“Volviendo a la normalidad”
“La normalidad es una ilusión. Lo que es normal para una araña es el caos para una mosca”.- Morticia Addams.
La normalidad es la condición de normal y, entre las acepciones de este adjetivo, están la de ‘habitual u ordinario’. La normalidad no es una sola e inmutable es evidente si se viaja a otro lugar, a otra época a través de la lectura o simplemente cuando uno se levanta de la cama sin prisas el primer día de las vacaciones.
De modo que se trata de una expresión bien formada y su significado es transparente.
Al hablar de nueva normalidad, parece hacer referencia a una situación en la que lo habitual u ordinario no será lo mismo que en la situación previa. Es decir, una normalidad diferente a la que conocíamos.
La expresión nueva normalidad, no es tan nueva, se emplea desde hace tiempo en ámbitos tan distintos como los de la economía, la política o la salud.
La secuencia nueva normalidad ya aparece en textos en español desde hace décadas, pero también aparece más reciente en ámbitos de la economía y las finanzas como una referencia para describir las nuevas condiciones financieras surgidas tras la crisis de 2008 y las secuelas de la Gran Recesión. Veamos varios ejemplos:
– En los años setenta para aludir a la nueva normalidad democrática que empezaba a vivirse en España («Ha habido momentos difíciles, pero lo importante es la nueva normalidad democrática a la que hay que irse acostumbrando», le decía Federico Mayor Zaragoza a El País en 1977).
– Un artículo publicado el 18 de mayo de 2008 en Bloomberg News por los periodistas estadounidenses Rich Miller y Matthew Benjamin titulado “Post-Subprime Economy Means Subpar Growth as New Normal in U.S.” (“La economía post-subprime hace que el crecimiento por debajo de la media sea la nueva normalidad en EE. UU.”).
– Las revueltas ocurridas en Chile en otoño del 2019: “Parece como si estuviera emergiendo una «nueva normalidad», esa en que ya se da por descontado que no podrá haber servicios básicos funcionando con normalidad, ni orden público garantizado”.
– China también utilizó el término para referirse a la desaceleración económica que comenzó en 2012 y que llevó al Secretario General del Partido Comunista de China, Xi Jinping, a declarar en 2014 que China estaba entrando en una «nueva normalidad».
– Más reciente es el “Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad” aprobado por el Gobierno de España, en donde se contempla una desescalada gradual planteada en 4 fases cuyo objetivo final es llegar a esa «nueva normalidad» prevista para finales de junio, como el propio Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo explicaba el pasado 25 de abril.
La expresión nueva normalidad no nos parece por sí misma censurable. – Javier Lascuráin
La nueva normalidad es nueva porque implica muchos cambios y es normalidad porque nos habituaremos inevitablemente a ella.- Manuel Alcántara
En definitiva, una nueva normalidad quiere decir tanto como cambiar la norma establecida; hacerla nueva. Dejar la norma actual para adaptar una nueva.
Estamos en uno de esos momentos, donde una nueva normalidad se está imponiendo, pero es responsabilidad de todos que no arrastre lo mejor que la normalidad conocida nos ha dado en estas últimas décadas.
En el camino que nos toca ahora, todos sin excepción somos llamados a autoimponernos algunos límites, límites que en el caso de algunos jóvenes inciden negativamente en su bienestar y en su estabilidad emocional, por diferentes causas.
Si este es tu caso como joven y adolescente, te comento tres propuestas prácticas que puedes realizar en esta llamada nueva normalidad, en la que tus contactos sociales podrían estar más limitados y tuvieses que pasar más horas en casa. Y quizá también en algún caso sea útil para reducir ese malestar familiar, y la convivencia sea más funcional.
1. Definir las 24 horas del día: Tenemos bien definido el día de la noche, la mañana de la tarde, y esto nos puede ayudar también. La noche es para descansar y para dormir las horas que cada uno necesita. El día es para el resto de actividades. En el día tenemos que desayunar, comer y cenar de forma sana, porque nuestro cuerpo así lo requiere. Estas cosas del dormir y comer, han de quedar clara, ser respetadas, tenerlas apartadas y ser responsables en no tocarlas, porque de no hacerlo estamos incluyendo una inestabilidad en nuestro cuerpo y en nuestra mente que nos pasará un mala y peligrosa factura por el resto de nuestra vida.
2. Tener organizados los días cual agenda: Porque no todo es online, también hay tareas off-line y reales, como leer, hacer ejercicio, descansar, entretenerse, trabajos manuales sean propios o relacionados con los estudios. La idea es cumplir la agenda (on-line y offline), y si consigues los objetivos, te premias con un tiempo para otras cosas no agendadas.
3. No seas muy flexible contigo: Si para entretenerte, para tu uso y disfrute, o para contactar con tu grupo de iguales, usas las redes sociales, los juegos on-line, etc. Debes ponerte un límite y cumplirlo, primero por ti y tu salud, porque el mundo que te rodea no es solo online, y segundo por el resto de personas que conviven contigo.
“Volviendo a la normalidad”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, en las primeras hojas, al inicio de la creación de Dios, ya aparece ese concepto de una “nueva normalidad”. Ocurrió de esta forma: El hombre y la mujer creados por Dios, tenían y convivían en una normalidad de relación con Dios en el huerto del Edén, pero en un momento que nos relata la Palabra de Dios, ellos decidieron desobedecer a Dios, permitiendo con ese acto que el pecado entrara en sus vidas y como consecuencia en el mundo creado, en ese momento por la actitud de ellos se produjo esa “nueva normalidad”.
Esa nueva normalidad ya no tenía como normal la presencia de Dios, ellos estaban solos, llenos de temor y escondidos, para ellos fue una “nueva pero muy mala normalidad”.
De tenerlo todo con Dios, a no tener nada y ser expulsados del huerto del edén. De ser libres, a ser esclavos del pecado y a tener una sentencia de muerte por parte de Dios. De vivir en paz a sobrevivir en ese mundo contaminado por el pecado de ellos. Y muchas otras cosas que puedes leer en el libro de Génesis en donde encontrará con detalle esa “nueva pero muy mala normalidad”.
Cuando llegamos a nuestros días, seguimos dándonos cuenta que estamos viviendo en un mundo de sombras y de muerte, un mundo lleno de peligros, donde no podemos controlar nada, donde somos simples marionetas, llevadas de un lado a otro lado.
Venimos pasando toda la vida de una nueva normalidad, a otra nueva normalidad, y a otra nueva normalidad, un ciclo constante que nunca acaba y que no hay forma de salir, y es así porque desde el inicio perdimos lo que la Palabra de Dios nos dice que era “la normalidad”.
Dios hoy, se ofrece como nuestro guía y nuestro pastor, a romper ese círculo y a conducirnos hacia “Su normalidad”, recuperando la relación con Él, donde podamos sentirnos libres, donde podamos vivir la vida eterna que Él tiene para nosotros, y muchas otras cosas que nos muestra en Su Palabra para aquellos que regresan a Él.
La pregunta y la invitación hoy es: ¿quieres salir de este valle de sombras y de muerte?, ¿quieres terminar con ese ciclo de nuevas normalidades?, ¿quieres acercarte a Dios en esa Su normalidad?. Si lo quieres, o si tienes dudas, acompáñame:
