Tú me cambiaste la vida.
Esta persona a que me refiero como “Tú”, no es un adulto, es un bebé, ese bebé que la madre ha estado esperando durante 9 meses en su interior, y que ahora al verle en sus brazos, comprueba que su vida “de antes” ha cambiado.
Si eres madre y has pasado por esa experiencia, sabes de lo que estoy hablando, y de que forma la llegada de este bebé te ha hecho descubrir aspectos sorprendentes de tu personalidad como por ejemplo:
– De tu amor incondicional por tu hijo (Así hace Dios con nosotros, nos ama de forma incondicional)
– De tu agilidad para sacar minutos extras al tiempo para añadirlos al cuidado de tu bebe (Así hace Dios con nosotros, siempre está disponible para nosotros)
– Preparación de la vivienda para el bebe en seguridad y limpieza (Así hace Dios con nosotros, nos protege, nos da seguridad y nos prepara un nuevo lugar en los cielos para estar con ÉL)
– Un instinto de protección fuera de la casa (Así hace Dios con nosotros, cuando nos ha prometido que estará con nosotros todos los días, nunca nos dejará ni nos desamparará)
– Una vigilancia y una alerta continua (Así hace Dios con nosotros, dirigiendo nuestros pasos porque Él conoce el futuro y de sus peligros)
– Adquiriendo mayor sensibilidad con las injusticias (Así hace Dios con nosotros, nos enseña a ser más sensibles con nuestros pecados)
Hay más cosas que podemos aprender, con la nueva presencia, de ese “bebé que nos cambia la vida”, y seguro que las madres podrían compartir otros aspectos que no hemos incluido.
Hemos visto también que Dios se asemeja a esta madre, en la forma de actuar, o podríamos decir que Dios ya creó a la madre con esas capacidades que se desarrollan y aparecen cuando entra en escena de su vida, ese bebé.
Ahora déjame llevarte a un día en la historia en donde se produjo el nacimiento de un bebé, al que se le puso por nombre “Jesús”, porque ÉL salvaría a su pueblo de sus pecados.
Ese bebé vino para cambiar tu vida y la mía, ahora dirás ¿cambiarlas de qué y para qué? Bueno para dar respuesta, me tienes que acompañar en:
