trabajo y luego pregúntese, ¿Soy realmente distinto? De lo contrario necesita renovar su compromiso con Dios.
