“Sed un matrimonio de referencia”
En nuestro camino como matrimonios aparecen constantemente encrucijadas. Tenemos una meta, pero parece que cada día nos cambian el mapa. Necesitamos una brújula que nos oriente.
Una de las guías a nuestra disposición son los referentes, aquellas personas, o en nuestro caso, matrimonios de referencia cuya trayectoria nos inspira. Sus acciones y reflexiones arrojan luz sobre las opciones que tenemos delante.
Contar con un matrimonio de referencia nos ayuda por dos razones:
– Nos guían. Sus elecciones nos ayudan a decidir las nuestras.
– Nos dan ánimo. Su experiencia nos ayuda a creer que nuestra meta es posible.
El matrimonio de referencia que os puede servir de inspiración no ha de ser necesariamente famoso. Podría estar muy cerca de vosotros… Puede tratarse de matrimonios actuales o bien uno de los miembro haya muerto, pero la persona que queda es la persona de referencia para vosotros.
Lo importante es buscar el matrimonio de referencia es que represente los valores que os definen. Un matrimonio cuyo comportamiento admiréis. Cuyos éxitos coincida con vuestra idea del éxito. Claro que nadie es infalible y ese matrimonio de referencia tendrá sus puntos débiles, pero no estamos aquí para juzgar, sino para aprender de sus fortalezas.
Matrimonios buenos en alguna área hay muchos, pero matrimonios que se les reconocen como referentes son muy pocos, y la diferencia entre ambos es abismal
Algunos ejemplos de personas individuales que son referentes:
– Hay mucha gente que sabe de divulgación científica… pero Eduardo Punset es un referente.
– Hay mucha gente que sabe de finanzas… pero Warren Buffet es un referente.
– Hay mucha gente que sabe de libertad financiera… pero Robert Kiyosaki es un referente.
– Hay mucha gente que sabe de desarrollo personal… pero Anthony Robbins es un referente.
– Hay muchas gente que sabe de marketing… pero Seth Godin es un referente.
Ahora pensemos en matrimonios, o mejor dicho en un matrimonio en concreto, el tuyo:
– Hay muchos matrimonios que saben de muchas cosas… pero “tu matrimonio” puede y debe ser un matrimonio de referencia para los demás.
Si estáis dispuestos a que vuestro matrimonio sea un matrimonio de referencia. Os apunto sólo algunos detalles muy breves para que trabajéis juntos:
1. PACIENCIA. Tened mucha paciencia. No hay un plazo para convertirse en un matrimonio de referencia. Puede tomaros casi toda la vida.
2. FOCO. La dispersión es siempre cómplice de la mediocridad, y es eso que el matrimonio de referencia se debe dedicar intensamente a una especialidad. Y cuanto más especializados seáis, mejor servicio daréis el resto de matrimonios. Aprender a enfocarse como matrimonio es necesario.
3. DIFERENCIACIÓN. Como matrimonio, si veis lo que todo el mundo ve; si decís lo que todo el mundo dice; si ofrecéis lo que todo el mundo ofrece, estaréis en el pelotón y nunca en posición de cabeza. Lo que os hace diferentes, también os hace únicos y especiales, por lo tanto ponerlo en valor. Lo esencial de cada matrimonio es su singularidad.
4. ESTUDIO. Como matrimonio de referencia, debéis actualizaros en vuestra área constantemente y al 100%. No bajan la guardia jamás y están alerta a todo lo que ocurre en el entorno en donde os movéis. Sed tan buenos en lo vuestro que los demás no puedan ignoraros. Cuando habléis y sirváis delante de otros matrimonios, que puedan decir: Estos saben lo que dicen y lo que hacen.
5. CALIDAD. No os limitéis a cumplir, como matrimonio de referencia debéis exceder las fronteras y no poner limitaciones a vuestro servicio, porque el hacer vuestra labor con excelencia es un regalo que os dais a vosotros como matrimonio.
6. CONSISTENCIA. Como dice Paulo Coelho, que: «Hasta un reloj parado da la hora correcta dos veces al día». Para ser un matrimonio de referencia, no debéis vivir de un éxito puntual, debéis serlo de manera sistemática y constante.
7. PRESENCIA. Lo que no se conoce, no existe. Así de claro. Son gente que sabe dejarse ver donde tienen que ser vistos. No se trata de estar en muchos sitios sino en los adecuados. La gente quiere ver que existe coherencia entre lo que se predica y hace. En el mundo 1.0 se vive en directo y no admite el play-back del 2.0. Escribir de inteligencia emocional no es complicado, ser emocionalmente inteligente es otra cosa. Lo mismo con el resto de cosas. Una cosa es decir y otra hacer. La credibilidad se la gana uno en el mundo real no en el virtual.
8. INTEGRIDAD. Siempre estaréis tentados a no jugar limpio, a coger la vía del atajo rápido, saltarse los compromisos y acuerdos entre vosotros… La relación de vosotros como matrimonio de referencia con el resto de matrimonios se fundamentan en la confianza, y cuando la confianza se traiciona casi siempre es para siempre.
9. VIRALIZACIÓN. No descartéis la oportunidad de compartir vuestro servicio más allá de vuestra área cercana. La red es importante por una sencilla razón: permite la viralización de vuestros contenidos, y por tanto la oportunidades de impactar a través de las RRSS, blog, web… a miles de matrimonios que buscan un matrimonio de referencia.
Con estos pasos sostenidos a lo largo de vuestra vida como matrimonio, iréis conquistando paulatinamente el camino para transformaros en un matrimonio de referencia, y, desde allí, hacia el mundo. El límite es el que vosotros mismos os hayáis impuesto.
Pero lo más importante es que de igual manera que alguien supo inspiraros, de igual forma ahora vosotros como matrimonio sois ese ejemplo (bueno o malo) de inspiración (buena o mala) y de referencia (buena o mala) para otros matrimonios.
Y esto que ya sois no termina nunca, seguirá con vosotros, aunque estéis viviendo situaciones delicadas en vuestro matrimonio.
De ahí lo importante y la responsabilidad que tenéis de trabajar diariamente en esta faceta de vuestro matrimonio.
“Sed un matrimonio de referencia”
Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, encontramos matrimonios que trabajan juntos con un misma idea y un mismo propósito y eso hace que sean matrimonios de referencia para los demás.
Pero no importa la edad, ni la situación social en la que te encuentres, porque la Palabra de Dios te llama a ser una persona de referencia y de ejemplo a los demás.
